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Lunes, 11 de Diciembre de 2017 | 6:6:30 am

Cecilia Zero: “Dedicarse al arte en el Perú es de valientes”

El grabado de la placa que tiene la escritora Cecilia Zero en su muñeca es especial. No luce una frase motivacional ni una dedicatoria, sino los nombres de cinco medicamentos que le generan alergia. Un recordatorio de la enfermedad con la cual ha lidiado desde niña: el asma. Ella ha logrado superar las limitaciones provocadas por este mal y su historia de perseverancia se ve plasmada en la novela-cómic Chica Cafeína, su más reciente publicación.

¿Cómo nace Chica Cafeína?

Esto nace de una experiencia personal. Cuando decidí escribir Chica Cafeína ya tenía un par de libros y estaba por salir el tercero, pero se me ocurrió que, de todas maneras, era un compromiso que yo tenía con el café. Me ha acompañado en momentos importantes de mi vida. Ha sido un cómplice de sueños y momentos difíciles, como el asma. Es algo que me trae mucha nostalgia.

¿Resultó difícil recordar los problemas que te generó el asma en la niñez?

Emocionalmente, sí, recordar el trato que recibía por ser asmática. A veces sentía que la gente no me entendía. Hay un pasaje en el que narro la visita a unos parientes y no eran conscientes de que un asmático no podía estar cerca al humo del cigarro, ya que se te cierran los bronquios. Me dolió un poco recordar la indiferencia.

Pero al final Chica Cafeína retrata una historia de resiliencia.

Sí, quería mostrar que si uno está mal puede revertir eso. Es lo que quiero transmitir, sobre todo, a dos tipos de personas. Primero, a los que están enfermos, porque hay manera de sacar algo positivo de cualquier cosa que nos suceda. Y el otro grupo vendría a ser el de las personas que se esfuerzan por sacar adelante un proyecto artístico. No es nada fácil. Dedicarse al arte en Perú, donde no hay mucho apoyo, es de valientes.

Pese a ello, el arte, la escritura y la música son una medicina para ti.

Son mi vida. Al principio me sirvieron de catarsis. Mi primera experiencia literaria y musical fueron catarsis porque salía del colegio y quería botar lo que tenía. De ahí ya me gustó y me quedé con esa chamba.

Te gustan mucho los cómics.

Soy una fanática de los cómics. Tal vez eso no sucede en el Perú, pero en otros países de habla inglesa hay más mujeres que son seguidoras de distintos tipos de cómics. En verdad es un mundo, de repente acá parece raro que a una mujer le gusten.

La obra va enfocada hacia los jóvenes. ¿Qué valor deberían rescatar tras leerla?

La perseverancia, ya que en la vida hay muchas dificultades. Como la historia de Chica Cafeína, hay que buscar la resiliencia, la justicia y, sobre todo, la justicia de tus sueños. Si tú tienes un proyecto y crees en eso, no es justo para ti no llevarlo adelante.

No hay nada que te detenga, ni siquiera el asma.

No. ¡Nada, nada, nada! (risas).