Asu mare, Pizarro

Recordar a la mamá de Francisco Pizarro en cada aniversario de Lima es casi un deporte nacional. Así somos de parricidas. Nos jode reconocer que el extremeño fundó la Ciudad de los Reyes y para nuestras autoridades es políticamente incorrecto citarlo en las ceremonias oficiales.

Pero el Dr. Hugo Ludeña no se hace problemas y viene investigando los restos del fundador de Lima desde que integró el equipo que desenmascaró una farsa histórica: la momia que se exhibió durante varias décadas en la Catedral de Lima era el cadáver de un monje que murió de viejo y que no mostraba heridas ni de picaduras de mosquitos.

Sin duda, se trató de un trabajo pionero en antropología forense (especialidad que hoy en día goza de buena salud en el Perú). Años después realizó un trabajo arqueológico que descubrió los verdaderos restos óseos de Pizarro bajo el altar de la Catedral. Sus huesos estaban guardados en un pequeño ataúd decorado con el símbolo de la Orden de Santiago y su cráneo en una caja decorada con un misterioso símbolo de origen judío.

Con el símbolo de la Orden de Santiago

Con el símbolo de la Orden de Santiago

Como sabemos, los peruanos tenemos de inga y de mandinga, pero parece que también tenemos de cristiano, moro y marrano, nombre con el que se conocía a los judíos convertidos al cristianismo para no terminar achicharrados e iluminando plaza públicas por orden de la Santa Inquisición. Basta saber, por ejemplo, que todos aquellos apellidos que terminan en “ez” (Pérez –hijo de Pedro-, Hernández –hijo de Hernando-, Fernández, Rodríguez, González y una larga lista que engorda las páginas blancas de la guía telefónica nacional) podrían tener un paisano hebreo en sus ancestros.

De mi lado puedo nombrar con orgullo a mis primos hermanos de apellido Caparó, naturales de Cusco, cuyos ancestros marranos se remontan a la fundación española del Ombligo del Mundo.

Pero antes de mostrar el texto que amablemente me proporcionó en Dr. Ludeña (destacado arqueólogo y profesor universitario aquí y en Estados Unidos) es bueno saber que hay mucha injusticia en el trato que le damos al conquistador del Tahuantinsuyo, fundador de la Ciudad de los Reyes (hoy Lima)  e inventor del Perú.

PIZARRO

Recuerdo el rollo de recordado un profesor sutepista y antiyanqui: “jamás reconoceré el valor de alguien que fue criador de chanchos”, en alusión a Pizarro. En su ignorancia, ese profesor de Historia del Perú repetía parte de la leyenda negra creada precisamente por los académicos anglosajones (ingleses y sus odiados gringos) sobre el fundador de Lima. Una leyenda negra que se encargó de minimizar, ridiculizar y otros “zar” a toda la cultura ibérica.

Un criador de chanchos en el siglo XVI no era, en primer lugar, ningún misio. Pues tener ganado porcino (fundamental en el menú hispano) de origen familiar significaba algo así como lo que ahora catalogamos como “clasemediero emprendedor”. Y encargar el cuidado de chanchos al niño Pizarro incluía pastorear a decenas de cabezas porcinas por los alrededores de su natal Trujillo de Extremadura, en unas sierras y bosques plagados de lobos, linces y otros depredadores naturales. Encargarle esta chamba a un niño de 7 a 10 años hoy en día sería penado por la ley y sus padres serían dilapidados en las redes sociales. Pero así forjaban el temple del muchacho.

El papá de Francisco Pizarro tampoco fue un tipo del montón. En las guerras de Italia ganó su título de hidalgo y se casó con una vecina de buena familia extremeña y, oh sorpresa, también tuvo su otro canal en un barrio pobre de la ciudad. Tuvo un hijo natural: Hernando, que terminó siendo uno de los chupes de Francisco, el hermano bastardo. Ojo que tener bastardos sigue siendo un deporte nacional aquí y en cualquier parte del mundo. Y en los años de Francisco también, pues el siglo XVI fue conocido como el Siglo de la Bastardía.

Otro detalle rescatable es que Francisco Pizarro fundó Lima a los 60 años recién cumplidos. Una edad en las que muchos de nosotros estaremos soñando con la jubilación y con la esperanza de cobrar los aportes de Fonavi. Pizarro llegó muy joven al Nuevo Continente y fue escalando puestos a golpes de espada. Estuvo, por ejemplo, al lado de Francisco de Orellana en el descubrimiento del Mar del Sur, hoy Océano Pacífico.

Que fue un feroz aventurero y conquistador nadie lo pone en duda. Que yo sepa ningún conquistador del mundo fue un alma de paloma con méritos para santo. Prueba de ellos fueron los incas conquistadores. Casi toda la costa central fue conquistada con la sabia política de la reciprocidad, pero las naciones que poblaban a Cañete, Mala y Collique le pararon el macho a los cusqueños y fueron sencillamente barridos del mapa, en un genocidio que haría sonrojar de envidia a los camboyanos de Pol Pot. Algo similar sucedió con la próspera, rica y creativa nación Chimú. Tras la ardua conquista de Chan Chan, sus autoridades terminaron convertidos en tambores humanos que decoraban Cusco y el resto de la población fue “reubicado” contra su voluntad en otros lejanos rincones del Tahuantinsuyo. Igual consideramos a los incas como grandes conquistadores y civilizadores. Hasta idolatramos al inca Atahualpa, pese a que mandó exterminar a todo el clan cusqueño de su medio hermano Huáscar, incluyendo a las mujeres, que terminaron colgadas del cabello con sus hijos en brazos hasta morir de inanición.

Como dirían, son gajes del oficio de todo conquistador.

