Jhoel Herrera: En algún momento, Cusco FC se coronará campeón nacional

Conversamos con el ahora jefe de equipo de Cusco FC, Jhoel Herrera, quien se retiró hace poco del fútbol tras más de dos décadas de carrera. El exlateral derecho habló sobre sus mejores momentos, sus proyectos, el racismo, entre otros temas.

Jhoel Herrera, quien se clasificó campeón en el 2011 con el Juan Aurich, se retira del fútbol a los 40 años. Foto: La República
Jhoel Herrera, quien se clasificó campeón en el 2011 con el Juan Aurich, se retira del fútbol a los 40 años. Foto: La República
Roberto Barreto

El veloz y siempre sincero Jhoel Herrera anunció en febrero del 2021 su retiro de las canchas tras más de dos décadas de carrera. Siente que es el momento oportuno, ya que hay otros proyectos que tiene en mente (formar menores). Conversamos con él sobre ello, su trayectoria, el racismo en el fútbol y otros temas.

- ¿La decisión de retirarte del fútbol ya había sido pensada desde hace mucho o fue espontánea?

Tenía tomada esa decisión un año antes, pero empecé a asimilar (el retiro) desde los 35 años porque evidentemente a esa edad ya sientes que el fútbol se te va a acabar por una lesión u otro detalle. La asimilación fue poco a poco, tenía mucho miedo e, incluso, a los 35 caí en depresión porque sabía que, si ya llegaba el momento, no estaba listo para dejar el fútbol. (…) Pero después (logré) jugar al fútbol de una manera distinta, empecé a disfrutarlo aún más porque ya sabía que se podía acabar. (…) Mi meta era retirarme a los 40 años, pero de todas formas la decisión se apresura un poco por el tema de la pandemia. Yo volví para jugar en Unión Huaral y aparecieron algunas lesiones, imagino que se debe a los meses que tuvimos de para. Y me sale la propuesta de ser parte de Cusco FC (...), creo que me llegó en el momento justo. (…) Y creo que también, académicamente, estaba listo para ejercer una función distinta (jefe de equipo), pero ligada al fútbol.

- Y de hecho, tú eres director técnico…

Sí, soy director técnico de mayores. Me titulé en Argentina, en la Asociación de Técnicos de Fútbol Argentino. (…) Eran clases virtuales, pero para dar los exámenes debías viajar allá. Yo lo hice en el 2017 y lo bueno es que, como había jugado bastante tiempo en Garcilaso, el club me dio la licencia de poder ir a Argentina para dar exámenes teóricos y prácticos. (…) Tengo que agradecerle a la institución.

- Entonces, ¿piensas ejercer la carrera en mayores más adelante o qué planes tienes?

Me gusta mucho el tema de la formación de menores. Creo que, si hubiera tenido otra formación distinta, mi carrera hubiera alcanzado otros niveles. No me quejo, pues soy feliz por la carrera que hice, pero creo que, si hubiera tenido formación deportiva en una academia, (hubiera sido distinto). Pero igual siento que en las academias no trabajan lo que tienen que trabajar, porque ya en el fútbol profesional me encontré con infinidad de situaciones que no las había trabajado antes. Y hasta el 2019, que volví a Real Garcilaso y gracias al profesor Juan Reynoso, que es un técnico que está en los detalles, aprendí muchas cosas que no me habían enseñado. (…) Creo que debe irse esa mentalidad de que en formación debe ganarse siempre. Yo estoy convencido de que, en esas etapas, lo importante es que los chicos aprendan a jugar al fútbol, que lo entiendan. Creo que eso es básico porque después van a venir momentos en los que ya no van a poder hacer lo que se hace en la escuela. El entrenador de un equipo profesional no tiene que estar enseñándote la teoría.

- En una entrevista, tú mencionaste que empezaste con dos pies izquierdos en el fútbol. ¿Te referías a eso?

La recuerdo mucho porque es verdad. Cuando yo empecé a jugar era muy rápido y eso me ayudaba a esconder muchas limitaciones. Cuando tú me tirabas la pelota, sentía que era fuego. Me quemaba, me rebotaba. (…) Sobre la marcha, gracias a mi profesionalismo (lo digo con modestia porque es básico tener disciplina deportiva), pude aprender muchas cosas con los buenos entrenadores que tuve, como Roberto Mosquera y Rafael Castillo, que en el camino me fueron puliendo cosas. Los primeros cuatro o cinco años los usé prácticamente para aprender, ya después las cosas me empezaron a salir mejor debido a que, con esa disciplina y velocidad, empecé a mejorar mucho y, gracias a Dios, mi carrera se pudo sostener.

- ¿Cómo combatías la tentación de la indisciplina y de decirle no a una salida con unas copas?

