Tulio Etchemaite con la fe de un goleador en Melgar

Etchemaite. El delantero es devoto de la Virgen de Luján en su natal Argentina. Tiene el reto de ser goleador y campeón con la rojinegra de Melgar.

Etchemaite. El delantero es devoto de la Virgen de Luján en su natal Argentina. Tiene el reto de ser goleador y campeón con la rojinegra de Melgar.

Arequipa. En la parte superior del brazo derecho tiene un tatuaje de la Basílica de Luján. La ciudad del mismo nombre está ubicada a una hora de la capital de Argentina, Buenos Aires. Ahí, delante de la Virgen Nuestra Señora de Luján, es que Tulio Etchemaite se llenó de fe y esperanza de seguir de buena forma su carrera como futbolista.

Es por eso que antes de salir a jugar con la “U” elevó una oración y se persignó delante de la imagen de la Virgen de Chapi, cuyo cuadro siempre está en el camerino del Melgar. “La fe para todo el mundo es importante. En mi caso es la Virgen de Luján a la que llevo en la piel y me acompaña a todo lado”, contó mientras mira complacido la Catedral de Arequipa.

Nació en un alejado pueblo de Mar del Plata, en las calles de Mechongué. Allí jugó fútbol hasta el cansancio. “De niño uno piensa solo en jugar y si es posible hasta las últimas horas del día. Allá, donde hay menos de mil habitantes, todos siguen mi carrera”.

Después de jugar en México, Costa Rica, Venezuela y hasta Gibraltar, llegó al Perú para defender la camiseta del Sport Rosario de Huaraz y hoy en el FBC Melgar. “En Gibraltar no me fue bien. Me lesioné. Solo había diez equipos en una liga nueva. No me adapté. Allá hacía un frío tremendo y yo vivía en Venezuela a más de 40 grados. Mi paso por allá fue veloz”.

Mejor debut no pudo tener vistiendo la camiseta rojinegra, hizo un gol y por poco un par más. “Estoy en una etapa en la que me va bien, sobre todo haciendo goles. Quiero trascender, dejar huella en Melgar”.

Al final de la charla, entre broma y en serio contó que los defensas más duros que ha enfrentado en el Perú son sus compañeros de equipo Jhon Narváez y Paolo Fuentes. “La seriedad que tienen en cada práctica es tremenda y le da un gran nivel al entrenamiento. Ojalá bajen un poco”,  sostuvo entre risas.

Etchemaite le apunta al arco rival, desde donde esté a tiro de gol. Dará más que hablar en los próximos partidos. Mientras tanto, se va metiendo al hincha al bolsillo. 

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