Mitos sobre enfermedades e infecciones de transmisión sexual a erradicarse

Ni el sexo oral evita las ETS ni usar doble condón brinda doble protección. Esos son mitos que ponen en riesgo la salud sexual de las personas.

Se recomienda el uso del preservativo durante toda relación sexual para prevenir ETS e ITS. Foto: difusión
Se recomienda el uso del preservativo durante toda relación sexual para prevenir ETS e ITS. Foto: difusión
La República

Debido a la limitada Educación Sexual Integral que se enseña en las escuelas, aún existen mitos sobre las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que se creen que son realidad cuando no lo son.

Con el fin de promover una sexualidad saludable y segura, la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá desmitificó diferentes supuestos que ponen en riesgo la salud de las personas con respecto a estas enfermedades.

A continuación, esta es la lista de 11 mitos o creencias equivocadas sobre la transmisión de enfermedades e infecciones de tipo sexual.

  • El sexo oral evita las ETS e ITS: la principal vía de contagio de estas infecciones es a través de relaciones sexuales vaginales o anales. Sin embargo, aunque con el sexo oral se minimiza el riesgo, también existen probabilidades de contagio. Algunas de estas infecciones como el herpes genital, la sífilis o la gonorrea, se contraen con mayor facilidad a través de la vía oral.
  • Las ETS no se curan: de todos los virus, bacterias y parásitos que se transmiten por contacto sexual, ocho están vinculados a infecciones consideradas de máxima incidencia. De estas enfermedades, la mitad son curables (sífilis, gonorrea, clamidias y tricomoniasis) y la otra mitad (hepatitis B, virus del herpes simple, virus del papiloma humano y virus de la inmunodeficiencia humana), no lo son.
  • La píldora anticonceptiva protege de las infecciones: las infecciones de transmisión sexual se contraen por contacto directo con la sangre infectada, por contacto con los fluidos corporales, por el uso compartido de equipo de inyección, de la madre al hijo, incluso, mediante el contacto piel con piel. Por tanto, la píldora anticonceptiva, un compuesto de hormonas que son eficaces para evitar un embarazo, no protegen contra las infecciones de transmisión sexual.
  • Doble condón, doble protección: el uso de doble preservativo no supone seguridad extra. No es necesario usar doble condón, pero sí es indispensable verificar que el que se esté usando esté en buen estado.
  • Si se ve bien, no hay riesgo: las enfermedades e infecciones de transmisión sexual no se ven a simple vista. Especialistas sugieren no dejarse llevar por las apariencias y siempre utilizar preservativos.
  • Solo corro riesgo si tengo sexo con múltiples parejas: para protegerte a ti y a tu pareja, la mejor decisión es protegerte siempre que tengas relaciones sexuales.
  • Solo los gays adquieren enfermedades de tipo sexual: Esta premisa parte de un estereotipo homofóbico. Todas las personas deben protegerse durante las relaciones sexuales, pues nadie está exento de los riesgos de estas enfermedades e infecciones, independientemente de tu orientación sexual.
  • Mi médico me dirá si necesito una prueba: Las órdenes médicas no son necesarias para hacerte los exámenes que determinan si tienes una ETS o ITS. Se sugiere realizar estas pruebas periódicamente para verificar que nuestra salud sexual está en buen estado.
  • Si tengo más de 50 años no corro riesgo de contraer ETS o ITS: en cualquier etapa de la vida se puede correr el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual. Alrededor del 50% de las ITS se presentan en personas adultas
  • Es lo mismo el VIH que el sida. el VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana se contagia mediante el contacto con los fluidos corporales de la persona infectada, principalmente mediante relaciones sexuales o uso compartido de inyecciones. Este virus puede habitar durante años en una persona sin síntomas y sin llegar a desarrollar la enfermedad: el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida (sida). El sida es la fase más avanzada de la infección que, al día de hoy, no tiene cura.