Mirko Lauer

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Un intercambio de pastillas

“El sistema de pastillas rotativas de máximo un minuto fragmenta las intervenciones y las acerca peligrosamente al exabrupto. Esto mantiene la agilidad del debate, pero a expensas de la profundidad”.

¿Qué tipo de vitrina es un debate como el que organiza el JNE? Tiene la ventaja de llevar a escuchar candidatos presidenciales durante seis horas en tres días. Además se les ve a todos juntos, por tandas, lo cual permite hacer comparaciones entre ellos. En esto la importancia del debate es real, y debe ser saludado.

Pero si la confluencia de candidaturas permite comparar, no se puede decir lo mismo sobre la parte informativa del evento. El sistema de pastillas rotativas de máximo un minuto fragmenta las intervenciones y las acerca peligrosamente al exabrupto. Esto mantiene la agilidad del debate, pero a expensas de la profundidad.

Quizás el público no se hace problemas con este tipo de muestrario, con la noción de que un discurso brevísimo es capaz de dar una buena idea sobre hacia dónde se dirigen las intenciones de cada candidatura. Pero algunos participantes no están tan convencidos, y repiten la misma promesa una y otra vez, por si a algún televidente se le ha pasado.

El problema es que con el sistema de pastillas no hay tiempo suficiente para que aparezca el sustento práctico de las promesas. Así, las propuestas libres de la necesidad de un fundamento se multiplican y se vuelven sumamente audaces. Como si tuvieran que mantener su vigencia solo hasta el 11 de abril, que en efecto es el caso.

Es cierto que las candidaturas previamente han ido divulgando planes de gobierno, donde las ofertas suelen estar más detalladas. Pero estos planes no tienen el alcance de los debates, y en uno que otro caso constituyen un texto muy diferente del que se lleva a la TV. Entonces quizás pasamos del votante que no lee al votante que no comprende.

Alguien podrá decir que no se necesita mucho estudio para decidir un voto, y que para ello bastan algunas frases precisas y de fuerte impacto en la teleaudiencia. Eso es lo que hemos tenido el lunes y ayer y tendremos hoy. Frases de impacto ciertamente incluyen arremetidas contra alguno de los otros participantes.

En consecuencia estamos describiendo lo que en esencia es un espectáculo, más o menos educativo, del cual no parece ser muy fácil sacar conclusiones políticas suficientes.