EEUU logra apoyo de China para contrarrestar amenazas de Corea del Norte

Objetivos. Estudian diferentes opciones en caso el régimen de Kim Jong-un siga con sus pruebas de misiles que la administración de Trump ha calificado de "provocaciones que no pueden continuar". En tanto, el vicepresidente de los Estados Unidos llegó a Corea del Sur en su periplo por Asia.

El vicepresidente estadounidense Mike Pence y su esposa Karen Pence rinden un homenaje silencioso en el cementerio nacional de Seúl, Corea del Sur

El vicepresidente estadounidense Mike Pence y su esposa Karen Pence rinden un homenaje silencioso en el cementerio nacional de Seúl, Corea del Sur.

Demostración.  Misiles exhibidos por Corea del Norte el fin de semana, en el desfile por aniversario del fundador

Demostración. Misiles exhibidos por Corea del Norte el fin de semana, en el desfile por aniversario del fundador.

Aliados.  Trump y el presidente chino, Xi Jinping

Aliados. Trump y el presidente chino, Xi Jinping.

Washington El País, Agencias

Estados Unidos busca junto con China y sus aliados internacionales un plan de respuesta, con distintas opciones, en el caso de que Corea del Norte continúe con sus "provocaciones". Las pruebas balísticas del régimen norcoreano resultan cada vez más inquietantes, pese al revés que sufrió el domingo al fracasar en el lanzamiento de un nuevo misil. El presidente Donald Trump reaccionó este domingo con un gesto hacia China, a la que ha estado pidiendo más colaboración, aunque admitiendo abiertamente que sus ataques en el terreno económico van a estar muy ligados a lo que ocurra con el frente norcoreano.

El presidente estadounidense, que pasaba el fin de semana en su mansión de Florida, defendió además el mayor gasto militar asegurando que "no hay elección".

PUEDES VER: EEUU calificó de "amenazador" y “provocador” el misil fallido de Corea del Norte

Usaron un tono más duro su número dos, el vicepresidente, Mike Pence, y el director del Consejo de Seguridad Nacional, el general Herbert McMaster.

La acción norcoreana coincidió con el viaje del vicepresidente Pence por Asia, justo en ruta hacia Corea del Sur precisamente para analizar diferentes opciones con las que responder al cada vez más amenazante programa. "La provocación del norte es simplemente el último recordatorio de los riesgos que encara cada uno de vosotros cada día", dijo Pence en un encuentro con militares estadounidenses de una base en Seúl.

Asesor lo confirma

En paralelo, McMaster explicó en Afganistán, donde está de visita, que Estados Unidos trabaja con sus aliados internacionales y con el Gobierno chino para "elaborar una gama de opciones" que estén listas si el régimen norcoreano "continúa su patrón desestabilizador y provocador". Fue en declaraciones en ABC “This Week” .

“Esta última prueba de misiles simplemente encaja en un patrón de comportamiento provocador, desestabilizador y amenazante por parte del régimen de Corea del Norte”, dijo McMaster.

Dijo que el presidente ha pedido al Consejo de Seguridad Nacional para integrar los esfuerzos de los departamentos de Defensa y de Estado y los organismos de inteligencia de Estados Unidos para desarrollar opciones si “este patrón de comportamiento continúa y si el régimen de Corea del Norte se niega a desnuclearizar”.

“Hay un consenso internacional ahora, incluyendo los líderes chinos, que esta es una situación que no puede continuar”, dijo McMaster.

La clave es China

El senador y ex candidato presidencial, John McCain, urgió a China a contener ‘el comportamiento aberrante’ de Corea del Norte, país al que calificó de ‘mayor amenaza inminente’ para Washington.

"La clave para el comportamiento de Corea del Norte es China", aseguró McCain, al indicar que Pekín puede influir en Pyongyang "si quiere".

En rueda de prensa en Bruselas, McCain tachó de "niño gordo" al líder surcoreano, Kim Jong-un, para luego advertir de que su "comportamiento aberrante" es algo que no se puede considerar en absoluto racional o fiable.

“Los esfuerzos de Corea del Norte para poner un arma nuclear en un misil que pueda llegar a Estados Unidos es, quizá, la mayor amenaza inmediata a la que nos enfrentamos", destacó McCain.

