Mineros de Cerro Verde cobraban en utilidades S/ 50 mil y hoy solo S/ 500

Manzana de la discordia. Tras la caída en el precio de los metales y la reinversión de ganancias, el cobro de utilidades se redujo en forma dramática para los trabajadores de la minera. Hace 10 días acatan una huelga reclamando este beneficio.

Infografia

Zenón Mujica trabaja 40 años en la mina Cerro Verde. Él vivió el crecimiento, ruina, remate, boom y desaceleración de la primera productora nacional de cobre. 

A sus 67 años, el también secretario general del sindicato de los trabajadores se enfrenta junto a 1,300 colegas a una de las empresas más poderosas del mundo, Freeport-McMoRan, con una huelga indefinida que ya lleva 10 días.

PUEDES VER: Cerro Verde amenaza con despedir 1,300 trabajadores

¿Qué ha desatado la rebeldía de los trabajadores? El conflicto se centra en las utilidades, un derecho reconocido en la Constitución de 1979. Según el director de Solución de Conflictos de la Gerencia Regional de Trabajo, Miguel Amezquita, la ley exige a las empresas distribuir sus ganancias con los trabajadores.

Sin embargo, no todas están obligadas, solo aquellas con más de 20 trabajadores y constituidas bajo la Ley General de Sociedades. De acuerdo al giro de la empresa, afirma Amézquita, se establecen los porcentajes. Las empresas pesqueras, de telecomunicaciones y las industriales distribuyen 10% de sus utilidades a sus trabajadores, mientras que las mineras, comercio y restaurantes 8%. Las de otras actividades solo el 5%.

Solo pueden reclamar utilidades los trabajadores en planilla. Este beneficio tiene un límite, no podrán exceder los 18 sueldos para cada trabajador. El exceso se entrega al Ministerio de Trabajo y es destinado a capacitación y obras. 

Beneficios 

Los trabajadores de Cerro Verde reciben utilidades desde 2004. Hicieron valer ese derecho con protestas y huelgas. Ese año, recibieron 13 sueldos. La producción alcanzó 88 mil 502 toneladas de cobre y el precio de la libra del metal cotizaba a 1.3 dólares. 

Al año siguiente y por los sucesivos siete años, a excepción de 2009, les dieron los 18 sueldos. Sus utilidades oscilaron entre 50 y 70 mil soles. Carlos, un trabajador que labora más de 10 años, recuerda que lo máximo que cobró alcanzó los 130 mil soles, en el 2011, en el boom minero.

Esos ingresos exorbitantes en comparación a los sueldos de la mayoría de arequipeños generó una falsa percepción de la situación laboral en esta región. 

 El sociólogo José Luis Vargas explica que debido a ese auge se inflaron los precios de las viviendas (la mayoría de mineros optaba por invertir en bienes raíces). La bonanza atrajo la instalación de los centros comerciales y oferta de vehículos nuevos. Pero la renta minera está en picada por el bajón en el precio de los metales. De lo que estaba, casi cuatro dólares la libra en el 2011, bajó a 2.5 dólares en el 2015. Entonces los 18 sueldos se convirtieron en la cuarta parte de un salario. Zenón Mujica asegura que ese año le dieron 425 soles. 

Incertidumbre

Con una huelga indefinida los  trabajadores iniciaron la lucha por recuperar este beneficio supeditado a las ganancias. ¿Cerro Verde dejó de ser una empresa rentable? Todo lo contrario desde la ampliación de sus operaciones. Sin embargo, la ley le permitió acogerse al beneficio de la depreciación acelerada, una gracia que da el Estado a las empresas para reducir sus impuestos luego de un proyecto de inversión.

 Para producir una libra de cobre Cerro Verde gasta en promedio un dólar. Allí se incluye los materiales, insumos, energía, mano de obra, transportes y otros gastos. La empresa vende esa libra a 2.6 dólares (precio actual). Desde el año pasado la empresa está cargando al costo  operativo los préstamos, las deudas y gastos financieros efectuados en la ampliación de la minera. Según los cálculos de los trabajadores, con estos adicionales el costo de operación sube a 1.91 dólares la libra y, por tanto, los márgenes de ganancias bajaron. Y eso golpea  al canon minero y las utilidades para los  trabajadores. 

El asesor legal del sindicato, César Ordóñez, indica que los trabajadores exigen que se activen las utilidades convencionales, un derecho ganado gracias a las negociaciones colectivas. Es una compensación en épocas de crisis, para que no se afecten con la disminución de utilidades de ley. 

Por ese bono, que equivale a ocho sueldos íntegros, batallan Zenón Mujica y los 1,300 trabajadores. Ellos saben que la huelga dejará heridos y quizá muchos despedidos.