Parceleros dedicados al narcotráfico asesinaron a líder indígena en Ucayali

María Elena Hidalgo

“Herasmo fue un líder bastante destacado en la lucha de la seguridad territorial de la comunidad nativa", afirma John Salcedo. Foto: difusión
“Herasmo fue un líder bastante destacado en la lucha de la seguridad territorial de la comunidad nativa", afirma John Salcedo. Foto: difusión

Territorio narco. Cuando se encontraba midiendo la extensión del territorio de su comunidad indígena cacataibo, Herasmo García Grau descubrió a agricultores dedicados a la hoja de coca y a la producción de droga, a quienes se enfrentó y les exigió que abandonaran sus tierras.

Alfredo García Grau, hermano de la víctima, Herasmo García Grau, después de ver el cuerpo con heridas por todas partes, y un tiro en la cabeza y otro en el rostro, no tuvo dudas en señalar a los presuntos homicidas. Lo habían torturado antes de ejecutarlo. El ensañamiento delataría a sus principales enemigos, los parceleros que han invadido los territorios de los cacataibos para sembrar droga y procesar droga.

Alfredo García Grau declaró a las autoridades que el 25 de febrero su hermano Herasmo salió del caserío Puerto Nuevo a realizar actividad de caza silvestre y que no retornó, por lo que al día siguiente salieron a buscarlo por diferentes lugares y encontraron su cadáver a dos horas de distancia de su caserío.

El dirigente indígena cacataibo asesinado vivía en la comunidad de Sinchi Roca, en el distrito de Irazola, en la provincia ucayalina de Padre Abad. En 2018, solicitó al Gobierno Regional de Ucayali la ampliación de hasta 25.000 hectáreas del territorio de la comunidad, lo cual fue aprobado. Cuando acompañaba a los ingenieros durante el proceso de georreferenciación, encontró en el territorio cacataibo a parceleros que se ha habían instalado sin autorización. Inmediatamente exigió que se retiraran, pero estos respondieron con amenazas. Desde entonces mantuvo una muy mala relación con esas personas extrañas.

Infografía - La República

La mano del narco

Cuando prosiguió con el trabajo de campo instalando hitos, Herasmo García Grau descubrió que los parceleros se dedicaban al cultivo de hoja de coca y pozas de producción de pasta básica. Los parceleros rechazaron retirarse del territorio del pueblo cacataibo, lo que encendió un ambiente de tensión.

’'Efectivamente, cuando se hizo la georreferenciación a solicitud de la comunidad para definir el hito y delimitarlo, se detectó a los parceleros que estaban dedicados a actividades ilícitas. Con las nuevas delimitaciones, tenían que abandonar el territorio cacataibo’', explicó el gerente de Pueblos Indígenas del Gobierno Regional de Ucayali, John Salcedo.

“Herasmo fue un líder bastante destacado en la lucha de la seguridad territorial de la comunidad nativa. Un líder consecuente y defensor de su territorio. Participó en el trabajo de campo para la georreferenciación y recibió amenazas. Los parceleros habrían tomado esa medida por represalia y produjeron este cruel asesinato del líder cacataibo”, dijo John Salcedo.

La coca se impone

De acuerdo con el último informe de la Gerencia Regional Forestal y de Fauna Silvestre del Gobierno Regional de Ucayali, fechado el 23 de febrero de este año, la deforestación de los bosques se ha incrementado debido principalmente al crecimiento de las plantaciones ilegales, como la hoja de coca. El 43,14% (18.320 hectáreas) de la causa de la deforestación se debe a la aparición masiva de cocales destinados a la producción de cocaína.

El informe de la Gerencia Regional Forestal de Ucayali también destaca el hallazgo de hasta 46 pistas clandestinas de aterrizaje que sirven para trasladar hacia el exterior, especialmente a Bolivia y Brasil. De ese total de pistas, 13 fueron identificadas en territorios de comunidades nativas.

’'Las deforestaciones identificadas dentro de la región Ucayali se realizan en mayor medida por presuntos cultivos ilegales’', precisa el informe.

Esto explica por qué los parceleros dedicados al cultivo ilegal de hoja y a la producción de pasta básica consideran sus enemigos a los dirigentes de las comunidades: porque se oponen a su presencia y les exigen su retiro. Uno de ellos era Herasmo García Grau.

Herasmo García Grau. Foto: difusión

En el caso específico del distrito de Irazola, donde se encuentra la comunidad de Herasmo García, la superficie deforestada por los cocaleros alcanza las 3.000 hectáreas, por lo que el dirigente cada vez enfrentó con más decisión a los parceleros que habían invadido la tierra de los cacataibos para dedicarlas al narcotráfico.

“A Herasmo García lo secuestraron, torturaron y mataron por cuidar nuestras tierras. La invasión por parte del narcotráfico y su presencia en nuestras tierras y comunidades es un peligro permanente para nosotros los indígenas, quienes estamos vulnerables ante la desprotección y la indiferencia de las autoridades. ¿Hasta cuándo esperamos que las autoridades del Estado actúen?’', dijo el presidente de la Federación Nativa de las Comunidades Cacataibo, Herlin Odicio Estrella.

Los indígenas saben que mientras sigan los narcotraficantes, seguirán siendo asesinados los que se les oponen.

Víctima. El cuerpo de Herasmo García Grau cuando llegó al puerto de Sinchi Roca, Padre Abad. Foto: difusión

Otro líder cacataibo sigue desaparecido

El 22 de febrero último, el líder indígena cacataibo Yenes Ríos Bonsano, de la comunidad nativa de Puerto Nuevo, provincia de Coronel Portillo, desapareció sin dejar rastro. Se presume que también ha sido asesinado por denunciar la presencia del narcotráfico dentro de su comunidad.

La PNP y la Fiscalía ya ingresaron al lugar para hacer las investigaciones y constatar los hechos, pero hasta el momento no dan con su cuerpo, por lo que las autoridades lo siguen considerando como desaparecido.