Fue un mito que violencia terrorista no afectó Arequipa

Una de las provincias que sufrió el ensañamiento terrorista fue Caravelí. En enero de 1990 no tuvieron piedad y aniquilaron al alcalde de Caravelí, Abel Nieves Ramos, al exalcalde Nieves Neyra, al teniente gobernador Eloy Caballero.

13 Sep 2017 | 6:00 h

Parte de la sociedad siempre creyó que Abimael Guzmán, el mayor genocida de la historia del país y líder de Sendero Luminoso, nunca ordenó ataques subversivos en Arequipa, por ser su región natal.  Sin embargo, esa tesis fue un mito. Durante  los años ochenta y principios de los noventa, los diarios informaban de los actos sediciosos.

Uno de ellos ocurrió en pleno centro de la ciudad, el 27 de enero del 1990.  En las oficinas del Ministerio de Vivienda, ubicado en el quinto piso del Banco Popular de la calle Santo Domingo, un atentado destruyó su puerta principal. Dos petardos de dinamita, colocados en la entrada, fue accionado afectando también ambientes vecinos.  Felizmente no hubo víctimas.

Una de las provincias que sufrió el ensañamiento terrorista fue Caravelí. En enero de 1990 no tuvieron piedad y aniquilaron al alcalde de Caravelí, Abel Nieves Ramos, al exalcalde Nieves Neyra, al teniente gobernador Eloy Caballero, además de ingenieros de minas auríferas. Luego acribillaron al alcalde Raúl Cárcamo. Además intentaban instalar más miedo dinamitando el puente del anexo Chanizo. Para que conozcan quienes eran los autores dibujaron el símbolo de la hoz y el martillo en las bases del puente.

El nuevo alcalde Emilio Aguirre pedía que se declare la emergencia porque eran varios distritos amenazados por el terror. El control de los seguidores de Guzmán era tal que  decretaban paros armados donde nadie podía salir de su domicilio.

En las zonas altas, los pobladores de Cotahuasi (La Unión), Castillla y Condesuyos también padecieron de saqueos e incursiones senderistas. 

Ayer por el Día de los Defensores de la Democracia, la Policía condecoró al capitán (r) Rogelio Valdez Ortega y el suboficial Thomas Chayña Calatayu, que se enfrentaron a Sendero Luminoso.  Ambos fueron heridos por defender a la ciudadanía. 

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