Opinión 2.0

YouTubers contra el indulto

No lavaron banderas, no fueron a la Marcha de los Cuatro Suyos pero saben cómo fue el fujimorato. Estos influencers se pronunciaron sobre el indulto del ex dictador e hicieron arder las redes sociales con dosis de memoria y sátira 2.0. 

Juana Gallegos

Domingo, 7 de Enero del 2018

Un día eran los putos amos de sus canales de YouTube, tenían miles de suscriptores, otros miles de likes en sus posts de Facebook, eran los graciosos, punzantes e inteligentes del 'muro' hasta que se les ocurrió opinar sobre el indulto de Fujimori, y sus seguidores se dividieron como el Mar Rojo.

Muchos los dejaron de seguir y migraron a canales menos "ofensivos" a ver videos de gatitos. "Para qué hablar de política si tú lo que haces es entretenimiento", les comentaron, "¡Ay!, la televisión siempre habla de eso, para qué más", les escribieron los anómicos crónicos.

Los simpatizantes del fujimorismo los llamaron "rojos", "caviares", "terrucos". Los cincuentones, remedando a Aldo Mariátegui, quien dijo que los jóvenes no tienen derecho a opinar sobre los noventa porque "ni espermatozoides eran", les increparon: "¡Tú qué sabes chibolo si no viviste las colas, la leche Enci y el dólar MUC!".

Sin embargo, Gerardo García el creador de El Cacash, Hugo Lezama del canal Cinesmero, Carlos Orozco y Carolina Silva Santisteban, influencers de las redes sociales en proceso de crecimiento, creen que pronunciarse sobre el remezón político que se vivió aquel 24 de diciembre cuando a vísperas de Navidad, el presidente Pedro Pablo Kuczynski indultó al ex dictador Alberto Fujimori, era un imperativo.

Prohibido evadir

"Más que una indulgencia aquello fue un negociado con el fujimorismo de Kenji para evitar la vancancia presidencial", dice el ex productor de televisión Carlos Orozco (28), que tiene 64 mil seguidores en Facebook y que a los pocos días del indulto subió un videoensayo haciendo un llamado a los influencers para que no se hagan de la vista gorda y aprovechen su gran llegada a los públicos del mundillo 2.0 para comentar lo que pasaba:

"No pido que compartan mi opinión sino que tengan una, que no sean androides ensimismados en sus mundos [...] porque pueden ser una voz ante la desconfianza de los medios masivos", fue su mensaje.

Desde su ventana, la comediante, teatrista y activista lesbiana Carolina Silva Satisesteban (28), que ha ganado muchas vistas en su muro por los monólogos que con humor lanza sobre su identidad sexual, subió un largo video de 17 minutos contando la historia completa de los diez años del fujimorato. Desde el origen japonés del presidente, de la mentira del bacalao en las elecciones del 90, de su siniestro asesor Vladimiro Montesinos, de los diarios chicha hasta la disolución del Congreso, las matanzas del Grupo Colina, los vladivideos, la renuncia por fax. Un viaje rápido por nuestra historia reciente que fue compartido más de 30 mil veces y que le valió a Carolina ofensas como "chibolo pastrulo que no sabe limpiarse el poto".

El comunicador Hugo Lezama (27) que tiene un canal de crítica de cine y teleseries en YouTube, con 25 mil seguidores, posteó por su parte: "Este es un momento muy duro para todos. No olvidemos nunca este día. #IndultoInsulto".

Y Gerardo García (28) para quien hincar hablando de política no es nuevo, escribió un guión furioso sobre el indulto y se lo dio al Cacash, el personaje que le ha sumado miles de fans en la red, para que lo lea en el Desinformado (su noticiero en YouTube): "Si no quieres ir a las marchas aunque sea ¡qué chucha! lee para que sepas lo que fue Fujimori y si tienes hijos cuentales cómo los estudiantes de La Cantuta fueron secuestrados y quemados, cuéntales, si lo haces estás transmitiendo justicia".

Exponer su posición política en las redes sociales le ha acarreado a este cuarteto pérdidas y ganancias.

Menos millennials (chicos entre 18 a 25 años) siguen el canal de El Cacash, en contraposición ha ganado seguidores entre los 25 y 35 años. En total, su canal de YouTube tiene más de 130 mil suscriptores.

