Crowdfunding: una alternativa para financiar a las mypes

Innovación. Esta actividad conecta a personas que buscan un financiamiento para un proyecto o negocio, con inversionistas que esperan rentabilizar sus recursos. Tasas serían más atractivas que la banca tradicional.

Capital de trabajo. Mecanismo de financiamiento surge principalmente enfocado en las mypes que no consiguen préstamos en la banca tradicional. Foto: Antonio Melgarejo / La República
Capital de trabajo. Mecanismo de financiamiento surge principalmente enfocado en las mypes que no consiguen préstamos en la banca tradicional. Foto: Antonio Melgarejo / La República
Luz Alarcón

Ante las dificultades económicas a raíz de la pandemia, se presentan nuevas alternativas de financiamiento para las mypes, principalmente las que no consiguen préstamos en la banca tradicional.

A fines de mayo, la Superintendencia de Mercado de Valores (SMV) reglamentó la actividad de financiamiento participativo financiero, también denominado crowdfunding, un mecanismo ya existente hace un par de años, pero que con estas reglas claras se espera que más actores puedan operar.

Para Ljubica Vodanovic, especialista en regulación bancaria, financiera y fintech, al ser una nueva actividad regulada generará mayor competencia en el mercado financiero, lo que empuja a que bajen las tasas de interés. Además de ser una nueva herramienta de inversión.

La tendencia del último año es el crecimiento del financiamiento a corto plazo, por lo que son montos pequeños. Y los sectores con mayor demanda han sido las empresas que administran operaciones enfocadas en el sector inmobiliario. “Por los montos no son proyectos de construcción de edificios multifamiliares, sino más de remodelaciones o compras para mejorar un inmueble y venderlo”, puntualizó Bregante.

Agregó que, desde el 2020 hasta la fecha, se tienen identificadas alrededor de 8 empresas que realizan operaciones de crowdfunding, ello sin contar que algunas esperaron a la regulación de la SMV. Y se espera que para el cierre del año sean por lo menos 10 que pidan la licencia para esta actividad.

1. ¿Cómo funciona?

El financiamiento participativo financiero es aquella actividad en la que, a través de una plataforma digital de la sociedad administradora, se pone en contacto a personas que buscan financiamiento (receptor) con un grupo de inversionistas que buscan obtener un retorno financiero por los recursos aportados.

“La relación de la operación se cierra entre los dos primeros; es decir, directamente entre los inversionistas y el receptor. La plataforma solo brinda los servicios para se conecten y potencialmente dan servicios adicionales como apoyar para la cobranza, el monitoreo de la operación, entre otros”, explicó Darío Bregante, gerente de Regulación Financiera y FinTech de EY Law.

2. ¿Cuáles son los requisitos?

En el caso de las mypes o personas que buscan un préstamo, deben sustentar el proyecto o negocio para el que usarán el dinero. Mientras que los inversionistas eligen el proyecto que les parece más rentable y de acuerdo a lo que están dispuestos a colocar, para luego recibirlo de retorno con un porcentaje adicional.

Bregante explicó que las plataformas primero se encargan de evaluar al receptor y su proyecto. Con base en eso, colocan un scoring y determinan la tasa de retorno que solicitarían los inversionistas.

“Desde la plataforma digital, si una persona quiere invertir S/ 1.000 en préstamos, le va a salir un abanico de opciones con tasas y condiciones”, explicó Vodanovic.

3. Tope máximo de préstamo

Justamente con la regulación de la SMV, se establecieron los topes máximos para solicitar el financiamiento. Es así que los préstamos personales pueden solicitar hasta 50 UIT, equivalente a S/ 220.000 por proyecto.

Mientras que los empresariales hasta por 500 UIT, equivalente a S/ 2,2 millones. “En este último, respecto a lo que la SMV publicó en diciembre un preproyecto, hubo un aumento de 250 UIT. Es decir, elevó el límite por monto para proyectos empresariales, lo duplicaron”, apuntó el especialista de EY.

Cabe precisar que cada receptor puede tener más de un proyecto. En ese caso una persona natural puede recibir hasta 100 UIT durante el lapso de un año, y una persona jurídica tiene un límite de 750 UIT.

4. Tope máximo de inversión

La SMV dividió este universo en dos. El primero es el inversionista institucional, que son empresas con un capital importante, los cuales no tienen límites para invertir. Mientras que el otro es el “inversionista no institucional”, que son las personas naturales o mipymes.

Sobre este último, se subdividió en dos límites. Uno de ellos es “por proyecto”, los cuales tienen un tope de hasta 20% del total del monto del proyecto. Y el otro es “por inversión total”, donde se fija un límite máximo de hasta 20% del total de sus ingresos anuales o del total de su patrimonio (el que sea mayor).

“El crowdfunding tiene tasas mucho más atractivas que las bancarias. Y un punto bien interesante es que ahora con la pandemia se busca apoyar a los que necesitan liquidez, y también es una herramienta de inversión para las personas naturales que retiraron su CTS y AFP”, enfatizó Vodanovic.

5. Tendencia y proyección

La tendencia del último año es el crecimiento del financiamiento a corto plazo, por lo que son montos pequeños. Y los sectores con mayor demanda han sido las empresas que administran operaciones enfocadas en el sector inmobiliario. “Por los montos no son proyectos de construcción de edificios multifamiliares, sino más de remodelaciones o compras para mejorar un inmueble y venderlo”, puntualizó Bregante.

Agregó que, desde el 2020 hasta la fecha, se tienen identificadas alrededor de 8 empresas que realizan operaciones de crowdfunding, ello sin contar que algunas esperaron a la regulación de la SMV. Y se espera que para el cierre del año sean por lo menos 10 que pidan la licencia para esta actividad.

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