Hoy en día nos llenamos el pecho de orgullo cuando participamos en una caminata hacia Machupicchu o en los rudos trayectos en camionetas 4×4. En el siglo XVI los hispanos atravesaron el Atlántico en una barquitos (naos y carabelas) en los que hoy en día no nos subiríamos ni para pasear por el litoral de la Costa Verde; y recorrieron medio continente a pie –muy pocos a caballo- conquistando, guerreando, soportando bichos y heridas sin anestesia, repelentes, vacunas ni aspirinas.

También nos jode en el alma que unos cuantos españoles al mando de Pizarro barrieran a miles de guerreros del ejército imperial incaico al mando del inca Atahualpa. Pero deberíamos saber que victorias de ese tipo eran cosa común para el entonces glorioso ejército español. En el siglo XVI los célebres Tercios españoles eran el equivalente a la actual selección española de fútbol. Eran los campeones del mundo. Mientras Pizarro conquistaba el Tahuantinsuyo, los lanceros, arcabuceros y mosqueteros del tercio hispano arrasaban con los ejércitos holandeses, italianos, franceses y alemanes. Tenían locos de espanto a las tropas turcas de Solimán, y se estaban agarrando a pelotazos (de arcabuz) en los frentes de México, Florida, California, norte de África y hasta Filipinas. En el frente de los Países Bajos hubo una batalla en la que murieron más de 6 mil soldados, mientras que los españoles sólo sufrieron 8 bajas. Así que lo sucedido en Cajamarca no era nada del otro jueves para esos feroces, disciplinados, aventureros y piadosos soldados ibéricos. No debemos olvidar que “dos cosas obligan al hombre a salir de su patria y ser soldado. La primera, por ser inclinado a las armas y ganar honra. La segunda, por ser pobre”. Y nos referimos a las tropas del ejército de un imperio donde no se ocultaba el sol.

Tampoco olvidemos que no es que Pizarro hizo fortuna y se largó del Perú, como muchos políticos y empresarios peruanos del siglo XX y XXI. “Yo me quedo”, habría sido su canto de batalla. Tanto así que hasta armaron guerras independentistas, como la de la su hermano Gonzalo Pizarro. El marqués fue padre de la primera peruana de fama: Francisca Pizarro, mestiza, hija de princesa Huaylas y nieta del inca Huayna Cápac. Su sabrosa historia y su paso por las cortes españolas han merecido dos luminosas biografías. Una de María Rowstworoski y otra de Álvaro Vargas Llosa.

Por último, da pena comprobar que el único monumento a Francisco Pizarro sigue estacionado en los perímetros del Parque de la Muralla por obra y gracia del penúltimo alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio –ojo con sus apellidos español e italiano- quien en un rapto de patrioterismo telúrico digno de Antauro Humala mandó retirar la estatua del fundador de Lima para reemplazarla con una pileta al estilo Miami Beach con MacDonalds al lado.

Como diría Octavio Paz “No podemos reducir la historia al tamaño de nuestros rencores”. Sobre todo, si se trata de rencores impuestos a través de una leyenda negra por los académicos criados en el nuevo imperio anglosajón al norte de río Grande. Pero también quiero citar a mi papá –de estirpe cusqueña, quechuahablante y poco propenso a gustos hispánicos- quien alguna vez reconoció que, nos guste o no, somos descendientes de los dos más grandes imperios del su época: el Tahuantinsuyo y el imperio español. Pocas naciones se pueden jactar de tan rancio abolengo.

Mil disculpas por tanto rollo y aquí paso a transmitir la investigación del Dr. Hugo Ludeña, quien gentilmente ofreció la primicia de su investigación a este humilde blog:

EN  BÚSQUEDA DEL SíMBOLO SECRETO DEL MARQUÉS DON  FRANCISCO PIZARRO

Dr. Hugo Ludeña*

http://proyectopizarro.com/ProyectoPizarro/Catedral_de_Lima.html

Los restos auténticos del Marqués don Francisco Pizarro, el Fundador de la ciudad de Lima, fueron descubiertos en 1977 debajo del Altar Mayor de la Catedral Metropolitana, en el Nicho Central de la Cripta Principal, donde habían permanecido ocultos desde el Siglo XVI. El lugar donde se encontraron fue un secreto muy bien guardado por sus deudos y capellanes y nadie más  sabía de su existencia, aunque en los archivos existían documentos auténticos que se referían a su asesinato sucedido el 26 de junio de 1541 y a su subrepticio enterramiento detrás de la Primera Iglesia Catedral. También existía el acta de  la exhumación de sus restos  realizada en 1544, a su depósito temporal en la sacristía y a su traslado al lugar de entierro definitivo cuando las obras de la Catedral fueron concluidas. (REVISTA HISTÓRICA: 1937)

Tapa de la caja que contenía el cráneo de Pizarro

Tapa de la caja que contenía el cráneo de Pizarro

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Las investigaciones científicas en torno a los restos de Pizarro iniciadas en 1977 por un equipo de científicos peruanos y extranjeros concluyeron en diciembre de 1984, y en  enero de 1985,  sus restos fueron colocados definitivamente en sus Capilla en la Catedral de Lima en una ceremonia oficial a la cual fueron invitados los investigadores que participaron en el “Proyecto Pizarro” y las autoridades diplomáticas, eclesiásticas, civiles, militares y el Obispo de Badajoz..