"Más tíos 'Plenitud' me reconocen en la calle", agrega Gerardo, burlón, refiriéndose a los sesentones que lo felicitan en sus shows de stand up, porque además de youtuber da presentanciones en bares.

A Carolina, en cambio, la polémica la benefició pues tras su video sus seguidores de Facebook subieron de 16 a 52 mil. Un golazo a pesar de las pifias.

Llegamos a este punto sin haber definido lo que es un influencer, que es lo que pretenden ser estos veinteañeros que están apostando toda su creatividad, su tiempo y su dinero para producir contenidos para las redes sociales, un mundo alternativo del internet con sus propios códigos, lenguaje y personajes.

Los reyes de la nube

Los influencers suelen ser gente común con chispa y empuje que un día se propone producir contenidos de forma constante -fotografías, videos o textos- para las redes sociales (YouTube, Instagram, Facebook, Twitter).

Carlos Orozco distingue a este grupo de los celebrities que también son llamados influencers pero que solo se limitan a salir bonitos en las fotos posando con productos de marcas conocidas (ropa, zapatos, joyas, autos, etcétera) para promociarlas y así ganar dinero. Estos tendrían menos mérito que aquellos que a través de sus producciones van conquistando, van siendo más influyentes (de ahí el nombre)para al escurridizo público de las redes.

Detrás de influencers como El Cacash, por ejemplo, hay todo un trabajo de investigación, reflexión, escritura de guión, grabación, iluminación y edición audiovisual. Por ello, cuando logran pasar un número de suscriptores en su canal, reciben un abono de YouTube y hasta pueden vivir de eso.

Volviendo al indulto, como en las redes sociales el deporte de los más jóvenes es el "hueveo" (haraganear, según la Real Academia Española), y cualquiera está presto a evadir la realidad, hablar de política es un reto, más en estos tiempos en el que país está partido por la decisión de Kuczynski.

"Comprendo que otros influencers no se pronuncien por temor a los insultos, a perder sus seguidores o a las marcas que los auspician, pero sería interesante al menos saber qué piensan y que no hagan como si nada pasara", comenta Orozco que proviene de una familia "albertista", de esas que le rinden honores a ciegas al líder del partido naranja.

"Fujimori devaluó nuestras instituciones que se volvieron meras fachadas donde todo se arreglaba con plata, desde la salita del SIN todo en la política tiene un precio. No hay mayor gesto de pobreza que ese", agrega.

"Que la gente no llegue a conclusiones por tres tuits que lean, que se informen, que vean documentales, que lean libros", dice el creador de Cinesmero.

"Hice el video sobre el indulto porque vi que tenía un montón de seguidores fujimoristas y no puedo entender cómo un homosexual puede serlo porque es el partido que nos ha llamado 'abominación de la naturaleza', y que ha rechazado reconocer nuestros derechos", comenta Carolina.

De los cuatro, Gerardo García fue el más tocado en lo familiar por la dictadura pues sus padres formaron parte del grueso de 300 mil trabajadores despedidos de forma arbitraria cuando Fujimori desmanteló nuestros derechos laborales.

"Tuvimos que vivir encogidos y con miedo en un cuartito en Rufino Torrico, y mi padre un día sin tener qué darnos de comer preparó una sopa de naranjas conchesumadre", escupe Gerardo, de ahí su asertividad y apasionamiento cuando escribe sus guiones.

Hoy lo encontramos en la azotea de su casa en San Juan de Lurigancho, donde ha montado su pequeño estudio de grabación casero, puliendo su último Desinformado sobre la confesión de Marcelo Odebrecht.

"La verdadera reconciliación es que el Chino siga preso. Cuando ves a los familiares de La Cantuta se te rompe el alma, huevón. El peruano es muy frío, por ahí un seguidor comentó: 'Tú qué chucha te metes, ¿acaso te mataron a tu vieja?'. Cuánto odio".

No habrán lavado banderas en la Plaza Mayor pues tenían nueve años en promedio cuando salió a la luz el vladivideo Kouri–Montesinos; sin embargo, estos veinteañeros son conscientes de la responsabilidad que tiene su generación de informar a la que viene sobre el pasado fujimorista.

Por el momento, no les importa perder seguidores, seguirán jodiendo con humor, no se toman a personal los insultos, están vacunados contra los trolls.

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