Todas las guerras de Essalud

“Atrapados entre la dictadura de los médicos apristas y la tiranía del MEF”. Así se describen los directivos de Essalud, cuyo sindicato lleva más de un mes en huelga. ¿Qué tan cierta es esa frase? Esta es una guerra de tres bandos en la que se juega el futuro de casi diez millones de asegurados.

Marco Sifuentes.
INFOS/

La última vez que les aumentaron el sueldo, Fujimori era presidente y Humala vivía en un cuartel; el Perú era un país en recesión, y Álvaro Vidal, un líder sindical. Era 1997 y, luego de este año, los médicos del Seguro Social nunca más consiguieron un aumento de sueldo.

Ahora las cosas son al revés: Humala es el presidente y Fujimori está recluido en un cuartel, el Perú exhibe un crecimiento insólito y Álvaro Vidal, actual presidente de Essalud , se enfrenta al sindicato que él alguna vez lideró.

Hoy, la huelga de los médicos del seguro social cumple 26 días y no hay solución a la vista.

–Los únicos responsables son los rojos radicales que mandan en Essalud –dice uno de los dirigentes de la protesta.

Lo cierto es que la actual administración de Essalud, encabezada por Álvaro Vidal, uno de los últimos hombres de izquierda aún cercanos a Humala, se encuentra bajo fuego cruzado.


Casi desde el inicio de su gestión se desató una guerra abierta entre los gerentes y los médicos, que ahora se ha trasladado a calles y plazas; pero también, tras bambalinas, hay una ofensiva desde sectores ortodoxos –incluyendo los del mismo gobierno– que buscan, en su visión, rescatar uno de los bastiones emblemáticos de la ineficiencia del Estado.

En medio, 9 millones 715 mil asegurados que, desde hace casi un mes, tienen prohibido enfermarse hasta nuevo aviso.


GERENTES VS DOCTORES

Pasa desapercibida porque no toman carreteras ni queman llantas, pero la huelga de los médicos de Essalud ya tiene casi un mes.

–¡Essalud puede pero NO quiere! –es su grito de batalla.

Sus reclamos son varios y complejos y se derivan del hecho, insólito, de que su sueldo está congelado desde hace 15 años. Los médicos de Essalud se dividen en cinco categorías y, dependiendo del nivel, su remuneración mensual oscila entre los 3.068 y 3.750 soles.

Es decir: nada, si tenemos en cuenta que un médico usualmente cuenta con 12 años de estudios, residencia, cursos de especialización, etcétera, para poder ejercer. Un médico joven puede ganar fácilmente más del doble en el sector privado.

Es cierto que en el camino han habido varios logros (ver recuadro) que, para los gerentes de Essalud, que también son médicos, deberían ser suficientes. Ellos, más bien, atribuyen la huelga a la dirigencia aprista del SINAMSSOP (siglas del Sindicato Nacional Médico del Seguro Social del Perú).


–No quieren perder su cuota de poder. Nosotros hemos despedido a decenas de apristas con carné de aquí –dice un gerente–. Estaba copado y todavía hay varios nombrados que no podemos botar.

Santiago Vinces, líder máximo del sindicato, renunció al Apra en el 2010 cuando se voceó que podía remplazar a Fernando Barrios, el aprista jefe de Essalud que cayó en medio de escándalos de corrupción.

Además, la huelga, a la que se sumaron durante 48 horas los médicos del Ministerio de Salud y de las Fuerzas Armadas, es apoyada totalmente por la CTP, la respuesta aprista a la CGTP.

El secretario general de la CTP, Elías Grijalva, uno de los críticos más acérrimos de la gestión de Vidal, fue representante de los asegurados ante el Consejo Directivo de Essalud en el 2007. Lo nombró la entonces ministra de Trabajo, Susana Pinilla. Actualmente dos de sus hijos y dos de sus hermanas trabajan en Essalud.

Hay otros militantes del partido de la estrella en la dirigencia del SINAMSSOP, pero la huelga es acatada por más de la mitad de los 8.500 médicos del seguro y sería absurdo decir que todos ellos son apristas. Ellos reclaman un aumento real de su salario, que los bonos sean pensionables y, por supuesto, una mejora sustancial en sus paupérrimas condiciones de trabajo.

