PUCP: CIEN AÑOS CON LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS

Entre los partidos que integraban la Unión Mundial Demócrata Cristiana en los años sesentas, se contaba el “Partido Antirrevolucionario” de los Países Bajos. En una pequeña reunión del Comité Mundial de la JDC, en Venecia, le pregunté, con cierta timidez, a uno de sus dirigentes, si su partido se llamaba así por estar contra la Revolución Bolchevique. “No, me respondió, es contra la Revolución Francesa”.

Ya hacía 40 años que Jacques Maritain había publicado “El humanismo integral” y casi treinta de “Cristianismo y Democracia”, un texto que reivindica al cristianismo como fermento histórico que, a partir de la igualdad de los hombres ante Dios, prepara las condiciones para la democracia, que es la igualdad de los hombres entre sí. Maritain, asesor del Concilio Vaticano II, fue por eso el gran referente de los partidos demócrata cristianos y de la reconciliación del pensamiento de los católicos con el ideal democrático.

Como los primeros partidos europeos de inspiración cristiana de entreguerras (El Zentrum alemán e Il Partito Populare de Luigi Sturzo en Italia), Maritain fue un antifascista convencido y comprometido, acusado en su momento de ser un rouge chretien.

En el Perú, sin embargo, sí hubo devaneos y el propio José de la Riva Agüero, cuyos méritos y aportes superan ampliamente su temporada aristocrática fascista, llega a considerar a la democracia como “señorío de la hez” y “gobierno de la chusma”.

Con el triunfo del fascismo de Franco en la Guerra Civil Española (1936-1939), y el marco de la cruenta confrontación entre la Unión Revolucionaria de un lado y el aprismo y el comunismo del otro, era comprensible que en el mundo católico surgieran expresiones fascistas y que éstas se expresaran también entre pensadores de la Universidad Católica, que había nacido en 1917, contra el positivismo, el liberalismo y la radicalización del movimiento estudiantil en San Marcos, sacudido por el ideal de la Reforma Universitaria.

Sin embargo, en el pensamiento de los cristianos y en la PUCP, disgregándose del hispanismo fascista surgen expresiones de un pensamiento propiamente social cristiano, cuyos primeros abanderados son, entre otros, César Arróspide de la Flor, Gerardo Alarco Larrabure y José Jiménez Borja, los que constituyen el Centro FIDES en 1930 y el partido La Unión Popular en 1931. Naturalmente, la vuelta al Perú de Víctor Andrés García Belaúnde vino a dotarlos de una autoridad intelectual de primera magnitud. Luego, para el deshielo de 1945, vendrían los tiempos de la colaboración con el gobierno de José Luis Bustamante y Rivero y la gesta de una nueva promoción de jóvenes que animaría largamente la política peruana durante las siguientes décadas.

Lo que quiero subrayar con estos apuntes sueltos son dos cosas: la primera es que en el Perú, a pesar del páramo de estos tiempos de vergüenza, ha habido pensamiento político serio (no sólo el social cristiano, por supuesto); y la segunda, que si algo caracteriza a la PUCP a lo largo de sus primeros cien años es la tolerancia y el pluralismo para analizar y discutir los problemas del país sin fundamentalismos, anatemas ni pensamientos únicos.

No es del caso analizar aquí la diáspora que luego experimentaron los social cristianos. Sólo cabe recordar que al interior de la revista francesa Esprit, surgió una importante corriente que cuestionaba el uso del título “cristiano” para la acción política partidaria y proponía la participación de los cristianos en instancias sin títulos confesionales. El principal abanderado de esta corriente, el personalista Emanuel Mounier, introdujo una nueva y fecunda perspectiva que vino a enriquecer este proceso de creciente diversificación de un pensamiento que sin duda ha enriquecido al país y a América Latina y Europa. Mal habría hecho la PUCP en fosilizarse en cualquiera de los momentos de este diálogo inacabable entre la fe y la cultura.

Síguenos en Facebook

ÚLTIMAS COLUMNAS

Erika Palacios
Me parezco a mi mamá
Domingo, 30 de Abril de 2017
Maritza Espinoza
La ley delivery
Domingo, 30 de Abril de 2017
columnista invitado
Reconstrucción política
Domingo, 30 de Abril de 2017
Pedro Salinas
Carlos Torres y Torres Lara
Domingo, 30 de Abril de 2017
Mirko Lauer
Basombrío
Domingo, 30 de Abril de 2017
Golpe al TC
Domingo, 30 de Abril de 2017