Economía

Francisco Huerta: exoneración de IGV a alimentos no beneficia a consumidores

Economista señala que estas medidas terminan favoreciendo a grupos con ingresos que pueden soportar alza de precios.

Mercados, Alza de Precios
Mercados, Alza de Precios

La exoneración del Impuesto General a las Ventas (IGV) a los alimentos de primera necesidad hasta diciembre de 2022, aprobada por el Congreso y que a además están buscando se corrija porque no se incluyó al aceite y el pan, no beneficiará al consumidor final, quien son los que más necesitan de este tipo de medidas, argumentó el vicedecano del Colegio de Economistas, Francisco Huerta Benites.

Esto tiene que beneficiar a quien realmente lo necesita, pero estos subsidios ciegos no benefician a quien más lo necesitan, porque terminan beneficiando a grupos que tienen ingresos y pueden soportar alzas de precios. Hay formas más directas de apoyar, ubicar a las familias más necesitadas, entregar bolsas de alimentos, porque allí se sabe a quién se está ayudando, se focaliza bien”, indicó a N60.

Hay productos como el pollo, huevo, leche, harina de trigo, fideos, azúcar o carnes, no van a bajar de precios y esto afectaría a los consumidores, explicó Huertas quien es también presidente del Instituto de Economía y Empresa.

“No necesariamente los menores precios se van a trasladar al consumidor, porque tenemos distorsiones en la cadena de comercialización, parte de ese menor precio se va a quedar allí y no va a llegar en su plenitud al consumidor. No es una medida eficiente, se beneficia a veces los comerciantes, pero no los consumidores”, manifestó.

Francisco Huerta: exoneración de IGV a alimentos no beneficia a consumidores

Francisco Huerta: exoneración de IGV a alimentos no beneficia a consumidores

Endeudamiento

La medida del subsidio podría generar un gran endeudamiento del país, “En la experiencia peruana, cuando se genera un subsidio, que se dice que va a ser temporal, no es fácil luego levantarlo. Entonces, tiende a demorar más de lo necesario y eso afecta la caja fiscal. Eso significa destinar más fondos a algo que no es necesariamente eficiente y deja de atender otros servicios esenciales como salud y educación, o recurrir al fácil endeudamiento. Por pretender solucionar problemas de hoy, están hipotecando el futuro”, detalló.