Gobierno de emergencia

13 Ene 2018 | 6:05 h

Luiz Carlos Reátegui Del Águila 

Llama poderosamente la atención que a tan solo días de iniciado el paro nacional agrario, el Gobierno de la mano con el Ministerio del Interior y su flamante titular Vicente Romero (colaborador del fujimorismo en los 90) hayan respondido y sacado casi inmediatamente el Decreto Supremo N° 006-2018, declarando en estado de emergencia el sur del país. Esto, debido a las marchas y protestas contra el abaratamiento del pago por kilo a los productores de papa, criminalizando de esta manera un pedido justo. El jurisconsulto Robert Medina Sánchez señala que el derecho a la protesta es plenamente legítimo y constitucional regulado en el artículo 2° numeral 12°.

Entonces, ni siquiera se ha esperado a la instalación de la mesa de diálogo y, de buenas a primeras, se ha optado por reprimir y amordazar.

Primero te castigo y luego te escucho. Y para peor, a través de los gobiernos regionales, se pretende realizar la compra de un millón de soles de papa para que eso sea un paliativo ante los reclamos. Este monto resulta irrisorio, toda vez que estamos hablando de más de 40 mil familias dedicadas a la siembra y cosecha de este tubérculo, y que al año generan una producción de más de 4 millones y medio de toneladas.

El Perú es el principal productor de papa en América Latina y está cerca del top 10 de los principales productores en el mundo. Si somos un país papero, ¿qué necesidad tenemos de importar 33 mil toneladas de papa? ¿Acaso aquí no hay bastante?

Se debe crear un plan de protección agrícola que, haciendo las sumas y las restas, el Minagri no lo tiene. Se debe reducir la tasa del 25% de interés que Agrobanco les cobra a los agricultores. Solo falta que ante las súbitas prácticas represivas de este gobierno, también declaren “estado de emergencia” para las marchas contra el indulto viciado.

(*) Político y escritor.

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