Ana Tijoux, rimas contra disparos

Juana Gallegos

JuanaGall

29 Oct 2019 | 15:09 h
Tatuada con el año de su nacimiento, 1977, título de su sencillo más íntimo.
Tatuada con el año de su nacimiento, 1977, título de su sencillo más íntimo.

La rapera chilena Ana Tijoux estrena canción en medio de la ola de protestas y represión militar que se vive en Chile. No son 30 pesos, son treinta años, dice la MC que cuestiona al modelo económico de su país.

La calle no calla, debate que estalla / Todo lo quitan, todo lo venden / Todo se lucra, la vida la muerte.

Las letras de la rapera Ana Tijoux remecen, golpean. Las de arriba son parte del sencillo Shock de su tercer álbum de estudio La bala (2012), y están inspiradas en las movilizaciones de miles de escolares y jóvenes universitarios chilenos que desde el 2006, con la Revolución Pingüina, salieron a las calles y se hicieron visibles exigiendo una educación gratuita y de calidad.

La cantante chileno-francesa –quien desde que inició su carrera en los noventas se inclinó por las rimas de protesta– reflejó este sentir en su canción, pero se nutrió, además, dijo en una entrevista, de las ideas del libro de la periodista canadiense Naomi Klein, La doctrina del shock (2007) que lleva como subtítulo El auge del capitalismo del desastre, una mirada a la estrategia del neoliberalismo para implantarse en países empobrecidos.

“Este modelo económico condenado de dinosaurio”, rapea Tijoux en Shock.

Hija de chilenos que se exiliaron en Francia, durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), considera que la música, sea del género que sea, puede ser también una herramienta de protesta política.

Por ello, la también madre de dos niños canta y crítica al modelo neoliberal en sus temas. También carga tintas contra el machismo (Antipatriarca), contra la represión (Mi verdad), o contra los prejuicios (Los peces gordos no vuelan).

“Lo más importante, en este oficio, no es escuchar lo que digan los demás. Uno no viene a caerle bien a la gente, no somos animadores televisivos”, dijo la cantautora a una radio universitaria el 2015.

Consecuente con sus principios, Tijoux así como otras artistas chilenas como Francisca Valenzuela y Mon Laferte, se han manifestado en medio de la ola de protestas y la represión militar que se vive en Chile.

La MC, de 42 años, lanzó el domingo por la noche en su cuenta de Instagram #Cacerolazo, un videoclip de un minuto de duración que recoge imágenes de la violencia ejercida por las fuerzas del orden contra los manifestantes, así como la forma de resistencia pacífica que se expresa haciendo sonar en las calles ollas y sartenes o cuanto utensilio de cocina se tenga a la mano.

Ollas en alto

Cuchara de palo frente a tus balazos / Renuncia, Piñera / No son 30 pesos, son treinta años, son algunos fraseos de la canción.

Esto último hace referencia al alza del precio del pasaje en el Metro de Santiago, la chispa que encendió la rabia del pueblo chileno hace diez días; y alude, además, a los treinta años de la instauración del modelo neoliberal en el país que hoy ahorca al grueso de chilenos que protestan por los sueldos bajos, las irrisorias pensiones de jubilación, el encarecimiento de la salud, la educación y vivienda.

“Creo que un artista que no sea capaz de vivir crisis y de cuestionarse el ahora se transforma en un globo publicitario y no hay nada más terrible porque se acabó el cuestionamiento del mundo”, confesó Tijoux en el canal de YouTube En La Makinita, el 2014.

La cantante rompe con los arquetipos del mundo del rap caracterizado por las joyas y los dientes de oro. Con más de veinte años de carrera musical y cuatro discos grabados, es muy realista sobre sus logros: “Por más que me vaya muy bien, tengo que llegar a la casa y cambiar pañales, hacer tareas, levantarme al otro día a las 6:30 a.m. Tengo muy claro que esta cosa sube y baja”, confesó.

“Tijoux rapea con ritmo infalible y tremendo flow. Es nada menos que una latinoamericana Lauryn Hill”, escribió sobre la cantante la revista Rolling Stone. Su música trascendió América Latina, su tema 1977, el más personal y en el que narra su vida, se usó en un episodio de la serie Breaking Bad, inclusive fue muy aplaudida por el vocalista de Radiohead, Thom Yorke.

En medio de la convulsión en su país, Shock, su tema más político, cobra vigencia y le hace eco a la rebeldía de #Cacerolazo. Ambos sencillos se llevan siete años de diferencia, pero hablan de las mismas injusticias y de un Chile que requiere un cambio.