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Misteriosa hepatitis grave en niños es vinculada a infecciones por virus comunes

El brote de esta rara hepatitis aguda ha matado a más de 20 menores. Los científicos han buscado la causa en los últimos meses.

Los adenovirus, por sí solos, suelen causar enfermedades leves como resfriados. Foto: NIH
Los adenovirus, por sí solos, suelen causar enfermedades leves como resfriados. Foto: NIH

El misterioso brote de casos de hepatitis aguda grave registrado el año pasado en niños de todo el mundo está relacionado con la susceptibilidad de los menores a las infecciones y en especial a los adenovirus, patógenos causantes de resfriados.

Esta es la principal conclusión de un estudio de la Universidad de San Francisco (Estados Unidos), cuyos resultados se publican este jueves en la revista Nature.

Los investigadores han buscado las posibles causas del brote que la pasada primavera causó numerosos casos de hepatitis grave en niños de todo el mundo.

Hasta la fecha, se han contabilizado un millar de casos, en 50 de ellos se ha necesitado trasplantes de hígado y al menos en 22 han fallecido.

Como resultado, se asocia la enfermedad con coinfecciones de múltiples virus comunes, en especial de una cepa del virus adenoasociado de tipo 2 (AAV2).

Virus ayudantes

Los AAV no causan hepatitis por sí solos, sino que necesitan virus "ayudantes", como los adenovirus —que causan resfriados—, para replicarse en el hígado.

Tras la pandemia, cuando los niños regresaron al colegio, eran más susceptibles a las infecciones por estos patógenos comunes.

El estudio sugiere que un pequeño grupo de estos niños contrajo más de una infección a la vez, lo que pudo hacerles más vulnerables a la hepatitis grave.

"Nos sorprendió el hecho de que las infecciones que detectamos en estos niños no estuvieran causadas por un virus inusual y emergente, sino por patógenos virales comunes en la infancia", explica Charles Chiu, director del Laboratorio de Microbiología Clínica de la UCSF y autor principal del trabajo.

"Eso es lo que nos llevó a especular que el momento del brote estaba probablemente relacionado con la situación realmente inusual que estábamos viviendo con la COVID-19, que obligó al cierre de escuelas y guarderías y a imponer restricciones sociales", comenta.

Por tanto, "puede haber sido una consecuencia involuntaria" de la pandemia.

Resultados coincidentes

Para el estudio, el equipo utilizó muestras de plasma, sangre total, hisopos nasales y heces de 16 casos pediátricos en seis estados —Alabama, California, Florida, Illinois, Carolina del Norte y Dakota del Sur— desde el 1 de octubre de 2021 hasta el 22 de mayo de 2022, y las comparó con 113 muestras de control.

En el genotipado de las 14 muestras de sangre disponibles, se detectó el virus adenoasociado 2 (AAV2) en el 93% de los casos y se encontraron adenovirus humanos (HAdV) en todos los casos. Asimismo, se encontró en 11 casos un tipo específico de adenovirus vinculado a la gastroenteritis (HAdV-41).

En el 85,7% de los casos se detectaron coinfecciones adicionales por Epstein-Barr, herpes y enterovirus.

Estos resultados coincidían con los de dos estudios simultáneos realizados en el Reino Unido, que identificaron la misma cepa AAV2.

Las tres investigaciones encontraron coinfecciones por múltiples virus, y el 75% de los niños del análisis estadounidense tenían entre tres o cuatro infecciones víricas.

Dado que los AAV no se consideran patógenos por sí solos, aún no se ha establecido una relación causal directa con la hepatitis aguda grave; no obstante, el estudio sugiere que los niños pueden ser especialmente vulnerables a una hepatitis más grave desencadenada por coinfecciones.

Los brotes de hepatitis aguda grave en niños han disminuido últimamente, pero Chiu cree que la mejor forma de proteger a los niños es lavarse las manos con frecuencia y permanecer en casa cuando estén enfermos.

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