Nataniel Sáchez: “Espero estar en el arte hasta que me muera”

La República
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Nataniel Sánchez estudia actuación, canto y danza en España "para ser mejor artista y mejor persona". Volvió por breves días al Perú para la promoción de la película Un amor hasta las patas, donde debuta en su primer papel protagónico.

Cuenta Nataniel Sánchez que grabar una película donde aparecen perros no es fácil pero sí divertido. Siempre pasaba algo: estaban a punto de filmar una escena y los dos canes que participaban –Sansón y Shaggy– se distraían y se iban adonde no debían, también se comían muy contentos los 'premios' que ella le robaba al entrenador para dárselos, y una vez, mientras estaban filmando, uno de ellos estornudó en su cara. Eso último quedó filmado.

Nataniel llegó hace unos días al Perú. Se mudó el año pasado a Barcelona para estudiar actuación, canto y danza, y ha regresado por unas semanas para hacer la promoción de Un amor hasta las patas, la película que le ha dado su primer papel protagónico en el cine. Por estos días da entrevistas y posa para sesiones de fotografía. "Me gustó la idea de trabajar con animales y que la película tuviera un buen mensaje", dice con una sonrisa.

En la cinta, que se filmó durante dos meses el año pasado, ella hace de Mayra, una chica que gusta de la literatura y la fotografía, y que anda solitaria en el amor. Es una comedia romántica que marca su regreso a las pantallas peruanas, aunque esta vez en el cine. Ella se desenganchó de las series de televisión que la hicieron conocida –fue la célebre Fernanda de las Casas en Al fondo hay sitio– y se fue a España para estudiar, aprender y crecer.

• Dejarlo todo aquí para irte a otro país no ha sido fácil...

• No ha sido una decisión fácil. Tenía que poner en pausa mi carrera aquí, vendí mi carro para tener ahorros. Salí de mi zona de confort y arriesgué con todo, porque nunca tienes la certeza de cómo van a salir las cosas. Fue un reto que quería tomar. Estaba sintiéndome cómoda y no quería eso, necesitaba seguir descubriéndome. Que muchas cosas que descubrí de mí, salgan a la luz. Allá estoy estudiando una técnica de interpretación.

• ¿Porqué la escogiste?

• Hay muchas técnicas, pero quería estudiar esa. El lema de esa técnica es ‘vivir de verdad bajo circunstancias imaginarias’. Es decir, que no me engañe al meterme en un papel. Que no finja ser alguien, sino que lo sea. Me llamó la atención porque tenía herramientas que yo usaba de manera innata, sin saber de esta técnica, en mi trabajo. La quiero explorar completamente. Son dos años de técnica, un año de taller. Y dentro de eso siempre quise estudiar canto, música, y danza, que ahora lo hago. De forma empírica toda mi vida he bailado, pero nunca había tomado clases de ballet.

• Te ví en Mamma mia! cantando y bailando.

Mamma mia! fue una experiencia maravillosa, que me abrió puertas no solo profesionalmente, sino personalmente. Yo me descubrí mucho allí. Y estas ganas que tenía de cantar y bailar se repotenciaron a mil.

• Y en diciembre pasado tuviste tu espectáculo musical.

• Tengo mi propio show infantil, que produje hace tres años con Arturo Chumbe. Lo hice el 2016, 2017, 2018, y este año lo haré de nuevo. Para ese show grabo mis canciones. Soy perfeccionista y exigente conmigo. Quiero poner la cabeza en la almohada sabiendo que di lo mejor de mi. No tuve oportunidad de estudiar antes canto y baile. Era algo que quería hacer y lo estoy haciendo.

• ¿Afuera has crecido como profesional y como persona?

• Totalmente. Irme afuera no solo me ha hecho ser mejor profesional sino mejor ser humano, porque sigo aprendiendo. El hecho de estar en otro país, en otra cultura, no estar con tu gente, tener que volver a iniciar algo, porque no solo empieza desde cero la vida profesional sino la vida personal. Conocer nuevas personas y que te conozcan a ti. Tienes que abrir tu corazón y todo es un nuevo proceso. Aprendes un montón de cosas, de la tolerancia, de todo.

