Conoce a Pruxi, el lápiz ecoamigable que convierte tu escritorio en un jardín

La República
16 Jul. 2019 | 12:19h

Pruxi es el lápiz ecoamigable que una vez gastado puede ser plantado en un reducido espacio de trabajo o en el hogar y se convierte en una árbol. La propuesta fue lanzada por un grupo de diseñadores gráficos de Argentina y hasta el momento ha cautivado a miles de personas en todo el mundo debido a la simple fórmula que emplean para promover el cuidado del ecosistema.

Los lápices de Pruxi están elaborados enteramente con papel reciclado de las oficinas a las que luego regresarán convertidos en una fuente de vida. En el cabo, todos cuentan con un cartucho de semillas de distintas variedades que son colocados directamente sobre un macetero estando aún al interior del pequeño leño. Basta con añadirles un poco de agua.

PUEDES VER Estudiantes universitarios crean aplicativo que promueve el reciclaje en Lima

“Todos somos diseñadores gráficos, y durante la carrera observamos la cantidad de papel que se utilizaba. Pruxi significa “Producto reutilizado único xerofito integral”. Xerofito es la característica de las plantas que crecen o se adaptan en suelos áridos, y como la idea nació en San Juan nos pareció muy adecuado”, explicó a CNN Julieta Ladstatter, una de sus fundadoras.

Los lápices Pruxi presentan hasta cinco variedades de semillas al interior de sus cartuchos de madera: tomate, albahaca, perejil, flor de copete y un árbol llamado kiri, todas diferenciadas por el color del etiquetado en los carboncillos. Los felices propietarios que los adquieren tiene la posibilidad de generar un pequeño jardín desde su propio escritorio una vez que han terminado de utilizarlos.

PUEDES VER Escolares de Apurímac reciclan para conseguir ansiada fiesta de promoción

La iniciativa ecoamigable, que ha sido reconocida por el Ministerio de la Producción de la nación argentina, fue lanzada por un grupo de cinco estudiantes que aprovechando la residencia de todos en distritos distantes entre sí, decidieron potenciar la cadena de producción del negocio que hasta el momento ha dado trabajo a tres familias.

De momento, el proyecto que no pasa de ser un emprendimiento pone los lápices a disposición de sus clientes a través de tiendas especializadas en diseño gráfico y por Internet. Esperan que a futuro la propuesta pueda crecer al punto de convertirse en una multinacional, y que se replique en otros países en aras de la conservación del medio ambiente desde un espacio tan básico para el mercado laboral como lo es una oficina de trabajo.