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Ola de asaltos en bancos

Entre enero y lo que va de febrero, se han reportado ocho asaltos a bancos en Lima. Según expertos, esto se debe a la ausencia de resguardo policial. La ola de atracos comenzó a fines del 2017. Asbanc y la PNP se unen de nuevo ante esta situación.

Edgar Gamboa

Domingo, 11 de Febrero del 2018

Armas de fuego, de corto y largo alcance. Pasamontañas. Guantes quirúrgicos. Autos o motos de alta gama. Para los detectives de la División de Robos esa es la "logística básica" que usan los delincuentes para asaltar un banco en Lima.

–¿Y cuánto dinero se pueden llevar?

–En la modalidad del 'cajoneo', que consiste en llevarse solo el dinero de las ventanillas, con suerte entre 30 y 50 mil soles. No más.

La tarde del pasado 17 de enero, en Los Olivos, una banda de hampones tuvo más suerte de la que merecía.

Sin proponérselo, y en menos de minuto y medio, los asaltantes huyeron con 130 mil soles, algunos celulares y el arma de un vigilante.

Como señala la ocurrencia policial de ese día, un comerciante que acababa de retirar 80 mil soles tuvo la mala fortuna de encontrarse cara a cara con los maleantes cuando estos ingresaban al banco.

Como el resto de clientes y empleados, el hombre fue reducido y despojado de sus pertenencias, entre ellas el dinero que pensaba invertir en su negocio y que en vano trató de proteger arrojándolo en un tacho de basura.

Aquel sería el primero de una serie de atracos a entidades financieras este 2018. Ocho, para ser exactos, en menos de mes y medio.

Ola incontrolable

Solo un día después de lo ocurrido en Los Olivos, un asalto similar sería reportado en Chorrillos. Esta vez, el botín no excedería lo esperado: 40 mil soles, más unas billeteras, carteras y celulares.

El 20 de enero, dos días después, el objetivo de los delincuentes sería un banco en Lince: 37 mil soles, 1500 dólares, el revólver de un vigilante y las pertenencias de varios clientes.

Los hampones abandonarían el vehículo empleado, un auto gris robado, a pocas cuadras de la agencia, dejando valiosa evidencia para detectives y peritos.

El 26 de ese mes la ola de asaltos llegaría a Breña. Nuevamente 40 mil soles, sustraídos por cinco sujetos a bordo de un auto negro y provistos de armas de largo alcance.

Tres días después, un banco en Villa El Salvador sería el blanco de los delincuentes. Esta vez los asaltantes ocultarían sus rostros con gorras y capuchas. El vehículo utilizado, nuevamente, un auto negro.

Ya por entonces la Asociación de Bancos del Perú (Asbanc) y el Ministerio del Interior (Mininter) comenzaban a buscar soluciones para frenar esta grave situación de inseguridad.

Bajo ese contexto, y tras una primera reunión de emergencia, acordaron retomar una vieja alianza que mantuvo por años a los delincuentes alejados de los bancos.

Dos bandas distintas

A inicios de febrero, cuando todos esperaban que la serie de asaltos se detuviera, el emporio comercial de Gamarra, en La Victoria, fue escenario de uno de los hechos más espectaculares.

Tres sujetos, vestidos como obreros de construcción (mamelucos naranjas, cascos y botas) ingresaron como clientes a una agencia bancaria de donde robaron poco más de 30 mil soles. Las cámaras de seguridad de una galería cercana registraron ese momento. La huida también quedó grabada. Los asaltantes recibieron el apoyo de otros tres hombres en moto, quienes llegaron pocos segundos después de que sus cómplices entraran al banco y los esperaron en el frontis de esa dependencia con el motor encendido.

"Son dos bandas que están tras estos asaltos. Son de diferentes barrios y sus integrantes se injertan", señaló el director general de la PNP, Richard Zubiate Talledo, en una entrevista reciente a un medio local.