El 18 de enero de 1985, el Cardenal Juan Landázuri Ricketts, por primera vez echó incienso con un gran pebetero de plata en la Capilla de Pizarro durante las ceremonias conmemorativas por el 450 aniversario de la fundación de Lima. Fue algo que no se había hecho nunca antes, porque desde 1891, y allí había un cuerpo momificado que equivocadamente era atribuido al conquistador. Las investigaciones realizadas entre 1977 y 1984, dándole crédito a la verdad histórica,  acabaron con “el mito de la momia de Pizarro” que duró más de 90 años y que ya se había vuelto una dudosa tradición limeña.

reconstrucción del rostro de Pizarro

reconstrucción del rostro de Pizarro

Sin embargo, había quedado pendiente  el misterio del símbolo grabado en la tapa del osario de plomo,  como se indica en el Segundo Informe de las Investigaciones sobre los Restos de Pizarro, publicado en la revista “El Boletín de Lima”  decía:

“La Caja C: Es una caja de plomo de forma rectangular, de 22.5 cm. de largo, 24.8 cm. de alto y 19.6 cm. de ancho, la tapa es ligeramente más ancha y tiene en la superficie una inscripción que dice:

“AQVI ESTA LA CABECA DEL SEÑOR

MARQVES  DON FRANCISCO PICARO

QVE DESCVBRIO Y GANO LOS REYNOS DEL PIRV

Y PVSO EN LA REAL CORONA DE CASTILLA”.

“Al centro de la caja quedó un espacio libre donde se dibujó al compás una estrella de 6 puntas dentro de 4 círculos concéntricos. No sabemos si se trata de un detalle decorativo o si tiene algún significado en la simbología de la época. En su interior se encontró un cráneo con mandíbula y la empuñadura de una espada.” (LUDEÑA: 1979)

ludeña2

Después de 35 años, hoy podemos asegurar que el extraño símbolo de Don Francisco Pizarro tiene mucha semejanza con varios antiguos diseños hebreos que aparecen grabados en las sinagogas tempranas de Israel. El símbolo de Pizarro es un exagrama, una figura geométrica trazada con un compás formando una roseta de seis pétalos, denominada “the six petalled rosette”. Este diseño  se encuentra en las antiguas Biblias Hebreas y manuscritos donde  el diseño está hecho con  palabras en hebreo con textos de los Salmos, que confirmarían su origen bíblico.

El mismo símbolo aparece grabado en numerosos osarios judíos de piedra que se conservan en los Museos de Israel y en algunas colecciones de arte hebreo en varios museos extranjeros.

osario

Igualmente, el símbolo de la roseta de seis pétalos se ha encontrado grabado en las piedras de las sinagogas más antiguas de Israel y en Masada, la ciudad fortificada que fue destruida por la hueste romana en la guerra contra los judíos entre los años 66 y 70 D.C. al mismo tiempo que destruyeron y saquearon El Templo de Jerusalén.

Finalmente, sabemos que durante las Investigaciones de Arqueología Bíblica en Israel, el descubrimiento más reciente de ese símbolo, fue hecho durante las excavaciones en las ruinas de una sinagoga en Magdala, un lugar bíblico cerca del Lago Tiberíades, que fue el pueblo nativo  de María Magdalena, donde actualmente se construye un importante y moderno centro de peregrinaje a la Tierra Santa.

Los arqueólogos israelitas sostienen que la llamada “Piedra de Magdala” es un caso extraordinario, de una escultura religiosa que estaría asociada a una sinagoga que habría existido en el año 70 DC.del tiempo del segundo Templo de Jerusaléndestruido por los romanos. De ser cierto, se trataría de un  fausto descubrimiento realizado en 2009 por la arqueóloga israelí  Dina Avshalom- Gorni y la arqueóloga Arfan Najar, ambas de la Autoridad de Antigüedades de Israel. Pero como en todas partes, siempre hay controversias en torno a los descubrimientos arqueológicos, el profesor Todd Bolen, Profesor Asociado de Estudios Bíblicos del Master’s College en Judean Hills, cerca de Jerusalén,afirma que no hay  evidencias suficientes como para considerar que los descubrimientos de Magdala pertenecen a una sinagoga, y menos que sea de la primera parte del Siglo Primero de nuestra era, es decir, contemporánea con el Segundo Templo de Jerusalén, vigente durante la vida de  Jesucristo.

Si se observa bien los diseños labrados en “La Piedra de Magdala”,allí está grabada una Menorá, el más sagrado de los símbolos del pueblo de Israel.

Piedra de Magdala

Piedra de Magdala

Pero su asociación con “la roseta de los seis pétalos” que está grabada en la superficie de la piedra de Magdala forma un conjunto que, al margen de que esa extraordinaria escultura sea  o no coetánea con el Segundo Templo de Jerusalén, considero que es de gran importancia, por su semejanza con “El símbolo de Pizarro” que está grabado en su osario de plomo.

Las evidencias que se han descubierto  nos inducen a pensar que cuando en 1492 los Reyes Católicos derrotaron a los “Moros” en la Guerra de Granada e inmediatamente expidieron un Decreto de Expulsión de los Judíos de España, los judíos sefarditas tuvieron que escapar apresuradamente de la Inquisición, para lo cual, unos se bautizaron y se convirtieron al cristianismo. Como “Cristianos Nuevos” o “Conversos” consideraron que podían quedarse legalmente en España y continuar con sus actividades. Pero la mayoría que también eran hijos y descendientes de conversos durante varias generaciones, sabían que siempre serían perseguidos o que no tendrían las mismas oportunidades de los demás cristianos, y decidieron embarcarse con Colón. El mismo Cristóbal Colón se supone que era descendiente de Conversos, pero que ocultó bien su identidad religiosa.

En 1492 Francisco Pizarro tendría unos 14 años, pues había nacido en 1478, era un adolescente y vivía en Trujillo con su madre, Francisca Gonzáles una joven mujer de la familia de “los roperos”  que eran comerciantes de telas y ropa. Pizarro nació en la “Calle de los Tintoreros”. Los oficios manuales eran considerados bajos y viles, y generalmente estaban a cargo de judíos, conversos,  moros y cristianos pobres. El oficio de los hidalgos era la guerra, y los cargos importantes en el Cabildo y servidores de las noblezas locales.