Curiosamente mi cuerpo no tolera el alcohol. No soy de tomar, puedo brindar con un par de cervezas, pero no más. Eso me ayudó a poder llevar una vida sin tentaciones por el alcohol. Podía compartir con mis compañeros, pero llegaba un momento en que yo decía que no quería tomar y no tomaba, ya que me empezaba a doler la cabeza horrible. No me fue difícil combatir eso. (…) Pero igual es muy importante tener fuerza de voluntad y las cosas bien claras, tener una familia y una educación básica, al menos, para poder entender muchas situaciones que te vas a encontrar en el camino como futbolista profesional. Hay momentos en los que debes saber decir que no porque estás en una profesión en la cual, esas libertades que se las puede dar otra persona, no nos las podemos dar nosotros, ya que nuestra herramienta de trabajo es nuestro cuerpo y definitivamente debemos de cuidarlo para que pueda rendirte el mayor tiempo posible, considerando que el fútbol tiene un tiempo muy corto de éxito.

- ¿A quiénes les agradeces esa disciplina?

A mis padres porque, pese a las limitaciones económicas que teníamos y limitado acceso a una mejor educación, ellos se dieron maña para inculcarnos diferentes valores. No soy perfecto, pero tengo valores muy marcados, como respetar a otra persona, saludarla y no robar. (…) El dinero no te garantiza tener una buena educación. Creo que se ha visto muchos casos en los que personas que han tenido una buena educación son a veces los peores.

- Hablemos del 2011, ¿qué recuerdas de ese Juan Aurich campeón?

Fue un año muy importante para mi carrera, aunque no el mejor. Pero fue importante porque formamos un grupo de personas con muy alto nivel técnico para jugar al fútbol y todos eran buenas personas. En cada posición teníamos a dos o tres jugadores de primer nivel. Eso hizo que la competencia durante la semana sea intensa. Salir en una lista de ese equipo era una tarea titánica. (…) No nos sorprendimos mucho por el hecho de salir campeones, debido a que la plantilla era de lujo. Es más, raro hubiera sido que no campeonáramos. Lo extraño era que se trataba de un equipo de provincia, pero estaba Renzo Sheput, el ‘Cuto’ Guadalupe, Rinaldo Cruzado, ‘Cachete’ Zuñiga, Ciciliano (q. e. p. d.), el ‘Pana’ Tejada, Diego Penny. Era un equipo top. Se hizo una inversión muy buena y se dieron los resultados. Me llevo mucho el tema del grupo; teníamos también a Chiroque, Roberto Merino, el ‘Burro’ Ascoy. Era una selección de fútbol, los partidos de práctica podían ser un partido oficial.

- ¿Cómo se tomó perder el partido de ida en Chiclayo ante Alianza Lima?

Llegar al primer partido y perder en Chiclayo era difícil de asimilar porque allá éramos imbatibles, pero recuerdo una escena muy marcada: perdimos el partido, entra al camerino Diego Penny y dice: ‘¿Saben qué, muchachos? No bajemos la cabeza, en Matute lo ganamos sí o sí’. Y eso pasó en Matute y lo cerramos en el Estadio Nacional. El grupo que se armó era muy fuerte mentalmente que es básico en el fútbol.

- Después con Real Garcilaso (ahora Cusco FC) pierden dos finales, faltó un poco más de suerte…

De hecho que sí, pero en el fútbol no es tanto la suerte. Hubo cosas que no supimos manejar. Pagamos el ser un equipo nuevo, pero estoy completamente seguro de que se viene el título nacional en cualquier momento a Cusco, porque el equipo está trabajando bien, de una manera correcta, por lo que va a caer por su propio peso.

Mi mejor año en el fútbol fue el 2013. No salí campeón nacional, pero jugué cerca de 55 encuentros. Estuve en casi los 44 partidos del torneo local, 10 de la Copa Libertadores y en eliminatorias; entonces, fue felicidad completa porque llegamos a cuartos de la Libertadores, cuando normalmente nos eliminan en la primera etapa. Fue un año importante para mi carrera y para el club.

- Además de Garcilaso y Aurich, has estado en Alianza, Universitario y Cristal, ¿qué significa ello para ti?

Fue muy especial. Si bien cada equipo tuvo su magia, jugar en los tres equipos más populares del país te da un sentimiento especial y te hace sentir que tu carrera la llevaste bien. Sobre todo porque soy hincha de uno de ellos (Universitario).

Jhoel Herrera jugó en los tres grandes del fútbol peruano. Foto: La República

- También estuviste en el exterior, ¿cómo sientes que te fue en el G. K. S. Bełchatów de Polonia?

