Roberto Ochoa

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Dime con quién andas y te diré...

“Cillóniz tuvo los cojones de criticar públicamente a toda esa mafia de dirigentes fujimoristas de Ica...”.

En estos días electorales provoca modificar aquel célebre refrán: “Dime cómo enfrentas una crisis y te diré quién eres como político”.

Porque fácil es criticar, profetizar, acusar y hasta sentenciar pero lo más difícil es resolver y enfrentar. Y es precisamente en estas crisis cuando se puede comprobar si eres un político del montón o si te proyectas como estadista.

Hasta antes del paro agrario, el ingeniero Fernando Cillóniz me parecía el más interesante de los candidatos de la derecha local. A diferencia de charlatanes como Hernando de Soto y Alfredo Barnechea, Cillóniz ha trabajado toda su vida y es un empresario exitoso. Por si fuera poco, dejó su zona de confort y se atrevió a hacer política: fue elegido presidente regional de Ica como candidato del fujimorista Fuerza Popular. Nadie es perfecto.

Lo mejor fue cuando, en el apogeo de su gestión regional, Cillóniz tuvo los cojones de criticar públicamente a toda esa mafia de dirigentes fujimoristas apadrinados por los congresistas FP de Ica. Fue directo a la yugular de la corrupción. Los acusó públicamente de paralizar todo tipo de proyectos en bien de la región solo para no perder sus cuotas de poder ni sus granjerías. Yo estaba en Ica cuando sucedió y me llamó la atención la buena reacción que provocó entre los pobladores locales. El desenlace demostró una vez más que cuando entras a una mafia nunca te dejarán salir: la propia señora K desautorizó públicamente a Cillóniz y avaló a toda esa banda de dirigentes corruptos.

Su actitud, empero, me hizo pensar que la derecha empresarial por fin tendría un buen candidato a la presidencia. Sin embargo, este paro agrario desnudó políticamente a Cillóniz.

De arranque y sin ninguna prueba tildó de “terroristas” a los manifestantes y la emprendió contra los trabajadores en vez de entender el malestar, explicar el maltrato laboral de los “services” y la creciente informalidad en el sector. Reaccionó como un simplón DBA y demostró que su corazoncito sigue siendo K.