'La Roca' vuelve a la jaula

Dwayne Johnson, el actor mejor pagado del mundo, gloria de la lucha libre, que graba a un ritmo de cinco películas por año, estrenó en esta semana Rock and a Hard Place, documental donde rehabilitará a delincuentes juveniles.

Dwayne Johnson fue durante tres años seguidos el hombre mejor pagado del mundo.

Dwayne Johnson fue durante tres años seguidos el hombre mejor pagado del mundo. .

Dwayne Johnson cuenta con 81 millones de seguidores en Instagram

Dwayne Johnson cuenta con 81 millones de seguidores en Instagram.

Dwayne Johnson es dueño de un carisma arrollador.

Dwayne Johnson es dueño de un carisma arrollador. .

Dwayne Johnson es el

Dwayne Johnson es el "campeón del pueblo" de la WWE. .

Antes de que su musculatura reluciera en Hollywood, destronara en el 2016 a Robert Downey Jr. como el actor mejor pagado durante tres años consecutivos (64,5 millones de dólares al año); mucho antes de que se convirtiera en el 'Campeón del pueblo' de la WWE, incluso antes de que lo bautizaran como 'La Roca', Dwayne Johnson (44) era incorregible.

A los 17 años acumulaba honrosos galones: cuatro expulsiones de colegio y una decena de arrestos por peleas y robos. Le auguraba una vida de barrotes, cuando menos.

Aunque nació en Hayward, un condado de California a 500 kilómetros de Hollywood, Johnson se crió en Hawái, la tierra de su madre y sus abuelos.

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Fue allí en Hawái, donde el nieto de Peter Maivia, el patriarca del clan samoano de lucha libre más famoso de todos los tiempos, iba a camino a ser un presidiario.

Y fue allí también, donde el año pasado, en los meses que duró el rodaje de la nueva versión de Jumanji -el mágico juego de mesa que estelarizara Robin Williams en los noventas-, Johnson paseó muchas tardes con sus dos hijas: Simone de quince años, y Jasmine de apenas un año.

La ruta la trazaban sus fechorías. Sí, Johnson les contaba, como si del cuento más dulce se tratara, dónde había roto una luna, a qué vecino le había reventado las llantas de su auto o cómo había engañado a tal o cual turista.

"Aunque sentí que después podían chantajearme con tanta información (risas), creí necesario que mis hijas supieran, sobre todo la mayor, cómo era su padre cuando tenía su edad", contó hace poco el actor, quien se refugió en el fútbol americano universitario.

Reconocer para aprender. Aprender para luego enseñar

Después de dos años de trabajo, a mitad de semana vio la luz el proyecto más emotivo -y vaya que son muchos- de Johnson: Rock and a Hard Place, un documental de la cadena HBO donde 'La Roca' tiene la misión de encarrilar a decenas de muchachos, entre los 14 y 24, de un reformatorio de Miami-Dade.

El audiovisual se centra en un programa de rehabilitación donde los presos pueden quedar absueltos de su pena a cambio de 16 semanas de disciplinado entrenamiento. Johnson los acompaña en la proeza.

Si bien no se trata de delincuentes de alta peligrosidad (no hay condenados por asesinato o violación), han cometido delitos, como tráfico de drogas o robo de autos, que podrían degenerarse.

"Cuando entré a ese lugar, la energía de los jóvenes me golpeó en la cara. Todos sentados, con sus manos sobre sus piernas, sin mirarme", relata.

La frialdad se diluyó rápidamente, cuando Johnson les contó que alguna vez estuvo sentado en sus lugares. Que era uno de ellos, y que tendrían una oportunidad para cambiar su suerte.

Primero la conexión, luego el compromiso.

 

Campeón del pueblo

 

Desde su minúsculo papel como el "Rey Escorpión" en el Retorno de la momia (2001), hace 16 años, Dwayne Johnson ha actuado en 30 películas. Aunque en el 2010 y 2013 registró cinco por año, su media es de dos films anuales.

Eso sin contar los tres que protagonizará en el 2017: Baywatch, Rápidos y Furiosos 8 y Jumanji.

