
El papa León XIV llegará al Perú el 11 de noviembre, a un territorio que conoce bien y donde desarrolló buena parte de su labor pastoral. No ocurrirá lo mismo en Argentina y Uruguay, los otros dos países de su gira latinoamericana. Las diferencias no se explican únicamente porque el Papa, como la papa, tenga nacionalidad peruana. También reflejan las particularidades de la religiosidad en estos tres países y del papel de la Iglesia respecto a la de los dos países del sur.
Los censos nacionales revelan una sólida implantación del catolicismo en el Perú, pero también un retroceso sostenido. Entre 1993 y 2017, la proporción de católicos disminuyó del 89,2% al 76%. En paralelo, creció el peso de las iglesias evangélicas: sus fieles pasaron del 6,8% al 12,5% en 2007 y al 15,7% en 2017. El mapa religioso se diversifica y las iglesias evangélicas ganan terreno, especialmente entre sectores de la población urbana emergente y en determinadas zonas rurales y amazónicas.
Pero ¿estamos ante un simple reemplazo de una religión por otra? La transformación parece más compleja. Las prácticas religiosas —que no son lo mismo que declarar una afiliación religiosa— siguen teniendo una presencia importante en el Perú, en comparación con otros países de la región. Según el Latinobarómetro de 2024, el 50,4% de los peruanos se considera practicante o muy practicante, diez puntos porcentuales por encima del promedio latinoamericano.
¿Qué distingue a la población evangélica de la católica? Las diferencias aparecen tanto en el perfil sociodemográfico como en la distribución territorial. Según el censo del 2017, entre los evangélicos hay una mayor proporción de mujeres (54,7%, frente al 51% entre los católicos), de personas que hablan lenguas originarias (21,3% frente al 17,8%) y de población identificada como originaria (34% frente al 29,8%). También presentan mayores porcentajes de analfabetismo (7,8% frente al 5,2%) y una menor escolaridad: el 40,3% de los evangélicos mayores de 25 años alcanzó, como máximo, la educación primaria, frente al 28,4% de los católicos.
La presencia evangélica es particularmente significativa en algunos departamentos amazónicos. En Loreto, Madre de Dios y Ucayali, su proporción fluctúa entre el 20% y el 28%. También se observa una diferencia en la percepción de la propia posición social: el 41,4% de los evangélicos se identifica con las clases bajas, frente al 31,1% de los católicos. Estas diferencias invitan a preguntarse sobre la atracción de las iglesias evangélicas. ¿Se trata de una comunidad que ofrece apoyo y reconocimiento? ¿De una forma de organización religiosa más cercana a las necesidades cotidianas? ¿De una respuesta a la ausencia o debilidad de otras instituciones?
Confianza en la iglesia y porcentaje de evangélicos
La religión también puede influir en las preferencias políticas y electorales. En el Perú, la población evangélica presenta, en promedio, posiciones más conservadoras que la católica en asuntos relacionados con la familia, el matrimonio, la sexualidad, los derechos reproductivos y los roles de género. La práctica religiosa también marca diferencias: el 18,9% de los evangélicos se declara muy practicante, casi el doble que entre los católicos (9,8%). Es quizás por ello que una mayor parte de evangélicos que de católicos considera que el futuro será más religioso 32.1% vs 23.3%).
En el plano político, el Latinobarómetro de 2024 muestra que una mayor proporción de evangélicos se sitúa a la derecha del espectro ideológico: el 39,8%, frente al 34% de los católicos. Esto no significa que todos los evangélicos compartan las mismas opiniones ni que su identidad religiosa determine automáticamente su voto.
¿Por qué crecen las iglesias evangélicas? Catalina Romero* aporta un análisis fino de las evoluciones de la diversidad religiosa. Un tema por profundizar es saber en qué medida el crecimiento de los evangélicos se debe a que las iglesias evangélicas promueven una participación activa, consolidan y refuerzan la integración social de comunidades históricamente marginalizadas y crean redes de apoyo allí en donde la protección del Estado es débil.
La relación entre religión y política no es mecánica. En las elecciones brasileñas de 2026, Lula remontó en la segunda vuelta y ganó a Flávio Bolsonaro. Un análisis por zonas electorales encontró que aquellas con mayor presencia evangélica registraron un desplazamiento más favorable a Lula. El resultado muestra que la identidad religiosa puede influir en las preferencias políticas, pero no determina el voto.
La influencia de las iglesias no se limita a las creencias individuales ni a la política electoral. También contribuyen a organizar la vida comunitaria, crean redes de apoyo y movilizan recursos en momentos de emergencia. Durante la pandemia, la iniciativa Respira Perú, impulsada por la Conferencia Episcopal Peruana junto con otras instituciones, movilizó recursos para ampliar el acceso al oxígeno medicinal. Fue un ejemplo de cómo las organizaciones religiosas pueden articular esfuerzos con empresas y entidades de la sociedad civil para responder a necesidades urgentes.
La Iglesia católica también ha desempeñado funciones de mediación en episodios de conflictividad social, como los relacionados con Conga, Bagua, Espinar y Las Bambas. En contextos donde el Estado tiene dificultades para generar confianza, gestionar demandas y establecer canales de diálogo, la Iglesia es percibida como un interlocutor con mayor legitimidad que otras instituciones.
No es casual que las encuestas hayan situado tradicionalmente a la Iglesia entre las instituciones que inspiran mayor confianza en el Perú, muy por encima de los partidos políticos y el Congreso. Su capacidad de mediación depende de las circunstancias, de los actores involucrados y de la legitimidad que le reconozcan las comunidades. La confianza en la Iglesia, sin embargo, ha disminuido. Esta tendencia forma parte de un deterioro más amplio de la credibilidad del conjunto de las instituciones, pero también puede estar vinculada a controversias y responsabilidades propias de las organizaciones religiosas.
Los abusos cometidos en entornos eclesiales, las denuncias de encubrimiento, la falta de transparencia y las respuestas institucionales ante las víctimas han puesto en cuestión la autoridad moral de sectores de la Iglesia católica. La decisión del papa Francisco ordenando la disolución definitiva de Sodalicio de Vida Cristiana ha sido un hito importante en el camino de recuperación de la confianza.
La visita de León XIV ofrece una oportunidad para mirar más allá de las celebraciones y preguntarnos qué lugar ocupa hoy la religión en la sociedad peruana. ¿Estamos ante una sociedad que se aleja de la fe o ante una transformación de sus formas de creer, participar y organizarse?
*Romero, C. (2016). Diversidad religiosa en el Perú. Miradas múltiples. CEP

Cineplanet: 2 Entradas 2D + 2 Bebidas Grandes + Pop corn gigante. Lunes a Domingo
PRECIO
S/ 47.90
Perulandia Full Day + Piscinas + S/. 35 de Vale de Consumo + Perusaurus y más.
PRECIO
S/ 54.90
Vacilandia Park: Full Day para niños, adultos o pack familiar, incluye alimentación.
PRECIO
S/ 19.90
Flying Squirrel: Full Day, 60 o 120 minutos según elijas en sus 3 locales
PRECIO
S/ 21.90
Cinemark: Entrada 2D - opción a combo (Validación ONLINE o mostrando tu celular)
PRECIO
S/ 10.90