Todos los días desde hace tres semanas, los dirigentes de los médicos y los gerentes de Essalud acuden al Ministerio de Trabajo a conversar, por separado, con un mediador. No es un diálogo, sino dos monólogos. Los médicos no ceden y los gerentes dicen que sus manos están amarradas por el Fonafe, el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado.

–Si el Fonafe debe resolver el problema –se cuestiona Vinces en un pasillo del Ministerio de Trabajo—, entonces, ¿qué hacemos viniendo acá todos los días?

Buena pregunta.


DERECHA VS IZQUIERDA

En julio del 2011, cuando ya estaba de salida, el gobierno aprista aprobó el pase de Essalud a la tutela del Fonafe, la entidad que regula la actividad empresarial del Estado, cuyo directorio es presidido por la mano férrea del ministro de Economía, Luis Miguel Castilla.

–Para fregarnos a los que entrábamos –dice un gerente–, para eso lo hicieron.

Según la nueva administración, el Fonafe les ata las manos para disponer del dinero de los asegurados. A inicios de año intentaron salirse del ámbito del Fonafe, a través de gestiones con la Comisión de Presupuesto del Congreso.

–Fue imposible. Castilla maneja esa comisión.

Los gerentes atribuyen todas sus desgracias al Fonafe. Veamos un ejemplo, que es, en parte, el que desata toda esta historia: el bono del 15% (ver recuadro) se aprobó en abril pero pasaban los meses y no se concretaba. Los médicos, hartos, lo utilizaron de detonante para anunciar que irían a la huelga.

Entre abril y agosto, la propuesta de ejecución del bono fue y vino de Essalud al Fonafe, y del Fonafe al MEF, y luego devuelta, hasta tres veces. A la tercera, finalmente, se aprobó. Pero habían pasado meses cruciales. El dinero no se depositó en las cuentas de los maestros sino hasta las 5 de la tarde del 6 de agosto. La huelga se inició el 7.

Desde el MEF se defienden explicando que no hay razones para decir que el Fonafe retrasa los procesos en el seguro. El retraso en el pago del 15%, aseguran, se debió a errores de origen en Essalud, no del MEF. Y, es más, el año pasado, Essalud fue exonerado de los procesos de compras corporativas. Eso sí, insisten: Essalud no debería salir del ámbito de Fonafe. Es lo que le corresponde.

En los corrillos tecnocráticos , Álvaro Vidal es conocido como uno de los Tres Tristes Tigres, como se llama jocosamente a los tres últimos representantes de la izquierda en el gobierno de Humala. Los otros dos son el canciller Rafael Roncagliolo y el presidente de Petroperú, Humberto Campodónico.

En los 90 , V idal fue el líder del SINAMSSOP que ahora enfrenta. Fundó el Movimiento Hugo Pecce, llamado así por el médico comunista peruano mentor del Che Guevara y fundador del Partido Socialista junto con Mariátegui. A veces puede interrumpir una conversación sobre su gestión con...

–Mira lo que dice Ignacio Ramonet sobre el neoliberalismo... –y lee un editorial de Le Monde–.
Vidal se ha salvado de la poda de izquierdistas gracias a su cercanía al Presidente. Se lo presentó su hermano, un médico asimilado al ejército que conoce a Humala desde su época de cadete.


El ala derecha del gobierno no oculta su disgusto con el jefe de Essalud. Incluso se dice que tienen uno o dos candidatos a remplazarlo, esperando a que Humala le baje el dedo. Esto podría ocurrir más temprano que pronto porque los tres bandos en conflicto se están disputando un codiciado territorio: un edificio de 23 pisos y 3 sótanos en el corazón de la capital.


LA BATALLA DE LA TORRE TRECCA

Al lado del Rebagliati uno puede observar un enorme edificio abandonado desde hace 20 años. Es la Torre Trecca.

Durante el gobierno aprista, se decidió que ese edificio solucionaría el grave déficit de consultorios del sistema de salud. Serían más de 100 consultorios que atenderían más de un millón y medio de consultas anuales.

Suena muy bien, especialmente tomando en cuenta las vergonzosas condiciones en las que trabajan los médicos y las inhumanas demoras que sufren los asegurados.

