Capeco: Techo Propio y MiVivienda no cumplirán con metas de desembolso por falta de recursos

Si no se otorgan recursos adicionales al Ministerio de Vivienda, no habrán más colocaciones en estos programas, advierten desde Capeco.

Según Capeco, desde setiembre si no se otorgan recursos adicionales al MVCS para subsidios no habrá mayores colocaciones de viviendas sociales. Foto: Difusión
Según Capeco, desde setiembre si no se otorgan recursos adicionales al MVCS para subsidios no habrá mayores colocaciones de viviendas sociales. Foto: Difusión
Economía LR

El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) no podrá colocar más créditos para la construcción de viviendas en programas como Techo Propio o Fondo MiVivienda si el gobierno no le inyecta más recursos, sostienen desde la Cámara Peruana de Construcción (Capeco).

Al respecto, Guido Valdivia, director ejecutivo de Capeco, recuerda que la meta para este año en el MVCS es 11.000 colocaciones de créditos en Fondo MiVivienda, el cual en el primer semestre tuvo un desempeño récord de 6.165 (7,7% más que en el primer semestre de 2019); pero al haber un agotamiento de recursos, apenas se colocarían 7.082 créditos.

Mientras que en Techo Propio la meta del Ejecutivo es realizar 25.420 colocaciones para la construcción en sitio propio y 10.144 en la adquisición de vivienda nueva; y según estimaciones de Capeco, apenas se lograría una colocación real de 7.844 de bonos para vivienda nueva lo que significaría una disminución de 45,2% en relación con el resultado del año pasado.

“Ha ocurrido esto antes y se advirtió que podría ser un problema. Esto implica que, desde setiembre, sino se le otorgan recursos adicionales al MVCS para subsidios, no habrá mayores colocaciones. Este punto es crítico y complejo. Es una pésima señal porque si la gente quiere hacer proyectos para el próximo año lo pensará porque no hay subsidios y apostará por la informalidad”, resume Valdivia.

Así, recordó que desde Capeco proponen una ley de financiamiento habitacional que establezca un mínimo de inversión anual para atender a todos, sin necesidad que se presenten “cordilleras transversales” en la inyección de subsidios.