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Guerra sin fin: el Estado Islámico ataca Afganistán

Extremismo. Los talibanes ya no se enfrentan a los estadounidenses, pero ahora son embestidos por el Estado Islámico, que persigue particularmente a los “apóstatas”.

Agresión. Un mínimo de 60 personas fallecieron a causa del último atentado del Estado Islámico en Afganistán. Foto: EFE
Agresión. Un mínimo de 60 personas fallecieron a causa del último atentado del Estado Islámico en Afganistán. Foto: EFE

Cuando Estados Unidos (EEUU) y el resto de fuerzas occidentales abandonaron Afganistán, dejando el país en manos de los talibanes, la opinión pública internacional pensó que no habría más lucha armada, porque ya no tenían más rivales de peso en el terreno. Nada más alejado de la realidad.

El viernes, en una mezquita chiita en la ciudad de Kandahar, al menos 60 personas perdieron la vida en un atentado reivindicado por el grupo yihadista autodenominado Estado Islámico (EI), que se ha convertido en el principal enemigo del régimen talibán.

Las tropas estadounidenses completaron su retirada de Afganistán el pasado 31 de agosto y, desde entonces, el EI ha multiplicado sus ataques. El más mortífero hasta ahora arrojó 170 muertes, en plena operación de salida occidental.

El antropólogo y analista internacional Alejandro López explicó que “los talibanes han sido tradicionalmente cercanos a Al Qaeda, de ahí la invasión estadounidense de 2001, pero no al Estado Islámico”.

“Ahora que Estados Unidos y la OTAN se han marchado y los talibanes son el gobierno de nuevo, el Estado Islámico representa una de las facciones rivales que más fuerza pueden tener”, afirmó a este diario.

En los últimos años el EI ha arremetido en varias ocasiones contra los que considera “apóstatas” chiitas, en especial contra los hazara.

López señaló que el EI “ha mostrado una beligerancia e intransigencia mayor con algunos grupos como los hazara chiitas, mientras que los talibanes han tratado de llegar a acuerdos puntuales o al menos de conversar con los países vecinos que buscaban la normalidad para sus grupos étnicos afines”.

atentado en Afganistán

Funcionarios talibanes aparecen afuera de una mezquita chií después de un ataque suicida con bomba en Kunduz. Foto: AFP

Pragmatismo talibán

Otra diferencia marcada entre ambas organizaciones ha sido su posición en el tablero geopolítico internacional.

El martes los talibanes se reunieron en Doha con representantes de EEUU, la Unión Europea (UE) y otras naciones occidentales. Una cita en la cual los fundamentalistas insistieron en su solicitud de terminar con las sanciones sobre Afganistán.

El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, admitió que tanto en este encuentro como en otros que han tenido en la capital de Catar hablaron sobre la “amenaza compartida” de grupos terroristas, como el EI y puntualmente su rama islamista en Afganistán, el Estado Islámico-Khorasan (EI-K).

En ese sentido, Rusia ya anunció para el próximo 19 de octubre una ronda de conversaciones sobre Afganistán, centrada en el crecimiento del Estado Islámico, que según el expresidente estadounidense Donald Trump había sido “vencida claramente” en 2018.

“Esta reunión será la que se llama la troika ampliada, en la que participan Rusia, Estados Unidos, China y Pakistán, e intentaremos llegar a una posición común sobre la cambiante situación en Afganistán”, dijo el emisario del Kremlin sobre asuntos afganos, Zamir Kabulov, citado por agencias rusas.

Incluso el presidente de Rusia, Vladimir Putin, declaró el viernes que los jefes del EI “preparan planes para ampliar su influencia en los países de Asia Central y regiones rusas atizando los conflictos étnico-confesionales y el odio religioso”.

Especialistas en la materia han aclarado que, a diferencia de los talibanes, el EI pretende expandir su califato a otros países musulmanes.

Para López, “es normal que los atentados que más ruido mediático hagan” sean los del Estado Islámico, que “cuenta con un apoyo del yihadismo internacional que las fuerzas de resistencia locales no tienen”.

“Los talibanes han tratado de dar una imagen de pragmatismo que el Estado Islámico no necesita y además puede atraer a los sectores más radicales”, añadió el experto.

Continuidad

La semana pasada, el Estado Islámico perpetró un atentado similar en Kunduz. En nuestra web puedes ver las desgarradoras imágenes que dejó.