Érase que era una niña

La ópera de cámara dirigida por Jean Pierre Gamarra aborda el tema del bullying. La puesta con números de magia y ballet se estrena mañana en el Teatro Británico y va del 6 al 28 de octubre.
Estefany Barrientos F.
Ana es una niña de nueve años que sueña con convertirse en bailarina de ballet. A pesar de sufrir la muerte de su madre, conserva su alegría y los sueños intactos gracias al amor  de su padre y a la compañía de su mejor amigo y compañero de escuela, Sebastián. Sin embargo, sus días de tranquilidad acabarán con la llegada Mónica, la ‘nueva’ en el salón de clases, hija de una famosa cantante de ópera pero que, teniéndolo aparentemente todo, se dedica a hacerle la vida imposible, maltratándola de forma física y psicológica.
Esa es parte de la historia de ‘Érase que era una niña’, la primera ópera para niños a estrenarse en el país, una propuesta del Patronato Nacional de Música y el Teatro Británico, dirigida por el peruano Jean Pierre Gamarra, con el libreto de Maritza Núñez y la música del destacado finlandés Timo-Juhani Kyllönen.
“Estuve investigando, siguiendo testimonios y documentales, y he creado tres personajes, porque en el bullying se habla de que son tres partes: el niño maltratado, el agresor y el niño que queda en medio de este conflicto que tiene sentimiento de culpa o miedo de ser agredido. A veces el agresor se muestra así porque es un canal para liberar sus conflictos. Los adultos en general estamos manejados por la prisa, por el apuro cotidiano, y a veces no nos damos cuenta de lo que pasa con el niño, nos quedamos con la pantalla. El bullying, la intolerancia, siempre existió”, dice  Maritza Núñez.
Por otro lado, la directora ejecutiva del Patronato Nacional de Música, Lydia Hung, señala que este sería el primer paso para iniciar una corriente con  proyectos de temática actual, que ayudarían a acercar a los jóvenes a la ópera y romper con los prejuicios establecidos para dicho género. 
“Estamos buscando proyectos innovadores, cosas que no tenía el país y que necesita. Queremos aportar en el campo de la música y desarrollarnos. Esta obra es un proyecto innovador  y pionero en varios aspectos, es un estreno mundial; ha venido el compositor (Timo-Juhani Kyllönen) especialmente invitado por la embajada de Finlandia para aportar con su experiencia creativa. Pero además estamos dando oportunidad a la Ópera Joven del Perú, talentos a los que les estamos ofreciendo una plataforma. La ópera necesita del público joven”, sostiene Hung.
Por su lado, Timo-Juhani Kyllönen se considera un músico contemporáneo y se muestra orgulloso de formar parte de esta puesta en escena. “Tengo dos pedidos (sonríe). La gente piensa que la ópera es un arte de élite, eso también pasa en mi país, creen que la gente es elegida, que le separan los boletos. Demostrar lo contrario es una tarea, mi encargo, y también queremos que los padres se pregunten cómo podemos acabar con el bullying. Es educar a las siguientes generaciones, demostrar que no hay barrera; hay que sentir la música libremente... se puede liberar y limpiar el alma”, señala el finlandés.
En cuanto a la dirección y el elenco, Jean Pierre Gamarra –el único director de ópera del Perú– se vale de detalles como iniciar sin telón previo y un mensaje  escrito en una pizarra para “demostrar que ir a ver ópera es como ir al cine”. “Es la primera vez que dirijo ópera exclusivamente para niños. Los niños son un papel en blanco y por eso el escenario es todo blanco. Nosotros los adultos les escribimos los prejuicios”, dice.

Claves

Elenco: María del Carmen Rondón, Daniel Amaro, Nicolás Fantinato, la mezzosoprano Caridad Herrera,  María Luisa Bringas, Jonatan Martínez y María Yolanda Ciccia.
Músicos: Omer Albarracín, Javier Rodríguez y Andrea Espejo. Dirección musical, Carlos Ramírez.
 

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