Restos en Perú revelan que las mujeres prehistóricas también cazaban

Agencia AFP

ediciondigital@glr.pe larepublica_pe

05 Nov 2020 | 8:56 h
Representación de un artista de una cazadora en el altiplano andino del Perú. Créditos: UC Davis IET Academic Technology services

Los investigadores estiman que entre un 30% y 50% de los grandes cazadores en América eran mujeres.

El descubrimiento de los restos de una joven, enterrada hace casi 9.000 años en los Andes peruanos junto a sus armas, muestra que las mujeres de la época sí participaban en la caza, incluso de presas grandes, concluyó un estudio publicado esta semana, que pone en entredicho la asentada idea de que era una tarea reservada a los hombres.

Las conclusiones publicadas por la revista Sciences Advances se basan en los análisis de un equipo liderado por Randall Haas, científico de la Universidad de California-Davis, que tras haber estudiado varios enterramientos, estima que entre un 30% y un 50% de los cazadores del continente americano de esa época habrían sido mujeres.

La base de este estudio y de sus revolucionarias conclusiones son los esqueletos de seis personas, entre ellos dos cazadores, desenterrados en 2018 por Haas, su equipo y miembros de la comunidad de Mulla Fasiri, en Wilamaya Patjxa, en el distrito peruano de Puno, un importante sitio arqueológico en la cordillera de los Andes.

El análisis de los huesos y de los dientes permitió identificar a una mujer de entre 17 y 19 años, bautizada como WMP6, y a un hombre de entre 25 y 30. Los descubrimientos en este lugar fueron especialmente interesantes, dijo Haas a la AFP.

Los científicos descubrieron junto a los restos de la mujer puntas afiladas, pequeñas lanzas, un cuchillo, piedras labradas y otros objetos usados para desmembrar animales y vaciar sus vísceras. Todo ello estaba dentro de algo que terminó desintegrándose, probablemente un morral de cuero.

“Esto nos muestra que las ideas preconcebidas eran inexactas, al menos para una parte de la prehistoria humana”, dijo Randall Haas, refiriéndose a la creencia de que en la época las mujeres recolectaban y los hombres cazaban.

Según él, las conclusiones de este estudio muestran además que “las disparidades de hoy en día, en términos de salarios, promoción y avance en las carreras profesionales, entre hombres y mujeres, (...) no tienen nada de natural”.

WMP6 habría usado un arma llamada “atlatl,” un propulsor que habría permitido aumentar la velocidad y la distancia que cubría su lanza. Sus presas habrían sido fundamentalmente las vicuñas, ancestro salvaje de las alpacas, y el gamo andino.

Algo normal en la época

Para saber si esta mujer fue una excepción, los científicos estudiaron unos 429 esqueletos enterrados en 107 puntos del continente americano, de una antigüedad entre 17.000 y 4.000 años.

En ellos encontraron 27 personas que eran cazadores y cuyo sexo pudo ser establecido de manera fiable. Un total de 11 eran mujeres.

“La muestra basta para concluir que la participación de las mujeres en las tareas de caza de presas grandes era normal en la época”, escribe el equipo en sus conclusiones, que calcula, en función de todos los datos recabados, que entre un 30 y un 50% de los cazadores de aquellas sociedades eran mujeres.

Haas y su equipo insisten en que este estudio aporta un granito de arena a la teoría de que “a menudo, la idea moderna de los géneros no refleja el pasado”.

Video Recomendado

Lazy loaded component