Mafia de Rodolfo Orellana tiene conexiones con Óscar López Meneses

Convergencia. En una fiesta de cumpleaños del empresario Vicente Díaz Arce, se juntaron Rodolfo Orellana Rengifo y el coronel PNP (r) Manuel Áybar Marca, cómplice de Vladimiro Montesinos. Áybar alquilaba un inmueble de su propiedad a la empresa Police Security, cuyo dueño es Sandro Espinoza, socio de López Meneses.

Doris Aguirre

Una foto del cumpleaños del empresario Vicente Díaz Arce celebrado el 22 de enero del 2012 confirma la vinculación que existe entre Rodolfo Orellana Rengifo y el ex operador montesinista Óscar López Meneses.

En la imagen aparecen Rodolfo Orellana, Vicente Díaz y el coronel PNP (r) Manuel Áybar Marca, conocido brazo derecho de Vladimiro Montesinos Torres.
Resulta que Manuel Áybar alquiló una residencia de su propiedad en la calle Armando Blondet 250, en San Isidro, a Ludith Orellana, hermana de Rodolfo Orellana. Ludith a su vez rentó la residencia al capitán PNP (r) Sandro Espinoza Flores, donde instaló las oficinas de su empresa "Police Security", entre cuyos socios se encuentra el ex operador montesinista Óscar López Meneses.

Las autoridades que investigan a la red de Rodolfo Orellana han determinado que existe estrecha relación entre la organización del abogado con López Meneses por intermedio de Manuel Áybar.

Tanto Óscar López Meneses como Manuel Áybar Marca estuvieron presos por su pertenencia a la organización criminal de Vladimiro Montesinos.

El empresario Vicente Díaz Arce, investigado por su pertenenencia a la red de Orellana, confirmó a La República que conoce a Manuel Áybar Marca desde el gobierno de Alberto Fujimori, periodo en el que estrechó su amistad con el sindicado "brazo derecho" del jefe de facto del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). 

Este diario le mostró a Vicente Díaz la fotografía en que aparece flanqueado por Rodolfo Orellana y Manuel Áybar. Y dijo: "Sí, es Manuel, mi amigo desde hace años".

Áybar purgó condena por haber participado en varios actos ilícitos dirigidos por Montesinos durante el gobierno de Fujimori. 
pecadores y acusados

No obstante los antecedentes criminales de Áybar, Vicente Díaz señaló: "Fue un  buen policía en el gobierno de Alberto Fujimori. Era el año 1995.  Cuando Áybar cayó preso fui a visitarlo para hablarle de la palabra de Dios. No he cometido ningún pecado por hacer eso. Así como he ido a visitar a Áybar, también visité al presidente Alberto Fujimori, para sanarle de su enfermedad. Yo le dije a Fujimori: 'Mire, presidente, usted no va salir  de acá, hasta que Dios lo permita'. Yo le dije eso a Fujimori".

Vicente Díaz Arce es acusado de lavar dinero ilícito de la mafia de Rodolfo Orellana Rengifo. Díaz es predicador de la iglesia evangélica "Reparamos Vidas", Por eso, ahora lo defiende.

"¿Usted es amigo de Rodolfo Orellana Rengifo?", le preguntó La República.

"Claro, cómo no voy a conocer a Rodolfo Orellana. Él  vino a mí para curarlo. Rodolfo Orellana sufría del colon y mediante oraciones yo lo sané", respondió.

"¿Y desde cuándo es amigo de Orellana?", le insistimos.

"Desde hace muchísimos  años", contestó.

"¿Cuántos?", le pedimos que precise.

"Como cinco años o más", afirmó.

"Rodolfo Orellana está acusado de dirigir una organización criminal de tráfico de terrenos y lavado de activos. ¿Cuál es su versión?", interrogamos.

"Mire, ¡si de mí han hablado tanto! Que era contrabandista, narcotraficante, en fin. Para mí, Orellana es un abogado y como profesional es correcto, nunca vi nada malo en él. Rodolfo Orellana es inocente hasta que la justicia lo condene.

"Orellana se ha apropiado de muchas propiedades, no solo de entidades privadas, sino también ha chocado contra el Estado. Ha arruinado a muchas familias, que lloran por lo que Orellana les ha despojado. Orellana es un pecador sin perdón", le decimos.

"En esta vida nadie es bueno. Y con relación a las apropiaciones ilegales que se le imputan, desconozco. Mire, yo que he sido un pecador, me he sanado con la palabra del Señor", arguyó.

"A usted se le relaciona con la red de Orellana, ¿cúal ha sido su participación?", le recordamos.

"No sé por qué me vinculan con esta organización. Yo soy un próspero empresario. Soy el fundador de Gamarra, nada tengo que ver con esas investigaciones de lavado de activos. He pedido a la fiscalia  que me expliquen por qué me están involucrando", manifestó Vicente Díaz Arce, autotitulado el fundador del "emporio de Gamarra", en La Victoria.

Lo cierto es que con la declaración de Vicente Díaz Arce se confirma que existe vinculación entre Rodolfo Orellana y Manuel Áybar Marca.

MAFIA CON MAFIA

El seis de febrero de este año, La República destapó que "Polcie Security", la empresa de seguridad del capitán PNP (r) Sandro Espinoza Flores, amigo y socio de Óscar López Meneses, funcionaba en la calle Armando Blondet 250, en San Isidro. Según Registros Públicos, la residencia estaba a nombre del montesinista Manuel Áybar Marca.

En esa ocasión, Áybar le dijo a La República: "En 2007, cuando me encontraba en el penal San Jorge, en mi representación mi hija alquiló el inmueble a Ludith Orellana. Y en 2010, ella subarrendó la propiedad a Sandro Espinoza".