Además, ha remarcado que a China no le interesa ver una confrontación entre EEUU y Corea del Norte, por lo cual instó a Pekín a intervenir para hacer de mediador entre Washington y Pyongyang.

Por otra parte, McCain abogó por reforzar los vínculos con Japón, Corea del Sur y otros países de la región como la India, y también se mostró a favor de aumentar las "capacidades de Defensa" de EEUU para impedir un presunto ataque norcoreano contra Washington.

Inquietud en el mundo

La nueva intentona de Pyongpyang no sorprendió. Los fastos por el 105 aniversario del nacimiento del fundador buscaban, además de reforzar la imagen de poder del nieto, Kim Jong-un, lanzar un mensaje a la Administración de Trump en un momento de tensión entre ambos países.

Antes del lanzamiento fallido, el régimen de Pyongyang había sacado unos cuantos misiles a pasear por las calles de la capital. El nieto, Kim Jong-un, mostraba así al mundo —y muy especialmente a la nueva Administración americana— su poderío en armamento nuclear y, en boca del número dos del Gobierno, Choi Ryoung Hae, lanzaba un mensaje muy inquietante: “Si fuerza una provocación temeraria contra nosotros, nuestro poderío contrarrevolucionario contraatacará con un golpe aniquilador. Responderemos a la guerra total con guerra total, y contestaremos a la guerra nuclear con nuestro propio estilo de ataque nuclear”.

El alto voltaje de los mensajes entre EEUU y Corea del Norte, una dictadura férrea y el país más sancionado del mundo por el desarrollo de su programa nuclear, causa inquietud en todo el planeta. El rifirrafe se ha mantenido a través de palabras —“Corea del Norte está buscando problemas. Si China quiere ayudarnos, estupendo. Si no, ¡resolveremos los problemas sin ellos!”, dijo Trump el martes— y también de gestos: hace una semana Washington desplegó ante la Península de Corea un grupo naval de ataque liderado por el portaaviones Carl Vinson, que inicialmente se dirigía hacia Australia, como respuesta a las amenazas norcoreanas.

Pyongyang ha intensificado sus ensayos con armamento nuclear en los últimos tiempos y las sanciones impuestas por Naciones Unidas no surten efecto. La Casa Blanca advirtió de que se le agotaba la paciencia. En marzo, el secretario de Estado, Rex Tillerson, advirtió que no descartaban ninguna opción, incluida la militar, si bien luego moderó el tono y volvió a apostar por la vía política. Trump ha vuelto hace unos días al tono más beligerante. Cualquier movimiento puede tensar la situación entre ambos países.

Datos

Silencio. El régimen de Pyongyang no ha anunciado un nuevo ensayo balístico, pero Corea del Sur y Estados Unidos han detectado el lanzamiento del proyectil desde Sinpo, en la costa oriental del país.

Investigan. Los expertos evalúan el tipo de misil disparado. En principio, no creen que sea uno intercontinental, como se había anunciado en los medios.

Asesor de Trump en Afganistán, tras el bombardeo al EI

Kabul. El asesor de Seguridad Nacional del presidente Trump, el teniente general H. R. McMaster, llegó por sorpresa a Afganistán para prometer más apoyo y colaboración con Kabul, apenas tres días después de que EEUU lanzara "la madre de todas las bombas" contra el Estado Islámico.

McMaster se reunió con el presidente Ashraf Gani, en una jornada en la que el gobierno afgano elevó a al menos 95 el número de muertos en el ataque del pasado jueves a un complejo subterráneo del EI en la provincia oriental de Nangarhar con el lanzamiento de la bomba GBU-43, una de las más potentes del arsenal no nuclear estadounidense.

En una entrevista concedida durante su visita, el militar defendió la importancia de derrotar al Estado Islámico. "Ellos (el EI) son una amenaza para toda la gente civilizada (...) deben ser derrotados", afirmó.

Respecto a los talibanes, aseguró que aquellos que opten por aceptar el diálogo ofrecido por el gobierno pueden "ser parte del cambio político" en Afganistán o "ser derrotados en el campo de batalla" en el caso de que no deseen encontrar una "solución pacífica" al conflicto.

McMaster no reveló detalles sobre la futura estrategia de Estados Unidos hacia Afganistán ni si enviará más tropas al país asiático.

"El curso del futuro depende no solo de lo que tú decidas hacer, sino de la reacción de tu enemigo y a veces esta es difícil de predecir", dijo.

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