Cuando Pizarro tuvo 17 o 18 años se alistó y participó en las Guerras de Italia contra Francia, para recuperar el reino de Nápoles bajo las órdenes de “El Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdova”. Pizarro regresó después a España donde las persecuciones de los Judíos por la Inquisición  se incrementaron y fue más feroz en todos las ciudades y pueblos de los reinos de España. En esa época los Reyes y las noblezas tenían dos ideales: Uno político que era la unificación de sus reinos, lo cual se había iniciado con el Matrimonio de los Reyes Católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, y a partir de entonces, los demás reinos fueron sometidos bajo su autoridad. El otro ideal era la unificación religiosa, que había comenzado con la conversión forzada de los musulmanes al cristianismo. Pero quedaba por resolver el llamado “Problema Judío” cuya solución estaba a cargo dela Inquisición desde 1478, año en el cual se estableció en todos los reinos de España con mucha energía.

Mientras tanto, Cristóbal Colón había continuado con sus viajes de descubrimiento, conquista y colonización de las islas del Caribe y la exploración de los territorios cercanos. Pero en 1502 Cristóbal Colón fue relevado de la Gobernación de la Isla de Santo Domingo y en su reemplazo fue enviada una gran expedición al mando del Extremeño don Nicolás de Obando, con 18 embarcaciones y más de 2,200 hombres, entre los cuales estaba Francisco Pizarro quien entonces tendría 24 años, y experiencia como hombre de guerra obtenida en Italia. Otros hombres que pasaron a América durante el primer tercio del siglo XVI, habían combatido también en Italia y anteriormente en la Guerra de Granada contra los árabes.

Todos pudieron pasar a América declarando ser “cristianos viejos” y querían tener el título de “Don” con documentos falsos para comprobarlo. La picaresca de la época decía que si los nobles e hidalgos tenían poder, no se debía olvidar  que “Poderoso Caballero, es Don Dinero”.

Y así la Ciudad de Lima fue fundada el 18 de enero de 1535 en una solemne ceremonia que hoy recordamos,  por un famoso grupo de hombres de guerra al mando de Francisco Pizarro y sus hermanos, los cuales pasaron a ser los encomenderos más ricos de su tiempo.

BIBLIOGRAFÍA

ARCHIVO ARZOBISPAL DE LlMA (Manuscritos de 1606; 1661 revisados en 1977-78)

LUDEÑA, Hugo (1979)  Don Francisco Pizarro: Un Estudio Arqueológico e Histórico. El Boletín de Lima N° 3, Lima, Perú Noviembre. Separata 1980.

REVISTA HISTÓRICA (1937)  Acta de la exhumación del cadáver de Don Francisco Pizarro. Revista Histórica, Tomo IX, entrega III.

MAPLES, William 1994) Dead Men do Tale Tales. The strange and fascinating cases of a Forensic Anthropologist.NY, NY, 292 p.

PORRAS, Raúl (1978) Pizarro. Con Prólogo de Luis Alberto Sánchez, Lima, 686p. con fotos de Félix Nakamura.

VARON,Rafael (1996 )La ilusión del poder: Apogeo y decadencia de los Pizarro en la conquista del Peru, 450 p

 

*Dr. Hugo Ludeña

Arqueólogo, Doctorado por la UNMSM en 1975.

Becario de la Comisión Fullbright de Intercambio Educativo

Courtesy Faculty Member.University of Florida, Gainesville.

Actualmente, docente de Arqueología en la

Universidad Nacional Federico Villarreal. (UNFV)

 

 

31 pensamientos en “Asu mare, Pizarro

  1. super entretenido e ilustrativo el articulo; hasta los niños pueden leerlo y entender como fue el origen de nuestro Pais actual. Gracias Sr ochoa y al Dr Ludeña tambien; ojala Castañeda lo lea para que vea la barrabasada que hizo.

  2. importante es saber distinguir lo que es Historia de lo que es Leyenda. Y mas relevante aún que todos y todas conozcamos como fué el proceso de lo que es hoy el Perú, y se abra el debate sobre lo que fuimos y lo que queremos ser como nación.

  3. Saludos,
    Me gusta la historia, en general. No lo hago sistemáticamente. Lo hago como el que colecciona un album de figuritas, el cual nunca consigo completar, ni siquiera la décima parte.
    Aunque en general me agradan sus artículos de historia, he de decir que estoy en desacuerdo con muchas de las cosas que escribe. Oiga, ¿es que ser un Profesor Sutepista es pecado?, ¿es que el trabajo infantil en tareas peligrosas es bueno para forjar el caracter?. Pero no “quiero querellar”. Yo digo no más.
    Sobre el artículo del Sr Ludeña: En alguna parte se menciona que Cristobal Colon era descendiente de un judio converso. Pero en un video-documental, se menciona la teoría de que pudo haber sido catalán.
    Saludos, gracias por compartir su información

  4. Estimado hglf
    En ninguna parte del texto dice que ser profesor del Sutep es pecado. Se resalta la paradoja de un profesor que siendo sutepista y “antiyanqui”, repetía a sus alumnos la leyenda negra difundida precisamente por los “yanquis”.
    Tampoco se pueden medir las costumbres del siglo XVI con valores del siglo XXI. Hoy en día, en las sierras del Perú, muchos niños son los encargados de la tareas de pastoreo.
    Con respecto a Colón: el texto dice que Colón pudo ser descendiente de judío-converso. Y Ud. se refiere a la versión de que pudo ser catalán. Ambas variables no son incompatibles. Se puede ser catalán y judío, o extremeño y católico, o peruano y budista. El judaísmo puede ser una religión étnica, pero también hay catílicos como religión étnica, como polacos o croatas.

