16 de Septiembre de 2011 | 10:48 h

Marco Arana: “Humala nos prometió defender el cerro Quilish"

En septiembre del año 2004, el pueblo de Cajamarca hizo retroceder a la minera Yanacocha (Laguna negra) en su propósito de explotar el Cerro Quilish (con su estimado de 4.2 millones de onzas de oro). Yanacocha es una de las mineras más grandes de Perú y Latinoamérica. La lucha representó uno de los logros más emblemáticos de un pueblo pequeño contra una transnacional en defensa del agua.

Ybrahim Luna, colaborador de LaRepublica.pe

Pero en junio de 2011, el vicepresidente de operaciones de Newmont Carlos Santa Cruz Bendezú, en el Investor Day realizado en Nueva York, declaró que: “En Cerro Quilish, consideramos iniciar operaciones alrededor del año 2016. Necesitamos recordar que Cerro Quilish es uno de los mejores depósitos mundiales de oro que no está todavía desarrollado”.

Domingo 11 de septiembre de 2011

Entrevista al padre Marco Arana Zegarra, reconocido defensor ambientalista y representante de la ONG Grufides, durante la visita programada al Cerro Quilish por la semana del aniversario de su defensa.

Una vuelta por el Cerro Quilish

El viento, el frío y el calor arrecian por igual en las faldas del cerro. Cientos de personas llegan en buses desde la ciudad y avanzan por caminos determinados, unos flanqueando riachuelos de aguas impresionantemente claras, y otros rodeando laderas de piedra y hierbas. La tierra del suelo es negra y húmeda, y el oxígeno que ingresa por las fosas nasales, generoso.

¿Qué sabor le deja esta visita, a siete años de la protesta más emblemática que vivió Cajamarca en defensa del Cerro Quilish?

Es satisfactorio ver que ha ido gente de la ciudad en un número mayor al de los años pasados, ya que muchos pensaban que el Quilish estaba perdido. Es satisfactorio ver, sobre todo, a jóvenes. Claro que también se esperaba un mayor involucramiento de la Municipalidad Provincial, ya que ellos tienen la ordenanza de Intangibilidad en sus manos, y el Gobierno Regional, con el anuncio de un plan de gestión y protección de las comunidades aledañas al Quilish.

¿La ordenanza municipal que defiende el Quilish es suficiente para su protección a futuro?

La ordenanza quedó paralizada por la inacción de las autoridades, y porque el año pasado el Ministro Brack dio una ley que establece que las zonas de reserva solo pueden ser inscritas por los gobiernos regionales. Entonces, si no hay una buena coordinación entre el gobierno regional y el municipal se puede generar un vacío. Hay que incluir a esto la ley que dejó Alan García, de hace un par de años, que le quita a los gobiernos locales la posibilidad de inscribir sus áreas de reserva. Es necesario que se deroguen esas normas, lo que esperamos ocurra en las próxima semanas.

¿La zona del Quilish se puede amparar en la recientemente aprobada Ley de consulta previa?

No, porque la ley ha sido dada para las comunidades campesinas y pueblos indígenas reconocidos. Y las comunidades del Quilish no están reconocidas como tal. Además, nunca se optó por una consulta, solo se lo defendió porque era evidente que eso era necesario, por ser fuente de nuestras aguas.

¿Qué papel juega el Gobierno Central y el Ministerio de Energía y Minas en esto?

Por parte del gobierno central hay voces y declaraciones que podrían servir para proteger el Quilish, como las del Ministerio del Ambiente, por ejemplo. Pero por parte del Ministerio de Energía y Minas, a pesar de que ya hay cambiado de ministro, su prioridad primera y segunda es promover la minería. Ante las declaraciones de Carlos Santa Cruz, el ministro no ha salido a decir una sola palabra. Y claro, nos queda la palabra empeñada del presidente Ollanta Humala, que en la primera y segunda vuelta, dijo que el Quilish no se explotará.

¿En qué escenario social y político se dieron las declaraciones de Carlos Santa Cruz de Newmont?

En primer lugar creo que tiene que ver con los precios del oro, que están en los niveles más altos en la historia de su explotación. Segundo, por un factor político, las declaraciones las hace inmediatamente después de conocidos los resultados de la primera vuelta, teniendo en cuenta que en Cajamarca los congresistas fujimoristas habían ganado con amplia mayoría. Creo que el cálculo político por el que apostaron fue que ganara Keiko Fujimori. Y en tercer lugar, por un factor técnico social, ya que si Yanacocha quisiera en un futuro explotar el Quilish prescindiendo de la cancha de lixiviación de la Quinua, que está ahí cerca, tendría que gastar muchísimo más de lo previsto, y sería técnicamente inconveniente. Además del termómetro social, que sirve para ver si la gente reacciona o no a las declaraciones.

