!Repudiable! suegro asesinó a su nuera y sus dos nietos en Cajamarca

Piden castigo ejemplar. Ante pasividad de la Policía, ronderos capturaron al responsable y lo hicieron confesar su crimen. Hallaron los restos quemados en un descampado. 

3 Dic 2017 | 7:03 h

Edgar Jara

Cajamarca

Los restos de madre e hijos, desaparecidos hace cuatro meses, fueron encontrados ayer por la mañana en el sector Coñor, centro poblado de Tual (Cajamarca). Fueron las rondas campesinas quienes encontraron enterrados los cuerpos calcinados y algunos restos óseos de quienes se presume pertenecen a la mujer desaparecida y a sus dos vástagos.

Como se recuerda, extrañamente Edita Cueva Zamora (25) desapareció junto a sus dos menores hijos de uno y cuatro años de edad el pasado 10 de agosto del 2017, de la casa de su suegro Alejandro Herrera Flores.

El caso pareció quedar impune porque tanto el Ministerio Público como la Policía Nacional, según denunciaron los ronderos, jamás se interesaron por esclarecer los hechos, siendo esta organización campesina la que no desmayó ni un instante y esta madrugada develó un terrible misterio al encontrar los restos en terreno de Alejandro Herrera.

Cuatro horas después de haber sido notificados del evento, se constituyeron al lugar la fiscal provincial de turno, María Fernanda Chicoma Bazán y el jefe de la División de Investigación Criminal y Apoyo a la Justicia (Divicaj), Alejandro del Pozo.

El criminal se encuentra en poder de las rondas de Bambamarca, y según informaron mañana lo pondrán en manos de la justicia ordinaria de Cajamarca. Antes, ante el temor de ser sometido al castigo ronderil, confesó con lujo de detalles cómo llevó a cabo el horrendo crimen por temor a ser descubierto que había embarazado a su nuera.

Las investigaciones policiales precisarán la forma en que sometió a la madre y a sus hijos bajo su instinto animal, pero lo cierto es que utilizó dos cilindros, donde prendió fuego a los cuerpos –probablemente sin vida– para posteriormente desaparecerlos y no dejar ningún rastro.

exigen justicia

Consultado por La República, el presidente de la Junta de Fiscales del Ministerio Público, Alfredo Rebaza Vargas, adelantó que el Código Penal precisa que si las investigaciones determinan que es homicidio calificado, la pena va de 15 a 35 años; sin embargo, de ser el caso, en que el asesino los mató antes y después los quemó, la condena que recibirá será entre 6 y 20 años como máximo. 

Cientos de campesinos se dieron cita al escenario del crimen y al grito de ¡justicia!, pedían a las autoridades un castigo ejemplar para el asesino. Esperan que la justicia  aplique todo el peso de la ley.

Alejandro Herrera habría revelado a los ronderos que los mató a golpes y luego ocultó el crimen. 

CLAVE

El coronel Alejandro del Pozo contó que el sospechoso del crimen actuó con premeditación, pues anticipándose a las pruebas forenses limpió la evidencia y cambió las maderas del piso y paredes para que no hallaran la sangre de sus víctimas.

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