Empezar a estudiar un nuevo idioma desde la niñez, ayuda a que sea más sencillo su dominio.

Comenzó el verano y llegó la época de vacaciones escolares. En estas fechas, los padres de familia quieren que sus hijos accedan a una formación más completa, que sea una herramienta para que crezcan preparados para un mundo cada vez más competitivo.
Para que un idioma se domine de manera natural es ideal que se empiece a temprana edad. Los seis primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo del ser humano, porque el niño configura sus habilidades psicomotoras, cognitivas, lingüísticas, emocionales y sociales.
Una gran oportunidad para conocer la cultura oriental y sus avances tecnológicos, es aprender el idioma chino mandarín. Cuanto antes se empiece con el proceso de aprendizaje, será mucho más sencillo su dominio.

5 ventajas de aprender desde niño:

El bilingüismo ya está quedando de lado. El dominar un solo idioma, además del materno, no basta en la actualidad y mucho menos en el futuro. Te enumeramos algunos puntos por lo cual el idioma chino mandarín es ideal para los más pequeños.
1) Captan mejor la pronunciación: Los niños tienen más probabilidades de adquirir una pronunciación y acentos con más naturalidad. Exponer a un niño desde los 3 años de edad, le ayudará a tener una mejor fluidez en el idioma que si lo aprenden más tarde.
2) Tienen mayor práctica: El cerebro de un niño es como una esponja, están listos para absorber todo lo que ven y escuchan porque disponen de tiempo, espacio físico y mental.
3) Jugando y aprendiendo: La importancia de aprender jugando para un niño es muy importante. Es recomendable que los procesos de aprendizaje se hagan de manera divertida y productiva, con una comunicación acorde a su edad.  
 4) Tienen más tolerancia a la frustración: La niñez tiene una gran ventaja con respecto a los miedos y las frustraciones, ya que equivocarse forma parte del aprendizaje. Esto ayudará a afianzar sus capacidades, autoestima y la confianza en sí mismo.
5) En el aprendizaje todo nuestro entorno cuenta: La exposición a través de la familia es básica. Se podrán acostumbrar. Mientras más exposición a un idioma extranjero de manera natural puedan recibir, se acostumbrarán fácilmente a esa nueva lengua.


El aprendizaje de un idioma en edades tempranas es importante para que se dé con una metodología adecuada y especializada para un niño, que se ajuste a su visión del mundo y sus necesidades sociales.