La Ramada entre dos mundos [Video]

La capilla de La Ramada, en Mórrope, tiene más de cuatrocientos años y fue construido siguiendo técnicas de construcción Moche. Su sincretismo arquitectónico es como una bisagra entre dos grandes culturas.

26 Abr 2017 | 5:55 h

Los escasos turistas que visitan Mórrope, a solo media hora de Chiclayo, se sorprenden al  comprobar la existencia de una de las primeras capillas cristianas del Perú, que se mantiene en pie pese al paso de los siglos y a las catastróficas lluvias propias del Fenómeno del Niño.

La Ramada es una capilla construida sobre una antigua huaca que conserva detalles típicos de la arquitectura moche, con sus enormes horcones o columnas de algarrobo sosteniendo un techo entretejido también con troncos y caña como si se tratara de la red de un pescador. “Es como ingresar al interior de una ballena con sus costillas expuestas en el techo”, sostienen los sorprendidos visitantes.

Su altar semeja una pirámide escalonada –típica de los mochicas- y en su interior se han descubierto cientos de enterramientos moches.

Los arqueólogos confirman que La Ramada data del siglo XVI, cuando los curas doctrineros tenían que catequizar un enorme país aún desconocido. “La Ramada es como una bisagra entre dos culturas”, sostiene el arqueólogo César Marguiña, responsable de la última restauración de La Ramada.

Su peculiar estilo fue repetido en la construcción del primer Museo de Sitio de Túcume y su “interior de ballena” ganó fama internacional en el primer reportaje sobre los hallazgos de las tumbas del Señor de Sipán, publicadas a fines de los años 80 en la National Geographic Magazine. En el mismo Túcume sirvió como inspiración a la arquitecta Rosana Correa para el diseño de los búngalows del Hotel Los Horcones, que se hizo merecedor al premio El Hexágno de Oro, otorgado por el Colegio de Arquitectos del Perú.

Sin embargo, en estos días La Ramada se encuentra cerrada a la espera de continuar sus tareas de restauración y puesta en valor.

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