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Martes, 23 de Enero de 2018 | 6:6:44 am

Franz Krajnik: “No podemos mirar a Uchuraccay como hace 35 años”

La historia de la matanza en Uchuraccay adquiere una nueva perspectiva desde el trabajo fotográfico de Franz Krajnik. Su viaje interno y profesional sobre el tema será publicado en un libro que se presentará este 24 de enero desde las 19:00 horas en el Lugar de la Memoria (LUM) en Lima.

¿No te pareció recurrente tocar la matanza en Uchuraccay?

Depende mucho del ángulo.

Explícame.

Como mucha gente, es una incógnita lo que pasó el 26 de enero de 1983, en la que mataron a ocho periodistas. Hay algunos textos que dan luces sobre lo sucedido, pero en general reina el misterio.

¿Cuál fue punto diferencial?

El ángulo de la pregunta con la que me fui a Uchuraccay.

¿Qué pregunta?

Es algo muy personal.

Siéntete en confianza.

Pasé una situación dura cuando me encontraba trabajando en Andahuaylas y me fui huyendo a Uchuraccay, donde conocí a un poblador que me hizo conocer el lugar.

¿Fue ahí donde estableciste la conexión y el cuestionamiento?

Sí. Con la mirada que tenía en ese momento me preguntaba cómo se convivía con el dolor de la ausencia. Es evidente que lo mío no tiene comparación con lo que sucedió en Uchuraccay, pero fue mi impulso motor.

¿Qué más sucedió?

Me esperó una reunión con los pobladores en la que me preguntaron quién era, qué hacía ahí, a qué había llegado.

Y qué respondiste.

Que mi intención era hacer un proyecto fotográfico a largo plazo orientado a un hecho registrado por la Comisión de la Verdad y la Reconciliación en 2003: después de la matanza a los ocho periodistas mataron a 135 campesinos.

Dato poco conocido, además.

Exacto. Eso sucedió durante los años 83-84, lo que provocó que la población huyera durante diez años.

¿Existen investigaciones previas?

Ponciano del Pino ha investigado, pero no hay más literatura al respecto. Mario Vargas Llosa escribió sobre el tema, también...

Recuerdo lo escrito, despertó varios cuestionamientos.

Cuando él fue a Uchuraccay al mes de la matanza, como presidente de la comisión investigadora que creó Belaunde, sacó como conclusiones que los pobladores cometieron los crímenes prácticamente porque eran ignorantes, porque vivían en otro Perú, el Perú profundo.

¿Qué crees que provocó esta perspectiva de Vargas Llosa?

Su investigación fue publicada en The New York Times y, al menos en el ámbito nacional, quedó grabado que la comunidad altoandina Uchuraccay en la provincia de Huanta eran personas así.

Ahora entiendo en real dimensión tu impulso motor.

Justamente, ese hecho poco documentado fue lo que me llamó la atención y que quería cambiar. No podemos mirar a Uchuraccay como hace 35 años y de manera errónea.

¿Tu trabajo es como una suerte de reivindicación?

No sé si mi misión sea esa. Lo he mirado a través de mis ojos. No he querido convertirme en un arma de márketing ni ser un juez.