El testimonio de Casement

grupo larepublica
Plataforma_glr
2010 M11 3 | 00:00 h

Personaje de El sueño del celta denunció holocausto en la amazonía. Un informe de Roger Casement demostró que la extracción de caucho provocó un genocidio en el Perú.

David Hill. Survival International.

Hace cien años los primeros indicios de lo que se convertiría en un gran escándalo irrumpieron en el parlamento inglés en relación con una empresa inglesa que operaba en la selva amazónica.

La investigación del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido dirigida por Roger Casement reveló que 30,000 indígenas habían muerto recolectando caucho para la empresa británica Peruvian Amazon Company (PAC).

Las conclusiones de las investigaciones desarrolladas por Casement fueron sobrecogedoras: con el objetivo de satisfacer el repentino crecimiento de la demanda internacional de goma durante la fiebre del caucho, miles de indígenas fueron esclavizados, privados de comida, azotados, encadenados y apresados con cepos, violados y asesinados. Aunque el PAC pertenecía al temido peruano Julio César Arana, la compañía estaba registrada en Londres.

Recientemente tuve la oportunidad de conocer a una descendiente de supervivientes de la fiebre del caucho: Fany Kuiru. Esta mujer witoto demostró que la fiebre del caucho es algo con lo que su pueblo todavía tiene que lidiar.

Fany es de La Chorrera, un asentamiento establecido junto al río Igaraparana en lo que hoy es Colombia pero que hace 100 años pertenecía a Perú. Esta zona era un depósito de recogida de caucho y fue también el escenario de los peores crímenes cometidos por la PAC. Cuando Casement llegó allí, vio a tres personas con “grandes cicatrices en sus nalgas desnudas. Marcas de por vida. Todos ellos, esclavos”.

“Las palabras ‘Casa Arana’, ‘caucho’, ‘Inglaterra’, ‘Perú’, ‘Julio César Arana’ en la conciencia de algunos indígenas witoto, okaina, muinane, bora, andoke y miraña, del Resguardo Predio Putumayo, suenan como notas de muerte, esclavitud y barbarie que duraron más de 30 años”, detalla Fany.

“Tenemos una verdad histórica de dolor que heredamos generación tras generación; es una herida abierta que se cerrará solo cuando el mundo conozca la verdad de lo ocurrido”. Y añade: “En nombre de mis pueblos sólo les pido respeto. El mundo debe saber quiénes fueron los responsables del Holocausto indígena durante la Casa Arana; cuál fue la participación de los gobiernos de Inglaterra, Perú, Brasil y Colombia y la responsabilidad de la sociedad civil que eligió y sostuvo dichos gobernantes.

Los descendientes de los asesinos deben reconocer su responsabilidad de manera pública y sentir vergüenza por lo sucedido y comprometerse a no volver a caer en lo mismo.”

Datos

Ni olvido ni perdón. Muchos se preguntarán por qué algo que sucedió hace tanto tiempo sigue importando en la actualidad. Importa porque sigue afectando a personas como los witoto. Importa porque la explotación laboral de indígenas y la usurpación de sus tierras es algo que sigue sucediendo hoy día. Importa porque, en Colombia, 34 de los 102 grupos indígenas que hay se enfrentan a la extinción.

Extinción. Repsol-YPF opera en una zona del Perú que es el hogar de dos de los últimos pueblos indígenas no contactados. Un simple resfriado los exterminará.