Francois Peglau: Vivir en el exilio fue una lección de humildad

Artista prepara segunda producción luego de su primer disco como solista, “The imminent failure of Francois Peglau”. El jueves 19 se presentará en "La Noche" de Barranco para ofrecer lo mejor de su repertorio.

Artista prepara segunda producción luego de su primer disco como solista, “The imminent failure of Francois Peglau”. El jueves 19 se presentará en "La Noche" de Barranco para ofrecer lo mejor de su repertorio.

¿Qué es el exilio sino una forma de empezar de nuevo, de retroceder en el tiempo, de volver a nacer? Alejado cerca de 5 años del país, el músico peruano Francois Peglau dejó el comfort del hogar para ser profeta en otras tierras tras haber concluido una etapa musical con la banda "Los fuckin sombreros” en Lima. El abogado y ocasional periodista reside con su esposa Londres, ciudad que lo acoge como si fuera un hijo suyo. Desde allá retorna a la capital peruana, como suele hacerlo cada año, para ofrecer parte de su producción como solista.

Por Giancarlo Ramírez (@gianraflo)

¿Por qué se separaron “Los fuckin sombreros”?

Uno, porque el eje creativo era Pipe Villarán, y yo ya me estaba yendo. La tocada de muerte fue que el bajista de entonces también se estaba yendo.

¿No tanto por el aspecto musical, sino porque las expectativas estaban por otro lado?

Yo creo que era el último ciclo de grupo. Definitivamente era su último disco, nos fuéramos o no. Nos fuimos en un momento bien raro porque no estaba yendo bien a la banda, pero había otros intereses en ese momento y pago pato la banda.

Hablas del viaje en algunas entrevistas como un exilio. ¿Qué significó esto para ti como músico?

Creo que el exilio es como salir de tu zona de confort, ya sea vivir en tu casa en un lugar donde ya lo conoces todo, y cuando te vas rompes todo eso y te replanteas todo. Esto implica empezar de nuevo incluso musicalmente. Es bacán, pero es súper doloroso. Toda persona que ha migrado les cuesta, a otros menos y más, sobre todo si sales sin estructura, sin  ningún plan. Musicalmente fue muy bueno. Viéndolo de lejos, luego de haber viajado hace cinco años, me parece que fue la mejor decisión que haya tomado.

Sin embargo, fue doloroso… te alejaste de la familia...

Te alejas de la familia, pero, sobre todo, no tienes vínculos, no tienes relaciones ni amigos y vas haciéndolas. Yo no era tan chico cuando me fui, no me iba mal trabajando acá, pero cuando llegué allá fue como retroceder siete años de tu vida. Esto fue como una buena lección de humildad. Estás rodeado de gente de todo el mundo, no tienes nada de especial, lo único especial es que tienes tu trabajo. No tienes influencia, tu nombre no implica nada y eres uno más.

¿Consideras que tú historia, como migrante, es de éxito?

Bueno, mi disco se llama “El inminente fracaso de Francois Peglau”… pero es un juego. Como migrantes hemos sido bastante exitosos. Tuvimos un primer año difícil y quizás mucha gente hubiera dejado las cosas como están. Yo trabajo en música, pero hago un poco de periodismo y luego estoy en temas legales. Me siento muy realizado y mi esposa se formó como psicoanalista. El que no arriesga no gana.

¿Cuál fue el ambiente musical que encontraste en Londres?

Cambiante. En el año que llegué los ilegales empezaron a golpear la industria musical.  Conocí a gente que en el año que regresé, 2008, tenía contratos discográficos con unos montos… ¡Qué envidia!, y todo eso al final de ese año se acabó. Ahora todo funciona de otra manera. Todo es independiente, las disqueras como que te recogen cuando ya tienes una cosa más formada. La financiación la tienes que hacer tú solo. Es un poco como lo que siempre ha sido en Perú. Conozco a gente que no "le entra". Pero no solo tienes que hacer músico, tienes que dedicarte a licenciar, a hacer los videos, grabártelo tú, porque nadie te lo va a pagar. La disquera ya no pinta mucho en el asunto.