¿Cajamarca ha crecido, pero ha desarrollado y progresado por igual?

El desarrollo es desigual. Cuando uno ve, por ejemplo, que ahora hay más frecuencias de vuelos, más hoteles, restaurantes o vehículos, uno entendiende que hay un factor. ¿Pero a quién ha beneficiado ese factor?, básicamente a los que han logrado conectarse con la actividad minera. Sin embargo no hay que olvidar que la región Cajamarca tiene el 68% de población rural, y la inversión ha sido muy poca en desarrollo social. Por ello Cajamarca está entre las primeras regiones con niveles de desnutrición infantil y mortalidad materno-infantil. Somos una de las regiones con menor inversión en infraestructura de saneamiento básico, de electrificación y de redes viales. Estamos a dieciocho años del inicio de las actividades mineras, y uno se pregunta qué beneficios sustantivos ha tenido Cajamarca. Y se responde, solo para un pequeño segmento de la población.

¿El nuevo gravamen a la actividad minera es el adecuado?

Los estudios previos mostraban que el impuesto a la sobreganancia, sin hablar de gravamen, podía ser aproximadamente de diez mil millones de nuevos soles. Uno se pregunta cómo calcularon tres mil millones y no cinco mil, por ejemplo, o porque no diez mil como se había establecido en determinados cálculos. Efectivamente el gravamen va a dar mucho más dinero que el óbolo minero, pero será muchísimo menos que las ganancias que van a obtener las mineras, que en cálculos para este año son por encima de los veinticinco mil millones de nuevos soles.

¿La Ley de Consulta previa, como dicen muchos, es la muerte de la política del perro del hortelano?

La Ley de Consulta por sí sola no basta para acabar con la política del perro del hortelano. Porque uno de los temas que está en juego en los conflictos socioambientales es sin duda el tema de la consulta. Pero no solo la consulta a los pueblos indígenas y comunidades campesinas, sino a todos los ciudadanos que podrían ser afectados por un proyecto minero. Ahí está Majaz, Tambogrande, Islay o Ancón. Allí la gente pide que se le consulte, y no hay mecanismos legales para hacerlo. Es cierto que se ha avanzado, pero el avance debe ser para todos los ciudadanos por igual; además existe la necesidad de la Ley de ordenamiento territorial en este país. Hay que poner zonas de exclusión minera. Ese proceso aún está pendiente, además de mejorar los mecanismos de fiscalización ambiental y reconocer la prioridad de desarrollo de otras actividades económicas como la agricultura y el turismo. De lo contrario, la política del perro del hortelano podría resurgir igual, quizá con otro pelaje

“Qué piensa de los que se burlan del concepto de “Apu sagrado” del Cerro Quilish?

Para los “mayores” de Porcón, en inicio de los años noventa, el Qulish era un lugar para llevar ofrendas, velas, alimentos, y un centro a donde iban a rezar, además de un lugar para recoger plantas medicinales. Para ellos ha sido un cerro tutelar, protector. Hay una relación de carácter espiritual de los habitantes de la zona con el Apu Quilish.

* Nota: al término de esta entrevista aún no teníamos noticias del descubriendo que hicieron los visitantes que lograron llegar hasta las riberas de Río Grande.

Preocupante

Lunes 12 de septiembre de 2011

Según denuncia de los visitantes al Cerro Qulish, el domingo 11 de septiembre, incluyendo al congresista nacionalista Jorge Rimarachín, aguas “tratadas” de Yanacocha irían a dar al Río Grande que abastece a la Planta de tratamiento El Milagro, y que termina en los hogares cajamarquinos.

Martes 13 de septiembre

El ciudadano Roberto Portal Silva, de 48 años de edad, se encadena a las rejas de la Catedral en la Plaza de Armas, protestando en defensa del Cerro Quilish, y ante las pruebas que evidenciarían que Cajamarca está tomando “aguas tratadas” de Yanacocha.
Se inician las vigilias con voces de “paro regional”, y “revocatoria” para las principales autoridades.

Miércoles 14 de septiembre


Yanacocha impide que una comisión de funcionarios del Gobierno Regional realice inspecciones de aguas en “sus propiedades”, por “no darse las condiciones de seguridad necesarias”.

Jueves 15 de septiembre

Yanacocha emite un comunicado en relación a Río Grande, que en resumen dice: “…la existencia del punto de entrega de agua (DCP3) hacia el Río Grande, fueron aprobados en su momento por las autoridades competentes (MEM, con opinión favorable del INRENA) y socializados, entre otros, a las autoridades regionales y locales, a partir del año 2001”. Que “La entrega de agua en este punto es de conocimiento, desde hace varios años, de diferentes actores, como la Autoridad Local del Agua, población de las zonas aledañas, entre otros”.

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