Julio Chucuya Zaga, un magistrado intercultural que hace justicia en aimara

14 Mar 2015 | 23:30 h

Liubomir Fernández. Ilave-Puno

En medio de lo que podría ser una minibiblioteca con libros de derecho, un campesino ingresa al ambiente para hablar con el juez.

–Kamisaraki (¿cómo estás?) –le pregunta el magistrado.

–Waliki (¡bien!) –responde el visitante–. Jumasti (¿y usted?).

–Walikiraki (¡bien, también!) –le responde el juez.

Este típico saludo aimara forma parte de toda una propuesta de acercamiento para administrar justicia en Puno, cuando los litigantes tienen como idioma nativo el aimara.

El promotor de esta iniciativa es el juez mixto de la provincia de El Collao-Ilave, Julio César Chucuya Zaga. El magistrado cobró notoriedad más allá de su sede judicial por implementar las audiencias judiciales en aimara. Es más, una de sus últimas sentencias la dictó en aimara.

Este paso hacia la justicia intercultural le valió merecidos reconocimientos de las comunidades. Es la primera vez que un juez en Ilave acepta un idioma nativo para impartir justicia.

Luego del saludo, el juez y el campesino dialogan frente a frente en aimara. El visitante está preocupado por un caso de violación contra un familiar. El juez le explica que la carga de prueba le corresponde al fiscal, pero advierte que valorará todas las pruebas incriminatorias. Al final se despiden.

Esta forma de administrar justicia es novedosa en Ilave. Anteriormente los procesos se desarrollaban con solemnidad. Ahora las cosas están cambiando. Chucuya sostiene que su propósito es acercar la justicia a los sectores más alejados.

"Hay hermanos del campo que llegan a audiencia y se cohíben. No es que no puedan hablar, sino que mejor se expresan en su idioma", explica.

Julio César Chucuya es natural de la provincia de Chucuito-Juli, al sur de Puno y a media hora de Ilave. Asegura que el contexto en el que creció le permite entender mejor la realidad de las comunidades.

El magistrado asegura que este sistema inclusivo ayuda a que los campesinos se sientan más seguros no solo con las resoluciones de los jueces, sino también con las decisiones que puedan adoptar sus autoridades. Se trata de una propuesta que también ayuda a fortalecer la gobernabilidad.

"Yo imparto justicia en función de las leyes. Pero si no socializo la ley, no estaría haciendo justicia. Es derecho de los campesinos que la justicia se acerque en su idioma nativo", reflexiona.

CLAVES

RECONOCIMIENTO. A propuesta de las comunidades, el municipio de El Collao alista un reconocimiento para el juez Julio César Chucuya.
SATISFACCIÓN. El presidente de la Corte  Superior de Justicia de Puno, Hernán Layme, también expresó su satisfacción por esta forma de impartir justicia.

 

Te puede interesar