El problema es que la Torre Trecca no fue diseñada para albergar consultorios. Según un Informe Situacional de Essalud , elaborado el mes pasado, el edificio no cumple con estándares de habilitación urbana ni de seguridad de establecimientos de salud; su estudio definitivo de ingeniería está incompleto y su estudio de impacto vial ha sido desaprobado por la municipalidad.

En resumen: la Torre Trecca no sirve como centro de salud.

Ya hay experiencias parecidas. El Sabogal , uno de los tres Hospitales Nivel 4 de Lima (junto al Rebagliati y el Almenara), ha sido habilitado sobre oficinas administrativas. El caos reinante en el establecimiento debería desanimar a cualquiera: los tomacorrientes están muy abajo para los equipos, el abastecimiento de agua es insuficiente, en los ascensores (los que funcionan) no entran las camillas, los pasadizos son muy estrechos, el hacinamiento es caldo de cultivo para la tuberculosis, etcétera.

El Consorcio Trecca, al que el gobierno pasado le otorgó la adjudicación público privada, no está contento con la decisión de Essalud. Según el contrato, el consorcio recibiría 67 millones 700 mil dólares americanos cada año, incluido IGV , durante 20 años , por la remodelación y gestión de la Torre. Esto hace un total de, al cambio, más de 3 mil 200 millones de soles.

Uno de los integrantes del Consorcio Trecca , por cierto, es Oncosalud , dirigido por Carlos Vallejos, ex ministro de Salud durante la gestión aprista.

El Informe Situacional desató un verdadero infierno en la torre. O, lo que es lo mismo, en el gabinete. Resulta que un contrato firmado hace dos años está siendo rechazado por la entidad que tiene que desembolsar los millones. “Inaceptable”, dijeron. Incluso se propuso un proyecto de Resolución Ministerial que, retroactivamente, desaparezca los impedimentos técnicos de la torre. Una resolución con nombre propio. También fue rechazada por Essalud.

Según fuentes cercanas al seguro, un alto funcionario del gabinete ha ido personalmente hasta el despacho de Álvaro Vidal a reclamar por el rechazo de la gestión actual al proyecto Trecca. Estas mismas fuentes identifican en el cerco contra Vidal al ministro de Trabajo, José Villena, cuya cercanía a Castilla no es un misterio. Villena no estaría contento con Vidal y es uno de los impulsores de su destitución.

Es más, en el Consejo Directivo de Essalud el representante de la mediana empresa es Pablo Moreyra, ex gerente de Enfoca, otra de las integrantes del Consorcio Trecca. Moreyra fue nombrado allí por el Ministerio de Trabajo.

Para la gestión actual de Essalud, la Torre Trecca es el quid detrás de la tenaza de dos frentes a la que está sometida. “Si Essalud se mete con el edificio, se mete con nosotros”. Pero lo cierto es que los médicos que están en las calles ignoran estos cálculos. En esta guerra de tres frentes, las víctimas son ellos, los más de 8 mil médicos, y nosotros, los casi 10 millones de asegurados. Mientras tanto, prohibido enfermarse.

 

SOBRE SUELDOS Y ASIGNACIONES

Los médicos del seguro ganan 16 sueldos (los 12 meses más dos gratis, vacaciones y escolaridad). Han conseguido también:

1. Un bono anual (“por paz laboral”) de 2.500 soles, logrado luego de varias huelgas.

2. Un bono de productividad . Ganas más si sales bien en la evaluación. Resultó un fracaso. Los médicos empezaron a ganar menos y la calidad no ha mejorado. Según ellos, las metas a cumplir son draconianas. Otros les dicen bonos de "simpatía": solo si le caes bien a tu jefe te los llevas. Ahora piden que todos ganen el 100% de ese bono, como si todos rindieran al 100%.

3. Una asignación extraordinaria del 15%. Suena bien, pero en realidad resulta en un promedio de poco más o poco menos de 500 soles mensuales extra y no es pensionable. Este monto se negoció luego de medidas de protestas sindicales en marzo. Este 15% es crucial en la historia y su retraso fue el detonante de la huelga actual (ver: “Derecha vs Izquierda”)

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