El manifiesto pictórico de Pablo Picasso

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04 Feb 2008 | 15:30 h

Museo Reina Sofía reúne la retrospectiva más grande del artista malagueño. Más de 400 trabajos que dan cuenta de lo que para el artista español era la pintura.

Madrid. EFE.

Las más de cuatrocientas obras de Picasso que ha reunido el Museo Reina Sofía de Madrid constituyen el gran manifiesto pictórico del artista malagueño al ser los "picassos" de Picasso, aquellas obras de las que nunca quiso desprenderse. Organizada gracias al extraordinario préstamo del Museo Picasso de París, la exposición que inaugurará mañana el príncipe Felipe, heredero de la Corona española, y su esposa la princesa Letizia, muestra "la idea de lo que Picasso consideraba que tenía que ser la pintura", en opinión de Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía.

El abultado número de obras ha permitido organizar una de las más exhaustivas y ambiciosas retrospectivas del artista, que durante unos meses será el protagonista indiscutible del museo y de la escena artística nacional e internacional.

RECORRIDO CRONOLÓGICO

Pinturas, esculturas, cerámicas, dibujos, grabados, cuadernos de apuntes y 20 fotografías documentales del archivo del pintor se han dividido en un recorrido, principalmente cronológico, que transcurre en tres grandes salas. A esas salas se une la de la Colección Permanente en la que se encuentra situado el "Guernica", estableciéndose en ella un diálogo entre las obras del museo parisino y el Reina Sofía.

"El siglo XX es el siglo de Picasso, como mínimo la primera parte, y sin él es imposible entender los movimientos de la modernidad", comentó Borja-Villel, quien recordó cómo algunos artistas se preguntaron si era posible pintar después de Picasso "y fue necesario repensar la pintura desde cero".

A través de una obra muy personal se puede escribir lo que ha ido pasando y los avatares de siglo XX, "pero no como una simple ilustración porque siempre fue muy individualista e hizo lo que le dio la gana. Compaginó de una manera genial su compromiso político y su compromiso artístico".

El recorrido se inicia con las piezas realizadas entre 1895-1925 que muestran la génesis de la obra picassiana con lienzos como "La muerte de Casagemas", su "Autorretrato" o "La Celestina", emblemáticas del período azul.

La segunda sala abarca el periodo que transcurre entre 1924-1936, con obras que siguen los caminos del artista en su período surrealista, con creaciones como "El beso", "El pintor y su modelo" o "Figuras a la orilla del mar".

Los espacios de la Colección Permanente acogen trabajos de 1936-1952 situados en el contexto del Guernica, que por primera vez se enfrenta a obras íntimamente relacionadas con él. El recorrido finaliza con las piezas realizadas de 1946 a 1972, con esculturas, cerámicas y obras que constituyen un testimonio del importante trabajo de relectura de la historia.

EL DATO

LA MUESTRA. La primera sala de la muestra exhibe obras realizadas entre 1895 y 1925. Otra sala con trabajos de 1924 a 1936. La muestra finaliza con pinturas hechas entre 1946 y 1972.

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