LA NUBE

Los días santos y el parlamento

La República
29 Mar 2020 | 12:24 h

#SemanaSanta.

El año pasado, el presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Ayacucho, Federico Vargas, afirmaba que su región recibiría unos 50 mil turistas durante su famosa Semana Santa, y que el movimiento comercial durante esta fiesta religiosa y costumbrista podría superar los cinco millones de soles. En Huamanga, la ciudad de las 33 iglesias, la Semana Santa es fundamental. Y mientras se pueda mover una cantidad importante de visitantes, mucho mejor. Pero, ahora mismo ese es un peligro. No hay ninguna certeza de que el Perú logre aplanar la curva de contagios del COVID-19 antes de la semana que va del domingo 5 al sábado 11 de abril, y por ello es mejor continuar con la cuarentena que ya ha ampliado el gobierno del presidente Martín Vizcarra. En un país profundamente religioso como el Perú, suspender la celebración por Semana Santa, con sus ritos masivos, puede ser frustrante, pero esa decisión es un seguro de vida. El viernes, el Papa Francisco, en un mensaje conmovedor, y con una solitaria Plaza de San Pedro como escenario, pedía a los fieles que practicaran sus ritos a través de los medios de comunicación. La fe no se pierde, pero ahora debe practicarse en la intimidad de cada hogar.

#Congreso.

Y mientras el Pontífice tomaba medidas para proteger a sus fieles, los nuevos congresistas daban esta semana un espectáculo lamentable al romper los protocolos de seguridad de la cuarentena y encapricharse con una sesión del Pleno que pudieron postergar o transformar en una cita virtual. Total, recursos tecnológicos no faltan. Si la necedad va a ser el motor de este nuevo Parlamento, nada nuevo saldrá de él.