“Los políticos no tienen que hacer (ni deshacer la Cultura)”

Por Gabriela Wiener.

María María Acha-Kutscher (Lima, 1968), salió del Perú justo antes de la entrada al poder de Alberto Fujimori. No fue una huida sino una búsqueda de mejores oportunidades para expresarse a través de un arte siempre combativo. “También necesitaba la experiencia de vida que me brindaba una ciudad distinta a la mía” asegura. María es nieta del teórico del arte Juan Acha, que radicaba en Ciudad de México desde los setenta, así que allí se encaminó para empezar un periplo artístico y vital que la llevó a trabajar entre México D.F y Madrid. En la capital española trabajó el tema de las 'Indignadas' para remarcar la relevancia de la mujer en las luchas sociales contemporáneas. Parecía buena idea buscar, en plena polémica por los murales borrados, a una artista que ha trabajado tanto el espacio urbano como la indignación colectiva. Allá vamos.

¿Te has enterado de que el Municipio de Lima mandó pintar de amarillo los grafitis hechos por unos artistas el año pasado? ¿Qué te dice eso como artista?

Es un grave error que los políticos crean que tienen que hacer o deshacer (en el caso de Lima) la cultura. Su función debe ser la de crear los canales y las estructuras para que sea la sociedad la que cree la cultura.

Tú que trabajas habitualmente en y con el espacio urbano y público, ¿Te ha tocado ser víctima de atropellos por el estilo en alguno de los lugares en los que has estado, México o España, por ejemplo?

En México D. F. gobierna un partido de izquierdas. La Secretaría de Cultura y las municipalidades cuentan con infraestructura y recursos  a disposición de los ciudadanos para proyectos culturales en el espacio público, que pueden ir desde propuestas de arte contemporáneo, conciertos, teatro, etc. Y son bastante accesibles.

Madrid es muy institucional y vertical. Pero en cambio la sociedad civil tiene mucho peso, pues está organizada en asociaciones: AVAM (Artistas Visuales Asociados de Madrid y MAV, que es nacional (Mujeres en las Artes Visuales). Y tenemos como ejemplo el 15M, que nos ha hecho  recordar la importancia de la sociedad civil en los cambios políticos por cauces que no son los convencionales, es decir la política de partidos.

¿Qué acciones de protesta artística se podrían hacer para mandar un mensaje claro de respuesta al señor Castañeda Lossio? ¿En qué parte del centro harías un graffiti y qué pondrías en ese mural?

Más que las acciones artísticas individuales lo que finalmente acaba teniendo un peso para las negociaciones políticas es que haya asociaciones grandes y bien organizadas que realmente representen a la comunidad artística de Lima o del Perú. Para cuestionar las decisiones de los políticos.

Tu trabajo conjuga arte y activismo… ¿Para ti es posible disociarlo? ¿Por qué es importante que el arte ponga en cuestión los asuntos políticos o sociales?

El arte siempre es político porque es una institución. Pero no hablo de política partidista, hablo de la contribución que hacemos como ciudadanos a los cambios sociales y políticos con las herramientas que sabemos dominar, en mi caso las del arte.

¿Cómo llegan la mujer y el feminismo a ocupar un lugar central entre tus inquietudes artísticas y políticas?

Porque soy mujer. No creo que haya una sola mujer en el mundo que no sufra las consecuencias de vivir en un sistema patriarcal. Por eso es necesario incluir, en la visión que se tiene del mundo, la perspectiva de género y dentro de ella la feminista, el único movimiento que aboga activamente por la igualdad de género. Mi trabajo quiere ser una contribución a través del arte a la visibilización y la construcción de la historia de la mujer. Mi aportación tiene que ver con la creación de nuevos imaginarios femeninos. En el caso de la serie 'Indignadas', cuando muestro una mujer en plena acción política estoy mostrando una mujer empoderada que transgrede el espacio tradicional creado por el patriarcado. Sale de la esfera doméstica para entrar a la pública, un espacio que todavía sigue dominado por los hombres.

¿Qué es lo que más recuerdas de esas experiencias con las 'Indignadas' de movimientos como el 15M en España? ¿Qué clase de energía se moviliza en esos momentos?

En 'Indignadas' mi motivación es la necesidad de mostrar la presencia femenina en las protestas públicas a nivel masivo. Un retrato de lucha social desde la perspectiva de género. Mi objetivo es crear algo que recuerde a las generaciones futuras que los cambios sociales y políticos han sido un trabajo conjunto de mujeres y hombres.

¿A qué lugar del mundo te irías en busca de más indignadas?

A cualquiera, la lucha por nuestros derechos y por las transformaciones sociales y políticas se encuentra en cualquier parte del mundo.

¿Cuál es tu próximo proyecto?

Mi último proyecto se llama 'María', y se apropia del formato de una revista digital, que recupera una memoria visual de temas relacionados con la mujer desde una perspectiva feminista. 'La belleza' es el primer número y nos muestra como el canon de belleza establecido está cambiando a nuevos modelos que van más allá de la raza, edad y género. A este número seguirán varios más a lo largo del año.

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