Por estos días, las noticias se enfrascan en su mala relación con Vin Diesel, otrora gloria de las películas de acción. A tal punto que se especula que no coincidirán en las ruedas de prensa.

El año pasado prestó su voz para un semidios polinésico llamado Maui en Moana, la última película animada de Walt Disney.

¿Cómo alguien que ha pasado buena parte de su adultez derribando personas en un cuadrilátero, abriendo cabezas -ficticiamente pero abriendo al fin- con silletazos, y aplicando un repertorio de dolorosas llaves termina en Walt Disney?

Más allá de ser un fortachón que sí actúa a diferencia de otros fortachones de fallidas apariciones como Hulk Hogan, Dwayne Johnson es dueño de un carisma arrollador que empezó a poner de manifiesto en la WWE (World Wrestling Entertainment).

Primero como "Rocky Maivia" en honor a su padre Rocky Johnson y a su abuelo materno Peter Maivia, y después como 'La Roca'.

Sea como face (peleador limpio, que gana en buena ley), sea como heel (villano tramposo), Johnson nunca perdió la simpatía del público. Caso atípico, sin duda.

Su ingeniosa manera de hablar de sí mismo en tercera persona (The Rock says), su facilidad para poner apodos, crear frases icónicas como "If You Smell...What The Rock is Cooking?" (¿Pueden oler lo que 'La Roca' está cocinando?), y desplegar vistosas técnicas como 'El codazo del pueblo' y 'Al fondo del abismo rocalloso' lo catapultaron.

Su sello revolucionó no solo la actitud de los luchadores dentro del ring, sino también las promociones de la WWE.

Johnson atribuye sus habilidades comunicativas a las clases de discursos durante sus estudios de criminología en la Universidad de Miami.

Con semejantes cualidades, la industria -que siempre persigue engrosar sus ganancias- le adjudicó estratégicamente ocho cinturones como campeón de la WWE y dos de la WCW.

El público -que no persigue mayor ganancia que la diversión- le adjudicó el honorífico título de 'Campeón del pueblo'.

Las redes sociales así lo avalan: en Instagram cuenta con 81 millones de seguidores, siendo solo superado por Cristiano Ronaldo (95 millones) y Justin Bieber (83 millones), en Twitter con 11 millones, mientras que en Facebook 58 millones de personas siguen sus publicaciones.

Sí, 58 millones. Más que la población de Perú y Chile juntos. Casi nada.

 

Siete dólares

 

Dwayne Johnson, la estrella de acero hollywodense, y medidas de gladiador (1.93m, y 120 kilos), cuya humanidad intimidante le valió para encarnar a Hércules (2014), le teme a las arañas.

"En Miami son una locura. De alguna manera, viajan. Es terrible. No puedo tenerlas muy cerca", dice para la incredulidad del respetable.

Que le tema a las arañas no quiere decir que no se entrene como un titán. Sobre todo, cuando se aproxima una película.

Para Hércules, por ejemplo, Johnson se levantaba a oscuras a las tres de la mañana y se alimentaba diez veces al día. Solo una hernia en el abductor lo obligó a interrumpir su sacrificada rutina.

Cada vez que es preciso exigir a su cuerpo al máximo, 'La Roca' recuerda un episodio agrio de su juventud: su novia lo había terminado, su entrenador de fútbol americano le había dicho que no era lo suficientemente bueno, y por si fuera poco dormía en un colchón que se había encontrado en la calle.

Johnson tenía 23 años, y apenas siete dólares en los bolsillos.

En el 2013, cuando subió al podio del actor más taquillero del mundo con más de mil millones de euros, fundó Seven Bucks Productions (Siete Dólares Producciones) en honor a aquellos billetes.

En estas épocas de billetes abundantes, Johnson no reniega de la fama, aunque admite sus incomodidades.

"No hay nada que pueda hacer que no requiera una preparación previa. El anonimato de la vida desaparece cuando ocupas una posición como la mía. Pero he trabajado muy duro para ocuparla y no me quejo".

Mientras los seguidores de Vin Diesel se mudan a la esquina de Dwayne Johnson, el actor sigue firme en su lucha: rehabilitar a incorregibles. Dar lo que le fue dado. (R.G.)

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