Desbaratan tres bandas dedicadas al robo, la extorsión y el sicariato

En San Juan de Lurigancho. Fueron intervenidos 32 integrantes de 'Los Patrones', 'Los Injertos' y 'Los Sicarios'. Extorsionaban a transportistas y constructoras. Algunos cabecillas operaban desde penales de Lima e Ica.

7 Dic 2017 | 6:10 h

Tres organizaciones criminales dedicadas a la usurpación, extorsión, robo agravado y al sicariato fueron desarticuladas ayer durante un megaoperativo ejecutado por la Policía y el Ministerio Público en San Juan de Lurigancho.

Previamente y durante varias semanas, los agentes realizaron tareas de inteligencia que incluyeron grabaciones en video con cámara oculta, escuchas telefónicas y hasta tomas aéreas con un drone.

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Se informó que las organizaciones criminales tenían su centro de operaciones en el citado distrito. Sin embargo, las autoridades allanaron 56 inmuebles en otros sectores de Lima que permitieron la captura de 32 hampones, hombres y mujeres.

Once asesinatos

Una de las bandas intervenidas, 'Los Patrones de San Juan de Lurigancho', está relacionada con once asesinatos cometidos en el último año en Jicamarca y Huarochirí. El cabecilla, Juan Alberto Ortiz Morales, es acusado de hostigar y asesinar a quienes se resistían al cobro de cupos.

Su lugarteniente, Luis Antonio Juárez Torres, era el encargado de supervisar el cobro de cupos a constructoras y de reclutar a los asesinos a sueldo, mientras que el suboficial de tercera PNP (r) Daniel Castro Castillo habría actuado como organizador de las usurpaciones y extorsiones.

Ellos fueron atrapados junto a otros 14 miembros de la organización criminal.

Entre sus víctimas mortales se encuentran Roberto Casimiro Ángeles, el dirigente vecinal Manuel Delgado Pérez y el mototaxista Juan Canamero Acevedo. Asimismo los hermanos Viker y Róger García Anaya.

También Frank Zapata Miranda (exintegrante de 'Los Malditos de Bayóvar'), el vigilante Neil Anaya Arroyo, el ex recluso César Albino Gutiérrez y el obrero José Tocta Calderón.

38 robos y extorsión

'Los Injertos de San Juan de Lurigancho', o lo que queda de ellos, era quizá el grupo más violento en el distrito. Pero no era el único. Según la policía, estaría conformado por 22 delincuentes de Lima e Ica y serían autores de 38 robos de vehículos que eran proporcionados a otras agrupaciones para cometer asaltos, extorsiones, robos y secuestros. Uno de los vehículos robados fue usado en el asalto al Banco de Crédito de San Luis.

Esta banda era liderada por Freddy Sante López, quien actualmente purga prisión en el penal de Lurigancho.

Tiene como lugarteniente a Delbert Lee Castañeda Gómez y a Jimie de la Cruz Retuerto, quien se dedica a realizar llamadas extorsivas desde el penal de Ica.

Según los investigadores, Zayda Alfaro Yaya era la persona que prestaba su cuenta de ahorros para recibir el dinero obtenido por las extorsiones.

Tráfico de terrenos

La policía capturó también a otros 11 integrantes de la banda 'Los Sicarios de San Juan de Lurigancho'. "Están organizados, son muy elementales y eso los hace ser más brutales. A falta de testigos se amparan en el anonimato; se jactan de sus crímenes y eran capaces de matar por nada", dijo un agente de la División de Investigación de Alta Complejidad.

Esta red era dirigida desde prisión por Leonardo Aliaga Quispe (a) 'Piringo' y se dedicaba al sicariato, extorsión, tráfico de terrenos y tráfico de drogas.

"Ese sujeto fue el encargado de reestructurar la banda junto a Mario Roque Zavaleta y Benjii de la Cruz Ayala.

Neil Anaya Arrollo y Jorge Villar Acho fueron asesinados por esta organización.

Tenían su propia inteligencia para cometer delitos

La larga lista de sus víctimas parece demostrar que a estas bandas no las amedrentaba el peligro y que sus integrantes estaban dispuestos a todo, señaló el viceministro de Orden Interno, Rubén Vargas.

Asimismo, afirmó que los cabecillas eran capaces de modificar su composición con suma rapidez para poder adaptarse con facilidad a nuevos entornos y vivir en la clandestinidad por largos periodos.

Vargas expresó que, de acuerdo a informes policiales, estas bandas contaban con su propia "inteligencia" y tecnología. "Tenían integrantes que manejaban herramientas para recopilar información de sus víctimas, y preparar reglajes, cobro de cupos y homicidios".

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