Aranda sobre Tía María: nosotros trabajamos con el pueblo, no con los dirigentes

Problemas. Carlos Aranda tiene la misión de obtener la licencia social para Tía María. En esta entrevista habla de la estrategia para acercarse a población y del lío de Vania.

31 Ago 2017 | 8:00 h

El miércoles de la semana pasada, la ministra de Energía y Minas, Cayetana Aljovín, anunció que a Southern Perú no se le puede otorgar la licencia para que construya la mina Tía María mientras no se resuelva un problema judicial con Vania.

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Carlos Aranda, gerente de Relacionamiento Social del Proyecto Tía María de la minera admitió una superposición de derechos en un pedazo de territorio de la zona llamada Pampa Cachendo. En esta área la minera instalará su planta de lixiviación para tratar el cobre. Vania argumenta que tiene permiso para explotar piedra caliza del subsuelo mientras que la minera es propietaria de  la superficie.

La disputa tiene varios años. Southern intentó llegar a una conciliación pero sin éxito. Por eso Vania, en junio de 2014, acudió al Poder Judicial presentando una medida cautelar que fue aceptada para que el Ministerio de Energía no expida ninguna resolución mientras no se resuelva la controversia. La pelota  está en la cancha de Energía y Minas.  

¿No temen que la medida cautelar dilate más el inicio del proyecto minero?, le preguntamos a Aranda sobre este tema.

No le veo mucho problema. Al final lo que nos corresponde es demostrar que estamos haciendo un trabajo constructivo en beneficio de la población. A eso apuntamos (...)

Sin embargo, también hay otra piedra en el camino de Tía María: la oposición de un grupo de pobladores del valle de Tambo que rechaza el proyecto minero por temor a la contaminación. Fruto de ello hubo dos conflictos en 2011 y 2014 que dejaron siete muertos. 

Sobre el espinoso asunto de la licencia social, Aranda señaló que  la minera desarrolla  programas de socialización para acercarse a la población. Según él, estos vienen dando sus resultados. 

Sin embargo, cuando uno entrevista a los dirigentes dicen que Tía María no va.

Nosotros estamos trabajando con el pueblo, no con los dirigentes. Los dirigentes tienen una posición que no será fácil de cambiar. Trabajamos para demostrar que podemos ser buenos vecinos.

¿Trabajar sin dirigentes no le parece errado? 

Eso es cierto, pero tienen influencia en algunos, no en todos. Pensamos que quienes apoyan al proyecto son más, pero no hacen tanto ruido como los opositores.

Para lograr el apoyo de la población, Southern tiene un convenio con el gobierno regional para financiar la contratación de médicos mediante los Comités Locales de Administración de Salud (CLAS). Eso permitió ampliar el servicio de salud a 24 horas continuas en el valle de Tambo.

Había una oposición que no quería que se contrate a los médicos. ¿Lograron superarla?

Así son los dirigentes. La protesta fue unos días y ya no más. El gobierno regional es el que hace las contrataciones, Southern solo paga las facturas.

Carlos Aranda es consciente de que falta mucho trabajo para obtener el apoyo de la población al proyecto acuífero. A pesar de los programas de acercamiento, no se atreve a mencionar en qué tiempo la licencia social estará oleada y sacramentada  para poner en marcha Tía María. Este proyecto prevé explotar en Islay dos  tajos de cobre  con una inversión de 1400 millones de dólares. 

Pero usted da por hecho que el proyecto va a salir. 

Si yo no creyera en lo que estoy haciendo, entonces estoy en el puesto equivocado.

El presidente ejecutivo de Sourthen dijo que estaban listos para iniciar Tía  María. Esta declaración fue muy criticada.

Son las palabras de nuestro presidente de la empresa. Habrá tenido sus razones (...)

Aunque los dirigentes aseguran que los programas de socialización no tienen resultados, Carlos Aranda señala que el proyecto minero es bueno. No van a dar solución a todos sus problemas de la noche a la mañana, pero están trabajando.

Un proyecto parado tanto tiempo genera pérdidas, teniendo en cuenta la variación del precio de los metales.

No estamos perdiendo, sino estamos dejando de ganar. Es un proyecto que tiene una inversión, que todavía no se ha implementado en gran medida. Tenemos mucho recurso humano y económico involucrado.

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