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Cinco ases

“Un candidato hasta ese momento sin mayores perspectivas puede tocar una fibra inesperada, de pronto hasta una radical, en la población”.

El especialista Alfredo Torres, de Ipsos, ha hecho un sugerente comentario sobre el 2021: si no hay una sorpresa, el próximo presidente saldrá de entre los actuales cinco primeros puestos en su encuesta. Se está refiriendo a las candidaturas de George Forsyth, Keiko Fujimori, Verónika Mendoza, Daniel Urresti y Julio Guzmán.

Los cinco políticos son un conjunto interesante en su estructura. Dos de centro, dos de derecha, y una de izquierda. Desde otra perspectiva, hay uno muy joven, tres relativamente jóvenes, y uno mayor. Cuatro tienen una imagen limeña, sin serlo necesariamente, y una tiene una imagen provinciana. Dos han tentado la presidencia antes.

Salvo Forsyth, todos tienen cifras de intención de voto reducidas. Debemos suponer que para Torres es estar en uno de los primeros puestos desde temprano lo que dará su ventaja al posible ganador. Esto en el entendido de que, si no media una sorpresa, las encuestas, y el electorado que les subyace, no se van a mover mucho.

Cada uno de los cinco comparte rasgos ideológicos, de imagen, de estilo, con uno o más de los candidatos rezagados. En teoría eso los debería hacer potencialmente intercambiables. Pero quizás su ubicación a la delantera algo dice, si bien el cálculo de Torres es a buenos cuatro meses de distancia. Electoralmente una eternidad.

¿Cuán representativo es el paquete que comentamos? Una competencia entre derecha y centro, con la izquierda en el borde, no ha sido un esquema inusual en pasadas elecciones peruanas. La suma de centro e izquierda en la segunda vuelta ha producido más de un presidente. También el giro del voto hacia la derecha para frenar a un candidato de izquierda.

Queda el factor de la sorpresa, generalmente de último minuto. Por ejemplo, una fuerte fragmentación puede relativizar el orden de los factores, afectando los privilegios de los que van a la delantera. Un candidato hasta ese momento sin mayores perspectivas puede tocar una fibra inesperada, de pronto hasta una radical, en la población.

Pero si no sucede nada de lo anterior, o hasta que suceda, las miradas van a estar puestas en esos cinco punteros, cuya primera tarea va a ser conservar su buena ubicación. Porque la cola para reemplazarlos es larga.