En un primer momento, Sandro Espinoza desmintió a Manuel Áybar, pero este le aclaró: "En varias oportunidades me escribió cartas y me llamó por teléfono. Entonces, no es verdad que no me conocía. Y él conocía mi situación legal".

Efectivamente, cuando era un oficial en actividad, y estaba asignado al penal San Jorge, Sandro Espinoza hizo amistad con Óscar López Meneses y Manuel Áybar Marca.

Hasta ahora no se sabía que  Orellana estaba relacionado íntimamente con Áybar Marca. Otro fotografía obtenida por La República revela que ambos llegaron juntos a la fiesta de cumpleaños de Vicente Díaz Arce. El que llevaba el regalo bajo el brazo, era Rodolfo Orellana.

INFILTRACIÓN POLICIAL

Entrevistado por este diario, el empresario Vicente Díaz Arce confirmó que el coronel PNP (r) Jorge Reyes Matos, promoción del coronel PNP (r) Benedicto Jiménez Bacca, miembro de la mafia de Rodolfo Orellana, también es su amigo y apoderado.

Como informó ayer este diario, el ex director de la Escuela de Criminalística, coronel Jorge Reyes, presionaba a efectivos del Departamento de Grafotecnia de la Dirección de Criminalística (Dircri), para que convalidaran documentos fraguados de Vicente Díaz. Reyes es acusado de integrar la red de Orellana.

Vicente Díaz, como era de esperarse, defendió al coronel Jorge Reyes, a quien le entregó un poder para que lo representara.

"¿Cómo conoció al coronel Jorge Reyes, promoción de Benedicto Jiménez?", preguntamos.

"A Jorge lo conozco desde hace más de ocho años. Él también es mienbro de la iglesia cristiana a la que pertenezco. En un policía recto", alegó.

El 13 de noviembre de este año, Ludith Orellana Rengifo fue detenida por un equipo especial de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior (Digimín), dentro del Center Hotel, de Huaral.  

Con ella estaba el coronel Jorge Reyes, como confirman las fotografías que se publican en estas páginas. Cuando Ludith Orellana se encontró con la policía, Reyes les dijo a los agentes: "Tienen que darle el trato que se merece". Ella lo abrazó fuertemente. Recién la policía se la llevó.

"Usted le entregó una carta poder a Jorge Reyes para que lo representara, ¿no es cierto?", interrogamos a Vicente Díaz, amigo de Jorge Reyes.

"Claro, porque necesitaba una persona de mi entera confianza para que recogiera los dictámenes periciales en la Dirección de Criminalística.  Yo no podía subir hasta el sétimo piso porque soy un hombre  de edad y  estaba enfermo", arguyó Vicente Díaz.

El empresario de Gamarra admitió que Ludith Orellana, brazo derecho de la organización que encabezaba su hermano, era otra amiga de su círculo íntimo.
"Oramos juntos varias veces", indicó Díaz.

Según la acusación de la empresaria Norma Egas Cáceres, Vicente Díaz Arce recurrió a un laudo arbitral dirigido por el abogado Alberto Vásquez Ríos para definir la propiedad de cuatro hectáreas en Huancayo valorizadas en 9 millones de dólares. Vásquez falló a favor de Díaz. 

Norma Egas no sabía que Alberto Vásquez era miembro de la organización de Orellana, el amigo íntimo de Vicente Díaz.

Increíblemente, Vicente Díaz Arce admitió que Alberto Vásquez Ríos era su amigo y que incluso lo "sanó" de sus males.

"Sí, Alberto Vásquez es mi amigo. Lo conocí en una reunión de abogados. Yo lo sané a él y a otros muchos abogados que me llamaban para que yo les orara. Yo lo hice de buena fe. Hasta el decano del Colegio de Abogados de Lima, Raúl Chanamé Orbe, me llamó para que le rezara", aseguró Vicente Díaz Arce.

Las autoridades que investigan a la mafia de Rodolfo Orellana, enteradas de los vasos comunicantes con Óscar López Meneses, ha comenzado a explorar profundamente las vinculaciones de estos personajes relacionados a su vez con Manuel Áybar, pieza fundamental de la mafia de Montesinos. Son sospechosos comunes.

MÁS QUE UN "CHALECO" DE LA NÚMERO DOS, LUDITH ORELLANA

El coronel en retiro PNP Jorge Reyes Matos aprovechaba del grado que tenía para proteger a Ludith Orellana Rengifo, sindicada como el brazo derecho de su hermano Rodolfo.

El coronel Reyes mostraba su insignia y conseguía trasladar de un lugar a otro a Ludith Orellana en una camioneta con lunas polarizadas para evitar su captura.

Dos días antes de captura de Ludith Orellana, agentes de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior (Digimín) enrumbaron a Huaral e instalaron un sistema de vigilancia en el Hotel Center. Informantes de la Digimín señalaron que ella había alquilado cuatro habitaciones para su familia.

Ludith Orellana estaba junto a sus  tres menores hijos y una niñera, además de su esposo Óscar Castillo Yáñez, en el hotel huaralino. 

Cuando el coronel PNP (r) Jorge Reyes vio a los agentes de la Digimín, se identificó como su abogado. 

De acuerdo con las escuchas electrónicas de la Policía Nacional, Jorge Reyes se comunicaba con distintos teléfonos con Ludith Orellana y le advertía de los movimientos de los efectivos que la buscaban. 

Sin embargo, al momento de la detención de Ludith Orellana, Jorge Reyes no tenía orden de captura. Se desconocía su verdadero papel en la mafia. Pero eso ya terminó. 

 

Síguenos en Facebook