Eduardo Ugarte: Distancia física, no social

“Así se entiende mejor que en la casa, locales cerrados o calle, no se trata de la forma “social” sino de la “física” en la que nos distanciamos para evitar contagios”.

La Republica
Columna
LR Sur

Eduardo Ugarte

Periodista

Son obligación el uso de la mascarilla y la distancia social, esta última no muy comprendida, pues solo indica que debemos mantener entre personas de metro y medio a dos de distancia. El concepto viene de George Simmel, sociólogo alemán, que la definió como una forma de ser anónimo en las ciudades: “el extraño, alguien próximamente físico, pero socialmente lejano.” Y esta distancia, o el modo de usar las personas el espacio, se llama proximática, de uso en museógrafos y arquitectos.

Según el antropólogo Edward Hall, hay cuatro zonas proximáticas: La íntima (de 15 a 45 cm), la personal (de 46 a 120), la social (de 120 a 360) y la pública (más allá de los 360 cm). Por Cristina Mateo Rebollo, de la Universidad Internacional de Segovia, nos enteramos que la OMS ha empezado a usar “distancia física”, pues “hablar de distancia social como una medida de protección significa hablar de la distancia física a la que estamos a salvo de la propagación del virus.”

Así se entiende mejor que en la casa, locales cerrados o calle, no se trata de la forma “social” sino de la “física” en la que nos distanciamos para evitar contagios.

Un hecho real y seguro es no estar a menor distancia del metro y medio, que nos lleva a caminar y relacionarnos manteniéndonos en el centro de un círculo de protección de tres metros de diámetro. Muy difícil para las personas, pero hay la ayuda desde el gobierno de las ciudades para lograr la distancia física: En Nueva York, veredas más anchas; en Lituania, un gran café al aire libre; en Milán, “calles abiertas” para ciclistas y peatones; en la República Checa, comida al aire libre; en Tailandia, no más de cuatro en el ascensor mirando cada uno a una esquina; en México, Susana Distancia, un juego de palabras “su-sana distancia”, alguien que cuando extiende sus brazos crea un espacio de 1,5 metros; en el Perú, mascarillas, distancia y toque de queda; en Arequipa, podría ser todo lo anterior, al seguir dando más espacio al peatón y ciclista, peatonalizando más calles y ampliando veredas y permitiendo acceso a ellas a restaurantes, en este 2021.