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  • Diego Zanatta
Martes, 13 de Febrero de 2018 | 6:6:36 am

Marco Trigoso: “El servicio de mozo es profesional, no solo para ganar una propina”

Marco Antonio Trigoso llegó a Lima a los 17 años procedente de su pueblo natal Aucayacu, en Huánuco. Su objetivo siempre fue encontrar una mejor educación y hacer carrera en lo que a servicios de restaurantes se refiere. Así encontró su lugar en la Escuela de Mozos de la Fundación Pachacútec, un segundo hogar que le brinda la oportunidad de lograr sus sueños.

¿Fue difícil dejar todo por estudiar en la escuela de mozos?

Me mudé a Pachacútec porque vivía en otro lugar, y era bastante lejos. Siempre he vivido solo en Lima. Mi familia y yo somos de Aucayacu, Huánuco y a la capital llegué a los 17 años. Al inicio estaba en casa de mi abuela, luego me abrí campo y decidí estar solo.

¿Habías pensado antes en dedicarte al servicio en restaurantes?

No, nada. Nunca en mi vida. Fue todo como pasan las cosas en la vida. Yo estaba justo terminando de estudiar mi carrera técnica, estaba en el último ciclo y solo llevaba los cursos de noche, tenía todo el día libre.

¿Y qué pasó?

Un día me regalaron varias revistas, siempre las ojeo y cuando algo me interesa me pongo a leer. Ahí me interesó un curso de bartender y atención en sala. Y dije: 'Debe ser interesante. Estoy libre, no tengo nada que perder'. Y postulé. Desde ahí empezó, yo creo, el amor por el servicio.

Pero sí terminaste tu carrera técnica...

Sí, terminé la carrera que, por cierto, no me terminaba de enganchar. En realidad desde el primer hasta el tercer ciclo disfruté mucho el diseño, pero no soy tan cibernético, soy más de estar en acción, en movimiento como el servicio.

¿Cómo llegaste a la Escuela de Mozos?

Anteriormente yo había llevado un curso de lo que es bartender y también atención en sala y algunos de los profesores que enseñan en ese curso también enseñan en la Escuela de Pachacútec, entonces me habían comentado. Decidí postular a la escuela. Me presenté e ingresé. Y ahí empezó todo.

¿Era lo que esperabas?

Sí, claro. Profundicé más mi conocimiento con respecto a los servicios, que era lo que estaba buscando y lo que quería aprender.

Y fuiste el alumno más destacado. Ahora viajarás a estudiar al extranjero

Soy uno de los cuatro que nos vamos a España. Son tres mujeres y yo el único hombre.

¿Te habías propuesto alcanzar ese logro?

En realidad cuando yo tomé la decisión de ir (a la escuela), uno de mis motivos era ganarme la beca, de hecho.

Ahora se viene el viaje a España, ¿cómo lo tomas?

Estoy tranquilo y emocionado y a la vez con mucha responsabilidad. La expectativa es aprender, conocer de su cultura, otras cosas, los insumos, absorber todo lo que pueda y luego regresar e implementar cosas nuevas, ponerlas en práctica.

¿Ves mucha competencia en este rubro en el Perú?

Me atrevería a decir que no. Es decir, hay mucha gente que trabaja en servicio, pero no esta preparada. Hay mucha deficiencia en ese aspecto. Cuando tú te preparas lo ves más profesional, lo ves como una carrera, no simplemente algo para ganar dinero o recibir propina, que lamentablemente mucha gente joven lo ve de esa manera. No es así.