Allá tuvieron que hace de mil oficios…

Es lo que estamos acostumbrados aquí en Perú. Yo aquí en Perú grababa y tenía una banda… En Inglaterra tengo un conjunto súper esporádica, en el sentido de que tiene que ser muy flexible. Cuando toco afuera, viajo solo y armo grupos de músicos donde esté. Las canciones se van transformando: tienen su versión en estudio y en vivo. Hay algunas que se han transformado en vivo en España, México y Perú.

Dijiste alguna vez que Londres te permitió orientarte a otro tipo de música, más lírica, sonora…

Nunca he sido un rockero porque nunca he sido un buen guitarrista. Siempre he sido más empírico, a grabar canciones con lo que salga. Llegué a una suerte de debacle del inicio rockero que se había iniciado en el 2003. Todo se estaba fragmentado y salían movidas, pero chiquitas por internet. Se escuchaba mucho reggae antiguo, música de todo el mundo. Hay tanta música… ¡Qué aburrido centrarte en el rock! Considero mi trabajo más de cantautor, con habilidad para hacer canciones desde mi cabeza. Quizás mi única regla es la que melodía tenga que ser bonita. El estilo, vayamos a saber qué sale.

En Londres, tú haces música y las distribuye gratuitamente. ¿Qué opina de la las asociaciones que protegen el derecho de autor?

No creo que haya problema. Pero, hablando de Apdayc, es que en teoría el organismo no funcione mal. Está bien que haya un organismo que, si están explotando comercialmente tu música, te debería proteger. En Inglaterra, por ejemplo, tengo a alguien que me represente en eso. El problema con Apdayc es un tema de transparencia. A mí, un organismo cuyo presidente se perpetúa 10 mil veces genera un tema de transparencia. Yo no estoy en Apdayc, pero he visto gente asociada que se queja.

¿Cuánto tiempo crees que va a durar esta etapa como ‘solista’?

Mientras no me aburra… Lo bacán es que me refresco las ideas. Tengo otra perspectiva trabajar con otra persona. Yo siempre voy a hacer canciones. El tema es que si a la gente les guste escucharlas o no. Siempre va a haber espacio… hasta que se me agoten las ideas. Es más una necesidad. Tengo que hacer esta catarsis.

En todo caso, ¿no te aturde esta idea de ser popular o famoso?

Esta carrera te da mucha retribución pero también es medio ingrata, en el sentido de que nunca te tienes que mal acostumbrar a que en el momento que te va muy bien tienes que estar listo para el día de mañana. Lo importante es hacerte una carrera en el sentido de que a la gente le interese. Cuanto más seas tú constante, va a haber gente que se interese por lo que tú hagas.

A tu regreso, ¿cómo has encontrado el ambiente musical en Lima?

Siempre está creciendo. Siempre hay cosas nuevas. Pero hay muchas bandas que han desaparecido. Da pena, porque muchos de los proyectos se van y creo que nunca fueron retribuidos como se merecían. Y no solo hablo de rock, sino de propuestas que son mucho más populares. Es un tema de cultura, de amar lo tuyo.

Me llama la atención que lo que yo hago ha generado mucho interés acá, en cierto sector. Es muy complicado hacer música, sobre todo si estás en tu tierra.   

Más datos

Free download: Peglau distribuye sus composiciones desde la siguiente página web: http://francoispeglau.bandcamp.com/ "No tengo problemas en distribuir mi música".

Nombre de banda: La "Fracaso band". "Es un concepto más que una banda. Me fui a Londres para tratar de vivir sin plan y me picó el bicho de la música. Eran un plan que tenía hace tiempo de irme a vivir a Europa y las cosas salieron más o menos. Cuando las cosas se estabilizaron me dije ‘... ahora me toca hacer música’".

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