Peruana, el rostro de lucha por estudiantes indocumentados

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2012 M07 21 | 23:30 h
Soñadora. Lorella Praeli Angulo, nacida en Ica, batalla por los derechos de los jóvenes ilegales de EEUU.

Patricia Rey Mallén/


Lorella Praeli no ha salido de Estados Unidos, país en el que vive, desde hace más de diez años. No tiene carné de extranjería ni número de Seguridad Social. Pero sí tiene un título universitario, un buen empleo y un sueño.

Praeli, nacida en Ica y residente indocumentada en Estados Unidos, se ha convertido en el rostro visible de la lucha por el Dream Act, la ley que reconocería a inmigrantes ilegales que llegaron de niños a este país como legítimos estadounidenses.

"He crecido acá. Me siento tan estadounidense como peruana. Y como yo hay millones de personas más", afirmó convencida en una entrevista telefónica.

Su lucha celebró una victoria el pasado 15 de junio, cuando el presidente Barack Obama anunció un proyecto de ley por el que se detendrían las deportaciones a los menores de 30 años que llevan al menos 16 años en Estados Unidos.

Praeli lidera el grupo activista United We Dream que trabaja por la legalización de la situación de imnigrantes como ella. El día de la declaración de Obama lloró de emoción. "Es un sueño hecho realidad. Esta política cambiará la vida a millones de personas que por fin podrán salir adelante. Es lo que esperaban al llegar a Estados Unidos".

Su propia llegada fue fortuita. Víctima de un accidente de auto que le hizo perder la pierna derecha a los dos años, Praeli pasó los seis siguientes viajando entre Perú y Florida para recibir tratamiento médico. Cuando tenía diez años, su familia decidió instalarse definitivamente en New Milford, en el estado de Connecticut.

"Alargamos nuestra estancia. Mi mamá siempre me decía que estábamos en Estados Unidos por motivos médicos, que podíamos quedarnos", recordó Praeli. "Pero sospeché  bien pronto que algo no era correcto".

Fue al aplicar a la universidad cuando supo de su condición de ilegal. "Para solicitar ayudas económicas piden el número de Seguridad Social y otras cosas que no tenía. Ahí ya mi mamá no pudo negarlo".

Tras una campaña personal  y la ayuda de sus profesores, Praeli enroló en la Universidad de Quinnipiac con una beca, para cursar Ciencias Políticas. En esos años fue cuando su conciencia política tomó fuerza. Tras asistir al congreso anual de United We Dream como invitada del coordinador nacional, el también peruano Carlos Saavedra, inició el grupo CT Students For A Dream (Estudiantes de Connecticut por un sueño).

Junto con otras organizaciones de "soñadores", como se les llama a los activistas, diseñaron varias campañas que incluyeron manifestaciones, presencia mediática y comunicados al Congreso. A pesar de sus avances en los medios y la opinión pública, el Dream Act fue rechazado dos veces, en el 2007 y el 2010.

"Ambas veces fue un golpe duro. Pero no había otra opción que seguir adelante", dijo Praeli, quien atribuye a su familia su tenacidad y conciencia política: su padre, Manuel Praeli, fue teniente alcalde de Ica en el 2006. Pero, a pesar de la victoria, la lucha de Praeli no cesa. "Ahora voy a Washington para seguir de cerca la implementación de la ley", comenta.  "Queda mucho por hacer, pero somos imparables".

¿Y volver a casa está en sus planes? "Me encantaría. Tengo mucha familia allí, me gustaría pasar una buena temporada, mejorar mi español. Trece años son muchos lejos de mi Perú".

 

"Este también es nuestro país"

 

El Dream Act (acrónimo de Desarrollo, alivio y educación para menores extranjeros, en inglés) es un proyecto de ley que reconocería la ciudadanía estadounidense a inmigrantes indocumentados que, entre otros requisitos, llegaron a Estados Unidos de niños y se han graduado en una escuela estadounidense. La ley se presentó por primera vez en el Senado en el 2001 y causó reacciones muy polarizadas entre sus miembros.

La Casa Blanca argumentó que no le estaba permitido aprobar esa ley. Varios grupos activistas reunieron este año casi 100 comunicados de autoridades en derecho que afirmaban que sí entraba dentro de sus competencias.

Obama afirmó que estos inmigrantes son "estadounidenses en su corazón y en su mente; solo no lo son en sus pasaportes".

 

En cifras

 

800 mil serán los jóvenes que verán regularizado su estado legal en Estados Unidos.

96 doctores en Derecho Legal escribieron a la Casa Blanca para apoyar la causa, demostrando que disponía de poderes para aprobar la ley.