  5. Comparto comentario de fb:
    Rosa De Fátima Díaz Qué interesante la investigación. Realmente se debe reinvindicar la figura de Pizarro. Estuve en Trujillo de Extremadura y en una esquina de su plaza principal está el “Palacio de los Pizarro” con bustos en su fachada de todos los Pizarro, incluida Inés Yupanqui y su hijo Fernando.

    Rosa De Fátima Díaz https://www.facebook.com/photo.php?fbid=75902898187&set=a.73417548187.72278.571443187&type=3&theater
    POR OTROS LARES
    Palacio de los Pizarro en Trujillo de Extremadura, con los bustos de los Pizarro, incluyendo a Inés Yupanqui

  6. Nada nuevo. Es lo mismo que desde hace décadas vienen defendiendo los hispanistas de la especialidad de Historia de la PUCP (léase: De la Puente, Margarita Guerra, el difunto del Busto y demás muchachos del IRA). La defensa de la valentía y heroísmo de los conquistadores es ya vieja, muy vieja. Así que este articulito de innovador e iconoclasta, nada. Alineado, más bien.
    Este señor cuenta la cosa de un modo más divertido que los arriba citados, eso sí. Pero ser criollón y escribir como habla Carlos Alcántara hace tiempo que dejó de ser un mérito.

  7. Supongo que Eric menciona a Castañeda por el traslado del monumento de Pizarro. No olvideis que Pizarro fue un sanguinario destructor de la civilización Inca, un instrumento de la Corona para el saqueo en los reinos del Perú. El trabajo de Ludeña esta referido al aclare de que la momia de la catedral no pertenecía a Pizarro, y el craneo encontrado sí, mas aún las luces sobre el simbolismo judio en el osario. No cabe duda que Pizarro era de ascendiente Judio, de familia conversa. Muchos de los conquistadores lo eran y estaban embarcados en esas lides huyendo de las persecuciones de la inquisición. Buen trabajo de Hugo, aún puede ampliar las connotaciones históricas.

  8. Se supone que un historiador u persona informada sobre el acontecer histórico en nuestra américa debería saber que eso de que un puñado de españoles conquisto al Tawantinsuyo no guarda lógica alguna, como dicen por aquí, hasta podría calificarse de hispanismo fanático.

    “También nos jode en el alma que unos cuantos españoles al mando de Pizarro barrieran a miles de guerreros del ejército imperial incaico al mando del inca Atahualpa. Pero deberíamos saber que victorias de ese tipo eran cosa común para el entonces glorioso ejército español”

    La misma Rostworowski afirma que la guerra fue librada por los diversos pueblos sometidos por los Incas que vieron en los españoles la oportunidad de salir del yugo opresor inca, esto es muy bien documentado en la Batalla de Lima. El ensalzar tanto la valentía española (que lo fueron) hasta hacerla casi mítica afirmando que unos cuantos derrotaron a miles es, por decirlo menos, no riguroso ni se ajusta a la verdad.

  9. Sería excelente que investigarás un poco sobre la gran cultura que exterminaron los españoles, y así tal vez te des cuenta que no vale la pena reivindicar a Pizarro como “nuestro” conquistador.
    España se convirtió en el gran imperio como dices, gracias a los recursos que saqueaba de todas sus colonias.
    La guerra entre españoles e incas fue desigual en todo sentido, también sería excelente que investigarás un poco de como los incas de Vilcabamba aguantaron por más de 30 años a los españoles.
    No estoy de acuerdo con reivindicar a Pizarro, y esa estatua debería fundirla y convertirla en Pachacutec que él si fue un conquistador nacido en nuestra Tierra.

  10. Nada mítico, Estimado Efaín.
    Coincido en tu aporte sobre el desbarajuste interno que aceleró la conquista. La represalias de Atahualpa contra la panaca real de Huáscar provocó que Pizarro y su tropas sean recibidos como héroes cuando llegaron a Cusco. Pero no es políticamente correcto recordar esa parte de la historia. Más fácil es culpar de todo a Pizarro. Mejor aun si se culpa de todo “a los españoles” cuando los actuales españoles son descendientes de la gente que se quedó en el Viejo Continente. Nosotros somos los descendientes de los hispanos que conquistaron el Tahuantinsuyo. Pero odiamos reconocerlo.

  11. “Juan” (que nombre tan castizo) quiere que reinvindiquemos a Pachacútec. Como si estuviera olvidado.
    Y agrega que “él si fue un conquistador nacido en nuestra tierra”… el mismo problema telúrico: para “Juan” hay conquistadores buenos y malos. Habría que preguntarle a los descendientes de la civilización Chimú, aniquilados por las tropas cusqueñas, si para ellos Pachacútec o Túpac Yupanqui fue un conquistador bueno.

  12. Interesante aquello del símbolo hebreo. Por lo demás, es curioso ver cómo sobrevive el sesgo hispanista en la sobrevaloración de la figura de Pizarro. Está, por ejemplo, la idea de Pizarro como fundador de Lima, cuando en realidad esta ciudad era ya una gran urbe desde antes de que el señor llegara a “fundar” algo. También se habla de los soldados españoles como una suerte de superguerreros, que sin dificultad “barrieron” con los ejércitos del Cuzco, cuando ya se sabe bastante bien que fueron los caciques de varias regiones del norte y centro fueron quienes realmente enfrentaron sus ejércitos indígenas contra los cuzqueños, acompañados del puñado de españoles que lideraba Pizarro. Por otro lado, el texto está plagado de errores de redacción y tipeo, sobre todo en la introducción de Ochoa.