Cuando habla de "injertarse", Zubiate se refiere a que los miembros de estas bandas confabulan y algunas veces hasta intercambian funciones para perpetrar un robo.

"Por ejemplo, si 'Juan' es cabecilla de 'Los Malditos' y 'Álex' es cabecilla de 'Los Feroces', cuando 'Juan' pone la visión (planea el asalto) a un banco, 'Álex' y su gente tendrán que subordinarse a él, pero sí 'Álex' es el que pone la visión, 'Juan' se subordinará. Son códigos que existen entre las bandas", explica un detective de la División de Robos.

Este mismo agente revela que una de las bandas implicadas proviene del cono sur, de los límites entre Chorrillos y San Juan de Miraflores.

El 7 de febrero detuvieron en Chorrillos a cinco sujetos que, presuntamente, planeaban asaltar un banco en un centro comercial de ese distrito.

Rudy Alan Mostacero Peña (24) 'Rudy', Johan Pedro Tapia Arroyo (18) 'Nene', Juan Carlos Monzón Sotomayor (31), 'Juan', Pedro Pablo Alexis Cajas Iturrizaga (36) 'Cojo Pedro' y la venezolana Emili Marianni Rodríguez Galvis (26) tenían en su poder armas de fuego, dos autos robados, pasamontañas, trajes de construcción civil y cascos de motocicleta.

Sólo un par de horas después de esta captura, se produciría el último de los asaltos a bancos registrados en Lima, esta vez en Villa María del Triunfo. Cuatro encapuchados, provistos de armas de largo alcance y a bordo de una camioneta 4x4 negra, robaron aproximadamente 50 mil soles. La policía, en esta ocasión, no pudo adelantarse a los hechos.

Bancos desprotegidos

Para César Ortiz Anderson, presidente de la Asociación Pro Seguridad Ciudadana (Aprosec), la ola de asaltos a entidades bancarias es consecuencia de una mala decisión del gobierno pasado: quitar el resguardo policial de los bancos y delegar su seguridad a empresas privadas.

–Aclaro que no estoy en contra de las empresas de seguridad. En todos los países de la región los bancos son cuidados por estas empresas sin ningún problema.

–¿Y por qué eso no funciona aquí entonces?

–Porque estamos ante una delincuencia atípica, mucho más violenta y especializada.

–¿Más que en otros países?

–Así es. ¿Viste el video del asalto en Gamarra? Esa zona es muy transitada y está cerca de Radiopatrulla, por eso usaron motos. Los delincuentes aquí planifican bien todo, se organizan, estudian todas sus posibilidades. Muchas veces vemos un vehículo y cuatro sujetos, pero hay más en la zona, dispuestos a actuar ante cualquier eventualidad.

Para Ortiz Anderson, la presencia de personal policial en los bancos disuadía a los delincuentes. Hoy, muchos agentes privados son inexpertos o demasiado veteranos como para reaccionar a un asalto.

–He visto agentes de más de 65 años, imagínate. A esa edad ya no están en condiciones de reaccionar a un ataque. Los asaltantes de ahora no son como el 'Django' de los años ochentas, ahora son más ágiles, capaces de robar un banco en menos de un minuto.

Esta situación, llevó a que Asbanc y la Policía Nacional firmen, en mayo del 2017 un nuevo convenio de cooperación que reestablecerá la seguridad policial en las agencias bancarias. Sin embargo, esta difiere en ciertos puntos de como era antes.

Por ejemplo, cada banco tendrá que firmar un convenio específico con la PNP, por el cual se compromete a pagar los servicios de los agentes que resguardarán sus locales. De momento, el único banco que ha firmado un convenio específico ha sido Interbank.

Con esto se espera que la ola de asaltos a bancos se detenga. Desde que la policía dejó de custodiar las agencias en el 2015, el índice anual, en Lima, creció terriblemente, de 17 asaltos en 2016, a 21 en 2017 y 8 solo en lo que va de este año. Realmente alarmante.

Asaltos en Lima

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