Por amor al Arte

Hubo un tiempo en que Nataniel grababa todo el día la serie de televisión que la hizo famosa. Y cuando estuvo al mismo tiempo en el teatro con Mamma Mia!, entraba a las seis de la mañana a los estudios de TV y salía de la función del teatro a la 1 de la mañana. Casi no tenía vida personal, pero –dice– no se queja: no eligió algo que no haya querido hacer. La agotaba el trabajo pero siempre salía feliz.

El canto y el baile van a estar siempre en su vida porque tiene un show propio que puede presentar cada fin de año. Y tiene proyectos cercanos: próximamente grabara una colaboración con su amigo Daniel de Guevara, cantautor peruano. Será un tema urbano, de un ritmo de moda. No se lanza como cantante, sino que acompaña a un amigo con su voz.

Se queda en el Perú hasta el 19 de marzo y en esa fecha vuelve a Barcelona para un año más de formación. El 15 celebrará su cumpleaños aquí y será de las pocas ocasiones en que tendrá tiempo para ver a sus amigos. "Llegué el domingo y, con esto de la promoción, no me he podido encontrar con nadie", dice empezando la entrevista.

• Cuando acabes tu formación y regreses ¿tienes algún proyecto? ¿qué quieres hacer?

• Espero poder estar dentro del arte hasta que me muera, hasta que sea muy viejita y ya no pueda caminar (risas).

• -Y cada vez que vuelves ¿cómo ves al Perú?

• -Una de las cosas que más me chocaron fue el tráfico. Llegué para la película después de varios meses fuera y todas las pistas estaban rotas y todo era un caos. Y luego está la inseguridad. En todos los lugares te tienes que cuidar, pero allá (en Barcelona) puedes manejar con la cartera al lado y sabes que nadie te va reventar la luna y te la va a quitar. Aquí es "guarda tu celular, guarda tu cartera". Eso no es sano para los ciudadanos.

A fines del año pasado, un amigo de Nataniel publicó una foto con ella en una playa de Barcelona, en su Instagram. Lo que decían los comentarios sobre ella la indignó y respondió a través de un video.

• El machismo de esos comentarios te molestó mucho...

• Lo triste en que en esa foto toda la gente que comentó creía que estaban halagándome. Y eran comentarios desagradables, como si yo fuera un trofeo, como si fuera una cosa, como si te comiste una buena carne. Hacía tiempo que no escuchaba esos comentarios y ver que se veía como normal. Me sentí en el compromiso de tener que hacerlo evidente con un video. Me dije 'esta es la oportunidad para mostrarle a esa gente que esto es machismo'. Dicen ‘no soy machista’ y cuando les preguntas cosas cotidianas, lo son.

Ese machismo lo ha vuelto a sentir en esta visita. "El Perú es un país muy machista. En España también se dice que hay machismo, pero por ejemplo yo me pongo este vestido –señala el que tiene puesto– y en la calle nadie me molesta. Aquí ayer salí con un short y un taxista empezó a decirme cosas. Piensan que es un halago, que decirte 'mamita rica' te va a gustar".

Nataniel ha hecho activismo contra la violencia hacia la mujer a través de una marca de pastillas que realiza campañas con ese tema. Participa cada vez que puede porque entiende que a veces un artista tiene la posibilidad de que se le preste un poquito más de atención.

La película Un amor hasta las patas se estrena el 14 de marzo. Es una comedia familiar, romántica, con mensaje, y con dos perros divertidos que sufren una radical transformación a lo largo de la historia. Nataniel está convencida que aquí los actores tienen muchisima calidad y que hay muy buenas producciones. Y no pierde su conexión con el Perú: "Voy, vengo, soy feliz".