Adriana Seminario: 'Es un poco difícil entrar en el mundo de la moda'

En un libro muy revelador, la periodista bucea por espacios de la moda que nos ayudan a entender por qué es importante fortalecer el lazo cultural. 

14 Jun 2017 | 18:09 h

¿En el libro repasas las historias de las modelos más importantes del Perú o de quienes están en un proceso importante? 
 
El libro lo escribí en 2015. Es un retrato de ese momento. En el último Fashion Week, que es la plataforma más grande en este país para hablar de moda, Elena Chenguayen fue la imagen. Es bellísima. Se fue a trabajar a la India. Muchas modelos están probando suerte en el sudeste asiático. Janet Leyva ahora está en China. Son mercados son para foguearse y luego probar en Europa o en los Estados Unidos. Así funciona. 
 
El tema aspiracional me causa una sensación extraña. ¿Para qué alguien va a necesitar aspirar a ser algo cuando ya lo es?
 
Hablar de lo aspiracional en los noventa era súper claro. Hoy en día, ya no. Sobre todo en las redes sociales, porque son un medio de comunicación bilateral. Si te dan una información y tú no estás de acuerdo, rápidamente lo puedes rebatir. 
 
¿Te resulta todavía difícil entender por qué en la moda local, que debería ser inclusiva, se sigue discriminando? 
 
Lo entiendo bastante bien a estas alturas. Habiendo sido parte de todo esto. Es el primer libro que se escribe así. No soy la primera en hablar sobre identidad peruana, discriminación, racismo... Están citados: Gonzalo Portocarrero, Jorge Bruce, José Matos Mar. Pero ninguno ha sido modelo. 
 
Pero se habla más del fondo del asunto. 
 
Claro. Del fondo y forma. Todos habían tratado el fondo, pero la forma... Yo sé que es un poco difícil entrar en este mundo. 
 
Además fuiste modelo. 
 
He hecho todo: Lima Fashion Week, Perú Moda. Te puedo decir cómo se ve desde adentro. Y bueno, siendo periodista tengo que investigar y no decir "yo creo", "yo pienso". Esto fue parte de un curso de periodismo literario. 
 
¿Abruma la frivolidad en la moda?
 
Mucha gente lo piensa. Lo que no ve es que la moda es un tema intrínsincamente cultural. Como nos vestimos nosotros en un mismo año no lo hace alguien en Japón, Estados Unidos o en algún pueblito recóndito. Desde la economía, la política, mil cosas te definen cómo se viste la gente. Anna Wintour,  editora de la edición estadounidense de la revista Vogue, entró a la moda a los 19 años porque en Londres estaba el tema de la liberación de la mujer. Las chicas se ponían minifalda, se cortaban el cabello. Todo era extravagante. Eso le llamó la atención y decidió mostrar cómo se liberaban. Hay quienes consideran frívolo porque es imagen, pero hay un montón de cosas detrás de eso. 
 
La disciplina, por ejemplo. 
 
Claramente. Pero también hablar de cómo se construyen los estilos. Sin ir tan lejos, la estética del Metal es súper reconocible. Es una tribu urbana. Y se diferencian por vestir de negro, tener el cabello largo. O el Punk, que nació como un movimiento político. Totalmente contestatario. Ahora es comercial. La moda es transversal a varios ámbitos. 
 
¿Quiénes son los consumidores finales del Lima Fashion Week, de la moda en París y otros eventos? 
 
Es cultural, en realidad. Son mercados distintos. Lo sé porque fui al Fashion Week de París. Vi cómo se mueve. La reina de Marruecos puede gastar miles de euros en una sola compra. 
 
¿Y en el Perú hay consumidores así?
 
No existen. No es una realidad que sea factible aquí. 
 
Acá es mucho más mostrar que comprar. 
 
Amaro Casanova se enfoca en vestidos de novia. Sé que no le va nada mal a Ana María Guiulfo. 
 
Hay algo de mercado. 
 
Sí. No tanto como en otros lugares. 
 
¿Qué debería ser un diseñador para tener rentabilidad?
 
Aterrizar sus propuestas al mercado. 
 
¿El peruano se viste mejor?
 
Creo que ahora tiene más referencias de cómo hacerlo. Por eso los blogs de moda han sido un éxito en su momento y siguen teniendo bastante presencia. 
 

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