  13. Han leido acaso de que las enfermedades barrieron con hasta 9 de cada 10 indios americanos? Eso es lo que ayudó mucho a la conquista de las Américas pero todos comentan como si hubieran sido peleitas de aquí y allá. No por quitar el mérito de los conquistadores, pero el imperio Inca estaba también politicamente inestable. Y no necesitas ser historiador, antropologo o afines para informate y comentar en forma mas estructurada y compleja.

  14. Como bien dijo don José Antonio del Busto, debemos mirar a Pizarro sin prejuicios y según el contexto y época en que vivió, pues querramoslo o no, provenimos de él…….interesante artículo…..

  15. César Nureña: Tienes razón. Debí releer el texto antes de “postearlo”. Me disculpo por lo errores y horrores. Por aquí me dicen que puedo “editarlo” pero me niego: debo pagar mi imprudencia.
    Pero si lees bien el texto comprobarás que me refiero a la fundación española de la Ciudad de los Reyes (hoy Lima). Incluso cito la resistencia de los Collique ante el avance cusqueño. Pagaron con el exterminio.
    Lima no sólo estaba densamente poblado antes de la llegada de los hispanos sino que algunos estudios ratifican que el valle de la actual Lima es uno de los mejores espacios para el desarrollo cultural en toda la costa occidental del Pacífico. Enormes y buenas tierras para el cultivo regados por tres ríos “naturales” (Lurín, Rímac y Chillón” sumados a los ríos artificiales construídos siglos antes del apogeo inca. ¿Habrá sido la cuna del desarrollo cultural andino? Lo ignoro pero debo reconocer que tenemos “huacas” antiquísimas como la de Paraíso (que estamos destruyendo) y huaca Florida, todo un templo en U situado en el distrito del Rímac.
    Y no creo haber sobrevalorado la figura de Pizarro. Lo único cierto es que la historiografía oficial se ha encargado en las últimas décadas de minimizar la influencia hispana y el papel de Pizarro como explorador y conquistador.
    Y repito a Octavio Paz: “No podemos reducir la historia al tamaño de nuestros rencores”. En México lo comprendieron. Si bien ellos están lejos de Dios pero cerca a Estados Unidos, también es cierto que reivindicaron al figura de Hernán Cortéz y sus conquistas. Eso lo hace grandes: México es producto del choque de esas dos grandes civilizaciones.
    El Perú también.

  16. Interesante la investigación que debería ser publicada en textos de los colegios y conocer la verdadera HISTORIA .Hay cosas que estan ocultas pero habrá que investigar ,Felicitaciones al Dr Ludeña y el Sr Ochoa

  17. Demasiado sentimentalismo pizarrista, cuando muy bien se documenta que primero arrazó la viruela a la gente incaica y que en ese tiempo ya estaba reinando la inestabilidad política de ambos hermanos (Wascar y Atahualpa) y para rematar llegaron estos en esos tiempos y aliándose con muchos pueblos y gente contraria fueron los que golpearon duramente a los Incas. Así que no hay que ensalzar demasiado y compararlo como un grupo de jugadores campeones en lides, cuando en realidad fueron de mal vivir al mando de la corona con los fines de obtener riquezas, ya que en ese tiempo la idea de poderío era el que más oro poseía; claro también que a la vez ellos fugaban de la persecución que eran objeto y la única esperanza era enrrumbarse a otros lares y claro mala suerte llegaron al Tawantinsuyo y el resto ya sabemos.

  18. Muy interesante su texto. Me gustó su ironía. Y me voy a suscribir a su blog. Un alcance, creo que en el pasaje: “Encargarle esta chamba a un niño de 7 a 10 años hoy en día sería penado por la ley y sus padres serían dilapidados en las redes sociales”, en lugar de dilapidado, quiso decir “lapidado”.
    Saludos.

  19. Me gustó su blog por la ironía. Un alcance, creo que en el pasaje: “Encargarle esta chamba a un niño de 7 a 10 años hoy en día sería penado por la ley y sus padres serían dilapidados en las redes sociales”, quiso decir “lapidados”

  20. Entretenido? Culturiza?
    pizarro asesino, genocida, que todos los conquistadores son así?
    justifica la muerte de tantos. La captura de Atahualpa fue solo de los españoles? y los cañaris? y La cita que hizo Soto para que no lleven armas los guerreros incas?
    Hasta Duturburo tuvo que ratificarse en cuanto a pizarro y aquí lo quieren limpiar de polvo y paja. No mojes que no hay …..

  21. Jorge Antonio, este blog no es una lavandería: aquí no queremos lavar a nadie.
    Dime un solo conquistador que no haya sido cruel y genocida… No se salvan ni ciertas personalidades bíblicas.
    Ni los incas, que fueron grandes conquistadores. Si no funcionaba la reciprocidad arrasaban con el conquistado. Pero así es la guerra.

  22. Muy interesando y entretenido artículo, gracias por compartirlo. En mi opinión si bien es cierto Pizarro y compañía tuvieron mucha fortaleza y persistencia al desafiar innumerables retos, eso solo se compara con la dimensión de su ambición y avaricia. La motivación principal e innegable de este grupo humano no fue el de traer su cultura para compartir sus aspectos positivos en los locales, fue simple y llanamente para buscar fortuna sin importar las consecuencias de ello. Y si él se quedó por estas tierras en vez de regresar a su España, no fue porque quería aportar a su desarrollo; fue simplemente para velar por sus intereses y asegurarse de mantener su fortuna. Es cierto que Pizarro tiene su lugar en la historia, y obviamente en España lo ven como audaz pionero y ejemplo de ímpetu y bravura; pero la realidad es otra. Para mí el siempre será un personaje nefasto, que formo los inicios de nuestra historia colonial basado en intereses netamente personalistas y sin valorar en nada la cultura local que destruyo sin miramiento. Solo fue un simple soldado, extremadamente avaro e ignorante que no merece homenaje alguno.

