PerfilUna revisión a la historia de la precursora de los virales de YouTube. La exniña maravillosa del folclore ahora canta y baila reguetón. Pide que no le pidan más La Tetita, por favor.,Wendy Sulca: Todo lo que ya fue,Wendy Sulca: Todo lo que ya fue,Wendy Sulca: Todo lo que ya fue,Wendy Sulca: Todo lo que ya fue,–Oh my god, voy a llorar– berrea Wendy Sulca, sacando de una bolsa de plástico una pollera tras otra. La bolsa parece el sombrero de un mago. Saca un chaleco chiquitito de paño rojo, que le hace juego a una pollera del mismo color. Ahí cabía el cuerpo de una niña de seis años. Fue su primer vestuario. Se lo hizo su tía, dice esta joven de 22 años que da grititos de emoción al ver otra pollera del recuerdo, ésta adornada con estampas de princesas: –Amo esta Barbie– se emociona la estrella del YouTube que, en su último sencillo, un reguetón titulado Eso ya fue, dice: no soy una señorita/ soy una mujer. Y a la mujer le siguen gustando las muñecas. El vago olor a naftalina ya invadió toda la habitación de paredes verde jade y cama estilo vintage, y las polleras siguen saliendo de la bolsa de plástico. –Esta tiene una historia especial. Esta me la robó un taxista y mi tía la encontró tiempo después en un mercado. El vestuario de una cantante folclórica vale mucho. Una de esas polleras adornadas con bordados de hilos dorados y plateados pueden costar hasta mil dólares. La pollera naranja que muestra Wendy parece cara. Los ladrones arrancaron su apellido del bordado. Ella le cosió dos flores para llenar ese vacío. Hace años que Wendy no usa esas polleras. Esas no. Se ha mandado a hacer otras más cortas y más sexys para sus presentaciones. Y aunque ahora sale en un videoclip queriendo parecerse a las reguetoneras Natti Natasha y Becky G, usando bralettes de encaje y una falda de cuero hecha girones, dice que no ha perdido su identidad andina: –En Eso ya fue salgo con un polito con motivos incaicos.De hecho, en mis otros temas que son un poco más poperos incluyo el charango y el arpa andina. El cover de Madonna, Like a Virgin, lo canto en ese estilo. Le hemos pedido a Wendy que saque sus polleras para echarle un vistazo a su pasado, pero lo que más intriga es ver cómo es el hoy de aquella niña que en el 2005 se convirtió en un fenómeno viral. Que sepan los millenials que antes de la aparición de influencers, fashionistas y youtubers al por mayor, estuvo Little Wendy Sulca (así la llamaron en noticias del extranjero) rompiéndola en el ciberespacio. Ni bien subió su primer videoclip, ese en el que aparece con coletas, voz chillona y mohines disforzados -sí, el de La Tetita- obtuvo millones de visualizaciones. A los 9 años se volvió una celebridad del YouTube. La revista Rolling Stone de Argentina la llamó "la máquina de tráfico más kitsch" (la RAE define lo kitsch como al arte adocenado y de mal gusto). ¿Por qué crees que el video tuvo tanto éxito? Es que en el extranjero no saben mucho del folclore peruano, no saben lo pintorescos que son los videoclips [...] seguro nunca habían visto a una niña con polleritas, cantando con ese sentimiento y con gallitos y con paisajes naturales de fondo. "Papá quiero cantar" Pocos saben que toda la fama 2.0 que cosechó Wendy fue accidental. En su habitación de Pamplona Alta, en San Juan de Miraflores, la niña de padres ayacuchanos nunca soñó con cantar en un festival argentino y que todos corearan su nombre. No ambicionaba ser la invitada del programa de Marcelo Tinelli. Mucho menos se imaginaba como presentadora en una de las premiaciones de MTV. La pequeña Wen soñaba con ser una diva del folclore local, como Sonia Morales o Dina Paucar. Y estaba segura que lo iba a lograr al lado de su papá, el arpista de Los Pícaros del Escenario, Franklin