El inicio escolar de los alumnos afectados por la corrupción

Sin cumplir. Hace 5 años, el colegio Pillao Matao espera ser reconstruido en Cusco. Pese a condiciones precarias, menores asistieron entusiastas a clases. Gobernador Edwin Licona asistió a institución Garcilaso. 

Adversidad. Escolares retornaron a inadecuados ambientes del colegio Pillao. Alumnos Edwar y Jonathan se abrazan.

Adversidad. Escolares retornaron a inadecuados ambientes del colegio Pillao. Alumnos Edwar y Jonathan se abrazan..

Entusiasmo. Alumnos del Garcilaso con chullos y ponchos

Entusiasmo. Alumnos del Garcilaso con chullos y ponchos.

Luis Alvarez
 
Suena el silbato que sirve como timbre y los 200 alumnos de la Institución Educativa Nº51037 Virgen del Carmen Pillao Matao del distrito de San Jerónimo (Cusco) empiezan a formarse. Los pequeños desde muy temprano aguardaron con ansias el inicio de clases.
 
Sus voces cantando el himno nacional se mezclaron con el ruido de los aviones que pasan por la zona por estar cerca el aeropuerto. Tras la ceremonia, ingresaron a sus módulos prefabricados donde estudian hace 5 años. Estos ambientes son gélidos en época de heladas y demasiado calientes cuando el veranillo azota.
 
 
Sin embargo, esto parece no interesarle al pequeño Edwar Espinoza de seis años. Con mochila en mano, abraza a su amigo Jonathan, con el que iniciará un nueva etapa escolar.
 
Antes de clases ambos corren tras un balón en el campo deportivo, donde ahora está instalada su escuela sin cercos que los protejan. Sus juegos están supervisados por las miradas atentas de las profesoras, que a cada instante repiten: “Cuidado, vuelvan para acá”. Temen que invadan la pista o que sean presa fácil de algún perro de la zona.
 
Otros niños se entretienen con una vieja llanta en medio del terreno, como si fuera algún nuevo juego recreativo.

LAS GARRAS DE ANTALSIS

La alegría que muestra Edwar y Jonathan no es suficiente para borrar la situación precaria en que estudian. A 500 metros de sus aulas prefabricadas está su colegio, a punto de desplomarse. En 2013, en la gestión de exgobernador Jorge Acurio Tito,  prometieron una moderna infraestructura educativa para la comunidad. La construcción fue encomendada por 6 millones de soles al consorcio San Jerónimo, integrado por la cuestionada empresa Antalsis y C&G Contratistas Generales.
 
Han pasado casi dos gestiones regionales sin que hasta la fecha se inicie la obra. Aún así, el consorcio recibió el 91% del presupuesto. Desde entonces los alumnos de las zonas rurales de esta escuela reciben clases en aulas prefabricadas.

PROTESTA

Cansados de tanta marginación, un centenar de padres de familia de este colegio se movilizaron hasta la sede del Gobierno Regional Cusco para reclamar por enésima vez la pronta ejecución de la obra.
 
La inhabitable escuela tiene 32 años de creación. Su nombre se debe a que hace mucho tiempo en dicho sector los comuneros tenían la costumbre de castigar con la muerte a los pillos que encontraban haciendo fechorías. Por eso pillao, matao.
 
Los padres refieren que el plantel siempre funcionó en ambientes inadecuados. Incluso Defensa Civil declaró a la infraestructura de alto riesgo.
 
"No es una cuestión de dinero o presupuesto, solo es voluntad política”, refiere la directora del plantel, Tania Villafuerte. 
 
La educadora agrega que la suma inicial para el proyecto se habría duplicado, por lo que contar con un moderno colegio se hace cada vez más complicado. 
 
Tras la ceremonia de ingreso, Edwar  ingresa a su salón. En la puerta y con letras grandes de papel brillante dice: “Bienvenidos al primer grado”. Su maestra, Victoria Tintaya, lo recibe con una sonrisa.
 
El menor se sienta en su carpeta. De su mochila saca un cuaderno y finge que sabe leer. Es así que, a pesar de todo y entusiasta, iniciará su larga travesía educativa.

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