Beneficiario de Pensión 65 escribe libro sobre su vida de lucha y sobrevivencia [FOTOS]

Angela Valdivia
13 Ene 2019 | 6:21 h

El usuario del programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social también trabaja como zapatero. Él titulará su autobiografía ‘Mi hermano Marcelo’.

Reynaldo Pablo Salcedo Cano es un hombre de 79 años de edad, usuario del Programa Nacional de Asistencia SolidariaPensión 65, quien se encuentra escribiendo un libro sobre su vida, el cual llamará ‘Mi hermano Marcelo’. 

Él utiliza hojas bond y una máquina de escribir para contar las dificultades que atravesó en su infancia y adolescencia, cuando vivía en su natal Arequipa. Salcedo Cano, quien también trabaja como zapatero, dice que escribe para hacer conocer las vivencias de la gente en situación de pobreza

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“Para sobrevivir, con mis hermanos llegamos al extremo de hurtar papas de las chacras. A los 15 años tuve que abandonar mi casa para trabajar, igual que otros de mis hermanos, quienes están en Japón, España, Venezuela, y solo algunos se quedaron en Arequipa”, agrega el escritor. 

El usuario de Pensión 65, programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), plasmará las experiencias que vivió junto a su numerosa familia, tiene 11 hermanos. Uno de los capítulo de este libro se llamará ‘Pulmonía’, el cual tratará sobre la vez en que su hermano mayor no podía vencer la fiebre y su papá tuvo que cargarlo en busca de ayuda.

“Allá en el campo, vivíamos solos. Mi padre nos contó que en su camino entró a una casa grande bien iluminada, y que una señora vestida de blanco, pudo salvar a mi hermano. Lo raro es que, al pasar los años y buscar aquella casa, nunca la encontré”, cuenta Reynaldo quien desde hace años vive solo en Manchay, distrito de Pachacamac

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Otro capítulo de esta autobiografía será titulada ‘Malula’ y hablará sobre el tiempo en el que trabajó para una familia de buena situación económica que nunca le expresó muestras de cariño.  

“Ellos decían que habíamos nacido para servirlos, nos hacían dormir en el suelo, y una vez, cuando el “cholo” Juan (otro de los trabajadores de la vivienda) entró al baño de los señores y le dieron una catana”, recuerda el hombre. 

Sin embargo, a pesar de estas condiciones, Reynaldo indica que fue en este lugar que comenzó su gusto por la lectura. En una ocasión, la hija de los ‘señores’ lo sorprendió sacando revistas de la basura, por lo que empezó a prestarle libros suyos. 

El beneficiario de Pensión 65 cuenta que, si bien su autor preferido es Jaime Bayly, él lee todos los géneros de literatura y también regala los libros cuando los termina de leer. “¿Para qué voy a amontonarlos en mi casa? Mejor que alguien les saque provecho”. 

Por el momento, mientras Reynaldo guarda de manera cuidadosa los avances de su libro en un fólder transparente, cuenta que está en la búsqueda de la cinta para su máquina de escribir con el fin de terminar su autobiografía

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