  23. Es cierto, Edwin.
    Pizarro y su equipo no llegaron en plan turístico ni como avanzada cultural. Estaban movidos por la avaricia, las ansias de gloria y la codicia… como todos los conquistadores.
    Hoy en día, por ejemplo, deberías ver cómo las ansias de avaricia están destruyendo nuestras selvas y a sus pobladores originarios. Narcos, extractores de oro, taladores, la industria de la harina de pescado, las inmobiliarias, invasores de terrenos… es un nuevo proceso de conquista y no hay Pizarros para culparlos.

  24. Bueno hasta los personajes más oscuros de la historia tuvieron cualidades “destacables” que los llevaron a los puestos de poder de donde ejecutaron sus atrocidades. Si hasta Cristóbal Colón tiene su día!! Vaya usted a buscar países en donde se idolatra a sus invasores, a ver si encuentra alguno. Que en España tengan todas los monumentos a Pizarro que quieran. Tenemos influencia española pero somos mayoritariamente descendientes de los pueblos nativos, acaso no se acuerda de la separación de castas?. No podemos tratar de la misma manera al asesino y esclavizador de nuestros pueblos que a nuestros verdaderos ancestros.

  25. No es idolatrar invasores, estimado Oswaldo, Pizarro no invadió el Perú, lo fundó. Antes existía el Tahuantinsuyo pero desapareció con la muerte de Atahualpa.
    Y no se trata de idolatrar a nadie sino reconocer quién fundo el país y conocerlo mejor. No podemos cambiar la historia a nuestro gusto.
    Y esos españoles figuran entre nuestros ancestros. Vuestro apellido: Sáenz, tiene un digno origen vizcaíno y navarro. No debemos olvidar que somos mestizos y sincréticos. En eso radica nuestra fuerza.

  26. ¡Cuánto odio visceral y sesgado se aprecia en algunos comentarios! Y contradictorio, pues no piensan en que los incas eran sanguinarios conquistadores y déspotas arrasadores de culturas, como hicieron con los huancas (a quienes Pachacútec mandó a cortar las manos de los varones y sólo una a las mujeres) y chachapoyas, entre otras. También lo eran los Aztecas y los pueblos aledaños, que llegaban a comerse a sus vencidos en ceremonias religiosas. Los españoles que hicieron las conquistas eran rudos guerreros que también cometían abusos, pero no llegaban al grado de los aún asalvajados aborígenes, al contrario, estaban los misioneros que corregían los abusos y protegíeron a los indios, dígase lo mismo de la Corona (piensen no más en el testamento de Isabel la Católica). Mientras que para la conquista española se acepta la leyenda negra protestante y anglosajona, para los hechos incas sólo se acepta la leyenda blanca de la época de Velasco.

    Un detalle: Hernando no era hijo natural, era el único legítimo de los hermanos Pizarro.

  27. He leido el articulo de Roberto Ochoa y carece de muchos datos históricos sobre como se produjo la invasión española. Brevemente señalaré los siguientes: 1. Cuando Pizarro, compañía, el armamento de fuego y los caballos (anímales nunca antes visto y que causaron un pánico masivo) llegan a Cajamarca y capturan a Atahualpa se inicia el fin de un imperio que había durado tan sólo 100 años por lo cual los españoles estaban ante un organización que aún no se encontraba consolidada y en una crisis política interna (recordar que el inca heredero era Huascar y no Atahualpa este último organizó un “golpe de estado” a su hermano). 2. Los invasores españoles recibieron el apoyo de las naciones que habian sido sometidos por los incas. Una de las naciones que luchó eficientemente contra el ejercito cuzqueño fue la nacion Huanca (ubicados en la sierra central) a la que se unieron las naciones Chachapoyas y Huaylas ,ellos fueron los verdaderos guerreros y no los 14 españoles que llegaron a esta tierra. Las naciones sometidas, por los incas vieron en los españoles a sus libertadores. 3. Los españoles ,y los anteriores invasores de los nuevos territorios, eran portadores de nuevas enfermedades nunca antes vistas que arrasaron poblaciones en muy pocos años. Esta también fue una guerra bacteriológica.Ejemplo de ello es la epidemia de viruela que arrasó con parte de la población azteca. 4. Viajar en mar no era desconocido para Tupac Yupanqui quien según refieren las crónicas se embarco en rusticos navios de madera balsa y totora llegando a la Polinesia en un viaje que duró varios años. Thor Heyerdal demostro en la expedición Kon tiki que era posible hacer viajes de larga distancia con un barco construido con materiales nativos de sudamerica.5. Los verdaderos conquistadores de estas tierras fueron aquellos que domesticaron los camelidos, aquellos que domesticaron la papa y que hicieron de un lugar con climas extremos un lugar en donde se pudieron desarrollar avanzadas culturas. Es cierto que los incas fueron despiadados con aquellas naciones que no se sometieron a sus afanes expansionistas, la historia así lo demuestra, pero también es cierto que los invasores españoles no fueron piadosos como afirma Ochoa. Ejemplo conocido de ello fue la ejecución de Atahualpa mediante garrote luego de haber pagado su rescate en oro y plata. Cada día que paso por el paseo Colón y veo el monumento en donde se observa un Colon erguido mirando hacia el cielo infinito y cogiendole la mano a una nativa semidesnuda y recostada a un lado de su pierna en una actitud de ayuda y protección pienso que esa imagen no refleja un hecho histórico que representó el violento encuentro entre dos mundos. Creo que el monumento a Pizarro está bien en el lugar en donde hoy se encuentra. Es claro que la visión de los vencedores es la que siempre se impone.
    Por otro lado debo reconocer que la investigación del Dr. Ludeña resulta siendo bastante interesante y aporta detalles a la biografía del invasor español.