Cuando llego a Polonia desde Alianza Lima me va bien en los primeros meses, pero hubo situaciones en las que no pude desenvolverme mejor. Volví a Alianza Lima a préstamo y después me vuelven a llamar desde Polonia para volver a estar allá. Fue una etapa irregular en mi carrera, pero muy aleccionadora e enriquecedora, aprendí muchas cosas, lo recuerdo con mucho cariño.

- Y te salvaste de sufrir ese casi descenso de Alianza Lima en 2008…

Pero lo sufrí igual, porque tenía un contrato en el extranjero y debía cumplirlo allá. No podía ponerme en rebeldía en ese entonces, pero sí lo sufrí.

- ¿Y qué opinión tienes sobre la decisión del TAS que le reduce puntos a Stein y, por consecuencia, permite a Alianza Lima permanecer en primera?

Mi opinión es muy clara. El TAS es el máximo órgano de justicia deportiva mundial. Si el TAS dice que hubo errores en el descenso de Alianza Lima, lo hubo, ya que el TAS no es hincha de Alianza. Evidentemente, por un tema de hinchaje, van a decir que Alianza esto o lo otro, pero el que tiene dos dedos de frente y entiende bien esto se da cuenta de que Alianza no tiene la culpa de que el otro equipo haya incumplido las reglas. Ahora, viene el lado humano, hay futbolistas de Carlos Stein que se quedaron sin trabajo ya habiendo jugado un partido. Y eso es triste y doloroso para ellos y sus familias. Y los futbolistas lo sentimos así. La Federación debió haber manejado mejor esta situación. Cuando tú haces una queja aquí (ejemplo), vas a la Comisión de Justicia y, si esta comisión dice que estás en lo correcto, cómo puede llegar un órgano internacional a decirte que estás equivocado. Debieron haber caído cabezas en la Federación. No se pueden estar jugando de esta manera con estos temas deportivos, porque hacen ver mal al fútbol peruano. Hay que ser claros también, esto iba a rebotar en todas las parte del mundo. Quizá hubiera sido distinto con otro equipo, pero con Alianza iba a haber repercusión.

- Por otro lado, ¿qué técnicos te marcaron?

Mosquera, Castillo, Soso, Cisneros, Reynoso, etc. Pero, si tuviera que elegir uno de ellos, sería Mariano Soso porque supo plasmar su idea de juego y que el equipo lo entienda. Creo que fue la mejor época de Cusco FC jugando al fútbol: poníamos la pelota al piso y hacíamos partidos muy interesantes. Incluso, con él le ganamos a Alianza en su cancha 1 a 0, con un baile. También le ganamos 4 a 1 a Universitario en su cancha y le metimos cuatro en Cusco, es decir, le metimos ocho.

Y, sobre profe ‘Petróleo’ García, a pesar de que teníamos otra forma de jugar al fútbol, marcó mi carrera por el lado amical. Tuvimos una amistad fuerte y una confianza única que me permitió realizar bien mi trabajo.

- ¿Te quedas con un gol en especial?

A José Gálvez con la camiseta de la ‘U’. Fue el 2006, jugaba como lateral izquierdo y me llevé como a cuatro jugadores.

Lazy loaded component

- En alguna ocasión conversamos sobre el racismo en el fútbol peruano, ¿crees que las cosas están cambiando?

En general, la gente ya está tomando consciencia, no lo deja pasar por agua tibia y alza su voz de protesta. Creo que va a ir cambiando poco a poco. Pero en el fútbol peruano todavía somos muy tibios en sancionar estos casos, porque recién vamos a sentar precedentes cuando retiremos a una persona que diga o haga actos racistas. Yo tuve un caso en la cancha de Melgar en Arequipa, donde sancionaron al club económicamente y le quitaron una tribuna. Yo no vi ni un dólar de esa plata y no sé adónde fue. Son situaciones que no suman, porque sancionaron al club, que no tenía nada que ver, y encima le quitaron una tribuna, lo cual le afecta. Entonces, creo que no estuvo bien aplicada la justicia.

Jhoel Herrera sufrió de racismo al igual que otros jugadores afrodescendientes. Foto: La República

- ¿Qué mensaje les puedes dar a los más jóvenes que quieren llegar a tener una carrera de dos décadas como la tuya?

Que sean disciplinados y que respeten su trabajo. Hay tiempo para todo. No es que no tengamos vida privada, la tenemos, pero hay que saber cómo llevarla, ya que somos ejemplo de muchos niños. Tenemos un compromiso para poder proyectar algo bueno a la sociedad y otro compromiso con nosotros mismos y nuestra familia. Hay que ser bien disciplinado si quieres ser un futbolista profesional.

Newsletter Deportes LR

Suscríbete aquí al boletín Deportes La República y recibe de lunes a viernes en tu correo electrónico todas las novedades del deporte nacional e internacional.