Sulca. –Empecé a cantar a los siete años a su lado. Íbamos a los locales de los paisanos de Huacaña [la tierra de sus padres], a los cumpleaños, a los aniversarios. No cobrábamos por los shows. Mi papá, más bien, me buscaba padrinos que me regalaran mi vestuario. Pagamos bastante derecho de piso. A veces nos regresábamos caminando a casa. Su padre murió trágicamente cuando viajaba en una mototaxi. El conductor perdió el control porque se quedó dormido. Los otros pasajeros saltaron pero Franklin no pudo hacerlo porque el pantalón se le enganchó en un clavo. El mototaxi quedó hecho trizas. Su madre, Lidia Quispe, y ella quedaron desoladas. Pero Lidia, que en su juventud había sido también cantante folclórica, decidió seguir empujando la carrera de su hija en memoria del padre. Fue Lidia, una artesana que tenía un taller de peluches, quien ahorró cada céntimo para contratar a un equipo profesional que grabara los videoclips de su hija. Fue ella, visionaria, la "directora creativa" de los hits La tetita, Cerveza, cerveza y Papito. Wendy recuerda muy bien los entretelones: - Grabamos los videos en Huacaña, viajamos en la bodega del bus para ahorrar gastos, tiramos un colchón y por una ventanita entraba el aire. Wendy cuenta esta anécdota riendo. Es una actitud muy peruana. El buen humor es el mejor antídoto ante la adversidad. Fue un conocido el que subió los videoclips de la precoz cantante a YouTube. La pequeña no tenía computadora en casa y tarde supo que se había convertido en un viral. Desde una cabina de internet se enteró que en otros países parodiaban sus temas. Sus vecinos la empezaron a mirar con admiración. Sobre ella se había prendido el foco de la fama. Jaime Bayly la invitó a su programa de tele. '¿Le habrán pagado un montón de plata por la entrevista?', pensaron los más rapaces. La fama le comenzó a pesar. Así es que una tarde, sin más, unos ladrones entraron a su casa, la encerraron en una habitación a ella y a su madre.La encañonaron y se llevaron todos los enseres de la casa. "Hasta el balón de gas", cuenta Wendy, que aquella vez tendría 12 años. –Nunca más en mi vida volví a dormir tranquila. Volvieron a robar dos veces más su casa de Pamplona, por eso tuvieron que dejar el barrio y mudarse. El giro popero Fue en Argentina que Sulca decidió probar otros géneros musicales. Allá dio su giro al pop cuando, tras cantar en un YouFest (2010), un festival de artistas nativos del YouTube, le propusieron hacer un cover en español del Like a Virgin de Madonna. -¿Cuándo has visto a alguien que canta folclore, súper autóctono, cantar pop? se les ocurrió a los productores argentinos. Lo hizo, se lanzó. Tiene quince sencillos grabados, entre pop, covers y electro-folks. Ha cantado junto a Rubén Albarrán de Café Tacvba, apareció en un videoclip del chileno Gepe. Es tan conocida afuera como MachuPicchu. Tiene fans muy entregados. La primera vez que llegó a Bogotá para un concierto, se quedó atónita cuando se encontró a una decena de gente esperándola en el hall del aeropuerto. - Eran las tres de la madrugada y un chico me estaba esperando con un peluche hecho por él mismo, que tenía unos lentes gigantes con la letra W en el marco. La dicen la queen. Es muy pedida en las fiestas de la comunidad gay. - Son súper lindos, me llaman para los desfiles y las marchas, les tengo bastante cariño. Cuando no está de viaje presentándose en algún concierto, o grabando algún nuevo videoclip, como la Cenicienta, Wendy vuelve a la realidad. Usualmente trabaja con su madre en el taller de peluches que tiene el nombre de "Tetitoy", en honor al tema que la convirtió en un viral. El próximo año se cumplirán quince años de su salto en la red. La niña ahora canta reguetón pero no ha colgado del todo las polleras.