  28. excelente articulo, encontré este blog de casualidad y ha sido una bocanada de aire fresco entre tanto “nacionalismo” barato a lo que estamos acostumbrados. Evidentemente Pizarro fue el fundador del Perú y aunque nos duela debemos reconocerlo. También debemos reconocer que los que pelearon contra los incas, mayoritariamente fueron sus mismos conterraneos, mas adelante en 1879 también estuvimos peleando entre peruanos y podemos agregar que en 1995 había una pugna entre peruanos en las fuerzas armadas, con los resultados conocidos; entonces como ahora, somos expertos en autodestruirnos.

  29. Quiero compartir mi pesar por el fallecimiento del historiador James Lockhart, autor del tratado Los de Cajamarca, donde aclara el origen nada lumpen de los soldados peruuleros que acompañaron a Francisco Pizarro.
    Aquí la nota aparecido hoy en la página cultural de La República, escrita por Pedro Escribano:

    Murió historiador James Lockhart, estudioso de los conquistadores

    Pedro Escribano.

    El peruanista norteamericano, el historiador James Lockhart ha muerto. No hay mayores referencias sobre su deceso; sin embargo, lo importante de este científico social son los estudios que dedicó al Perú, principalmente Los de Cajamarca, originalmente publicado en inglés en los 70, y después, en 1986, en castellano por la editorial Milla Batres.

    Lockhart nació en Virginia, en 1933. Académico y catedrático, se especializó en el estudio de la época colonial en Latinoamérica. Publicó sobre el Perú, además del libro citado,Spanish Peru, 1532–1560.

    Según el historiador Antonio Zapata, el carácter del trabajo de Lockhart estuvo orientado a investigar la historia social y la historia biográfica de los primeros conquistadores en el Perú. Prueba de ello es que Los de Cajamarca es un estudio biográfico muy detallado del origen y destino de los conquistadores antes y después de haber llegado al Perú.

    Precisamente, con este estudió se trajo abajo la difundida leyenda de que los primeros conquistadores que llegaron a nuestras tierras eran dedicados a la crianza de puercos, porquerizos o delicuentes.

    Zapata señala que Lockhart demostró que era gente más bien popular, de oficio, como sastres y carpinteros, y que muy pocos de ellos eran hidalgos o pertenecían a una nobleza mediana. En realidad,el historiador norteamericano los retrata como fieles representantes de la sociedad española de ese entonces. Definitivamente no eran soldados sino, más bien, un grupo civil armado que se animó, autorizados por el rey, a conquistar nuevas tierras en busca de fortuna. Sin duda, esa visión humana y biográfica de los conquistadores se cuenta como un gran aporte para nuestra historia.

  30. Hace algunos años escuché al conferencista kechua El wari-Gregorio Sulca Chavez decir: “… existen dos historias, una es la del vencedor y es la que está escrita y es oficial. la otra historia es la del vencido y aun está por escribirse…”.
    La saludó a la conferencista en ruso y ésta no le contestó, la saludó en alemán y tampoco contestó, en flamenco y no contestó, en kechua y no contestó, en castellano (peruañol) y recién contestó. Entonces le dijo “… para escribir sobre un pueblo mínimamente se debe conocer su idoma, porque así la podemos entender en su cosmovisión…” La conferencista era Maria Rostorowski y no supo contestar a las demás preguntas que le hiciera El Wari-Gregorio Sulca Chavez.
    Pizarro no fue conquistador, fue un invasor que con todos los títulos que quiera darle, estuvo acompañado de la peor calaña de su sociedad (incluido los curas), puesto que si en su bilbia decia no matar, ellos mataban; no codiciar la mujer ajena, ellos violaban; por ello es que sería bueno que aclares el significado de conquistador y su diferencia con la palabra violador.
    Sobre la historia escrita y la bibliografía, aclaro que ni éstos mismos (Pizarro y sus compinches) entendían su propio idioma y menos su escritura, por eso es que, NO TUVIERON miscericordia de las personas humanas que de los cronistas religiosos -curas invasores- acorde al interés de roma, quitaran y agregaran en sus relatos sobre los pueblos que encontraron en estas tierras de florecimiento.
    Recuerde que Lima ya existía así como muchos pueblos que fueron “fundados” en realidad hicieron lo que muchos gobernantes de ahora hacen, inaugurar una obra remodelada como nueva, propio de la herencia que dejaran sus ancestros (cultural, genética y otros).
    Otro error sobre el significado de la palabra INKA, de la forma de elección del gobernante, del mismo nombre Tahuantinsuyu, siendo lo correcto TAWAINTISUYU, pero bueno, eso no lo van a entender sino entienden el idioma.
    Me olvidaba, aquí por nuestra falta de identidad, pensamos que lo boreal es mejor, tanto título que tienen y como personas y sociedad son psicópatas y al no entender porque un pueblo podía vivir en Comunidad sin su Dios Dinero y en armonía con las Leyes Cósmicas del Ayni, Minka, Ayllu,Ama Sua, Ama Jella, Ama Llulla, Llamkay ó Llamkasum “dependiendo del momento”, es que tergiversaron nuestra historia, nuestros valores, nuestra filosofía y posteriormente quisieron enseñarnos nuestra propia existencia.
    Como Junius Bird, genio de la harvard university, a quien todos los arqueólogos peruanos hicieron su dios académico, sin embargo en su humildad aceptó la corrección hecha por El Wari-Gregorio Sulca Chavez, a muchas de sus interpretaciones ikonográficas en su obra, autografíandoselo un ejemplar.
    Finalmente puedeo decir que Pizarro, más allá de ser un pastor de chanchos u tener otro título ganado, no es el héroe aventurero que se pinta de él, que invadió y ganó Cajamarca con trece hombres a miles de kechuas, deberían mentir mejor.

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